Escrito por
La Redacción.
septiembre 09, 2017
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| Cuba se prepara a la espera del paso del huracán Irma |
CAIBARIEN, Cuba.- Cuba evacuaba este
viernes a los turistas alojados en hoteles costeros mientras en Florida se
agotaban el agua embotellada y la madera enchapada ante la inminente llegada
del huracán Irma, que dejó al menos 16 muertos y miles de personas sin techo en
varias islas del Caribe en un presagio de la catástrofe que podría sufrir
Florida el fin de semana.
El huracán pasó frente a República Dominicana y Haití y golpeó a las
Islas Turcas y Caicos el viernes temprano con olas de hasta 20 pies (6 metros).
Las comunicaciones se redujeron cuando la tormenta impactó las islas y la
extensión de la devastación no estaba clara.
Irma también se desplazó a lo largo de la costa norte de Cuba, donde
miles de turistas fueron evacuados y llevados al balneario de Varadero, mucho
más al occidente, al tiempo que estaciones meteorológicas captaron olas de
entre cuatro y cinco metros en el litoral.
Irma se debilitó a una tormenta de categoría 4 el viernes por la mañana
con vientos sostenidos de cerca de 240 kilómetros (150 millas) por hora, pero
seguía siendo un poderoso huracán.
En algunas localidades la Defensa Civil y las autoridades cubanas circulaban
en camionetas verde olivo con altoparlantes a través de los que aconsejaban a
la población aprovisionarse de agua y alimentos y no transitar por la calles
cuando lleguen los fuertes vientos. Brigadas de trabajadores destapaban
cañerías callejeras y las personas colocaban bolsas rellenas con tierra sobre
sus techos de láminas metálicas.
A lo largo de la costa norte se produjeron miles de evacuaciones de
residentes hacia centros especializados o de personas que se movilizaban a casa
de familiares en zonas más protegidas, mientras sacaban sus pertenencias ante
la amenaza del meteoro.
En la isla de St. Thomas cayeron torres y cables de electricidad, los
árboles perdieron las hojas, una planta de alcantarillado y potabilización
sufrió daños graves y el puerto era un cúmulo de escombros.
Florida se preparaba para el embate, que según los meteorólogos se
podría sentir de lleno en la zona metropolitana de Miami -con seis millones de
habitantes-, azotar la costa atlántica del estado y llegar a Georgia y Carolina
del Sur.
Se ordenó la evacuación de más de medio millón de personas en
Miami-Dade. La gente se precipitó a tapar ventanas y puertas con tablas, sacar
botes del agua y llenar los tanques de sus autos.
Ante el agotamiento de la gasolina y el alza de las tensiones la
patrulla de caminos tuvo que escoltar a los camiones cisterna que llegaban a
abastecer las gasolineras.
“Es más ancha que nuestro estado entero y podría causar impactos graves
y de riesgo de muerte de costa a costa. Independientemente de en qué costa viva
usted, esté preparado para evacuar”, advirtió el gobernador de Florida, Rick
Scott.
Las primeras islas golpeadas por el meteoro ofrecían imágenes de
terrible destrucción.
La tormenta causó al menos 16 muertes: nueve en las islas francesas de
San Martín y San Bartolomé, cuatro en las Islas Vírgenes estadounidenses y tres
en la isla británica de Anguilla, Barbuda y la parte holandesa de San Martín.
Las autoridades en St. Thomas preveían encontrar más cadáveres en la
isla, donde los daños fueron catastróficos y se intentaba reabrir caminos y
restaurar la energía eléctrica.
En la isla San Martín, dividida entre la Saint Maarten holandesa y la
St. Martin francesa había viviendas destruidas. Los cafés y tiendas de la
pintoresca aldea francesa de Marigot estaban sumergidos bajo las aguas turbias
y la gente contemplaba la escena desde cualquier refugio que pudiera hallar.
La ministra francesa de territorios de ultramar, Annick Girardin, dijo
el viernes que hubo “saqueos” en St. Martin, de televisores tanto como de agua
y alimentos.
Mientras el huracán José de categoría 3 podría arribar el sábado a San
Martín, San Bartolomé y las Islas Vírgenes, adonde turistas quedaron atrapados.


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