Escrito por
La Redacción.
septiembre 28, 2017
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Varias personas se sientan en partes opuestas en
una carretera donde había un puente que fue
destruido, sobre el río Morovis, luego del paso
del huracán María.
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En
esa isla no hay luz y se recrudecen los problemas para llevar combustibles y
alimentos.
San Juan.-
Puerto Rico, una semana después de que el huracán
María devastara la isla, vive un día a día marcado por la ausencia general de
electricidad, las comunicaciones telefónicas en precario, graves problemas de
distribución de combustible y una población que lucha diariamente por hacerse
con agua y alimentos.
El Gobierno
liderado por Ricardo Rosselló y las agencias federales de Estados Unidos que
han trasladado a Puerto Rico a cientos de efectivos tratan, en conjunto, de
restablecer la situación de un territorio devastado con sectores todavía
incomunicados y fuertes lluvias en el área oeste que entorpecen la
recuperación.
El director de
la Autoridad de la Energía Eléctrica (AEE), Ricardo Ramos, señaló que de
momento solo un 4 % de los abonados de la compañía estatal han recuperado el
servicio y que la prioridad ahora son los hospitales y acueductos.
La precaria
situación la sufre una ciudadanía que se agolpa en las gasolineras guardando
filas kilométricas para repostar en las estaciones abiertas, mientras
supermercados y comercios van, lentamente, extendiendo sus horarios acercándose
a los habituales.
La situación en
la capital, San Juan, aunque complicada, es mucho mejor que la que se sufre en
las áreas más remotas del interior y montaña, donde, incluso una semana
después, hay dificultades de comunicación física y el suministro de víveres y
combustibles es escaso.
Uno de los
principales problemas reside en que la carga marítima que llega a Puerto Rico
no puede llegar a los puntos de venta o distribución debido a que no hay
camiones suficientes para sacar la mercancía de los muelles.
La falta de
combustible repercute además gravemente en la movilidad de las personas y en el
funcionamiento general del país, ya que el diesel es fundamental para hacer
trabajar las plantas generadoras que mantienen la actividad de restaurantes, negocios,
edificios e infraestructuras.
SUSPENDERÍAN
LEY PARA ACELERAR LA AYUDA.- Ante la presión
para que envíe más ayuda a la destruida isla de Puerto Rico tras el paso del
huracán María, el presidente Donald Trump dijo el miércoles que su gobierno
considera dispensar una ley federal poco conocida que prohíbe que las
embarcaciones extranjeras transporten bienes entre puertos nacionales.
Tanto republicanos como
demócratas habían presionado a Trump para que dispensara la Ley Jones,
argumentando que podría ayudar a que lleguen los suministros que se necesitan
desesperadamente en la isla de forma más rápida y menos costosa.
La secretaria interina
de Seguridad Nacional, Elaine Duke, suspendió la ley a principios del mes para
ayudar a aliviar la escasez de combustible en el sureste del país luego de los
huracanes Harvey e Irma.
Esa orden incluía a
Puerto Rico, pero expiró la semana pasada poco después de que el huracán María
azotara a la isla.


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