Escrito por
La Redacción.
agosto 23, 2017
-
0
Comentarios
Luisa Ortega anuncia que entregará las pruebas a las justicias
de España, Brasil, Colombia y Estados Unidos.
![]() |
La fiscal
Luisa Ortega,
este
miércoles en Brasilia.
|
En visita a Brasil, donde participa de
un encuentro de fiscales de países sudamericanos, Ortega llevó una serie de documentos
para probar sus denuncias, que prometió compartir con las justicias de España,
EE UU, Brasil y Colombia. Según ella, esas pruebas involucran directamente a Maduro; al número dos del régimen, Diosdado Cabello, y al
alcalde del área central de Caracas, Jorge Rodríguez, en el cobro de sobornos.
Maduro, de acuerdo con la fiscal destituida, está relacionado con una de las
empresas que vende alimentos al Gobierno venezolano llamada Grand Group
Limited. Esa empresa tiene sede en México y sus propietarios, según Ortega, son
tres personas vinculadas al presidente: Rodolfo Reyes, Álvaro Pulido Vargas y
Alex Saab. El expresidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello habría
recibido de la constructora brasileña Odebrecht 100 milllones de dólares como
soborno. El dinero, según Ortega, fue pagado a través de una empresa
domiciliada en España, TSE Arietis. Los proprietários de esa firma son, siempre
según la versión de la fiscal, dos primos de Cabello: Luis Alfredo Campos
Cabello y Jerson Jesús Campos Cabello. Este periódico no encontró el nombre de
la empresa en el listado de compañías del Registro Mercantil español.
“Voy a entregar las pruebas
para que las autoridades de distintos países las investiguen”, expresó Ortega
en sus primeras declaraciones tras su rocambolesca salida de Venezuela,
acompañada de su marido, huyendo de la persecución de los herederos del
chavismo, del que ella misma participó durante muchos años. “En
Venezuela no hay justicia. En Venezuela es imposible que se investigue ningún
caso de corrupción o narcotráfico. Es la comunidad internacional la que tiene
que investigar esos asuntos”, afirmó ante los periodistas que cubrían en
Brasilia la reunión de los fiscales.
De acuerdo con Ortega, sus investigaciones a esas altas autoridades venezolanas son
uno de los motivos que la llevaron a ser destituida de su cargo y a huir a
Colombia. Desde que fue apartada por la Asamblea Constituyente, el pasado día
5, las amenazas sobre la fiscal se recrudecieron. Su casa fue asaltada. Y ella
solo consiguió llegar a Bogotá gracias a la ayuda de “decenas de hombres y
mujeres” venezolanas y colombianas.
En un discurso ante sus
colegas fiscales sudamericanos, Ortega les pídió que no envíen informaciones
oficiales sobre investigaciones al ministério público de Venezuela, porque en
caso de hacerlo los documentos corren el riesgo de ser destruidos. Advirtió que
si no se detiene la crisis en su país, se puede expandir por toda América
Latina. Y criticó la Asemblea Nacional Constituyene, electa
a comienzos de mes en una votación supuestamente fraudulenta, porque, en su
opinión, solo está sirviendo para tapar también varios casos de corrupción.
La fiscal destituida dijo que
el legislativo se transformó en un tribunal de inquisición y que el régimen de
Maduro ha instalado en el país el “derecho penal del enemigo”. “Van a perseguir
los adversarios políticos, no solo por perseguir, sino también para
destruirlos. En mi caso concreto, yo fui víctima de esa persecución”. Según
ella, su destitución se produjo en un proceso judicial que duró 32 segundos. Su
sustituto, Tarek William Saab, es acusado en seis casos de corrupción. Su
primer acto en el cargo fue, explicó Ortega, pedir todos los documentos
relacionados con esos fraudes para destruirlos.
Ortega fue invitada a Brasil
como un acto de apoyo de sus colegas de la región por el fiscal general de ese
país, Rodrigo Janot. En su discurso de apertura del encuentro de fiscales,
Janot dijo a sus colegas de Argentina, Paraguay, Chile, Uruguay y Perú que el
ministerio público venezolano ha sufrido una “violación institucional” y que el
régimen de Maduro ha impuesto un “poder político dictatorial”. Todos los
fiscales coincidieron en que la destitución de Ortega fue ilegal.
Ortega viajó a Brasil
invitada exclusivamente por su colega Janot, pero también fue recibida por el
ministro de Exteriores, Aloysio Nunes. En ese encuentro, el Gobierno brasileño
se sumó a la oferta que ya le había trasladado antes
Colombia de concederle el estatuto de asilada política. “Si ella quiere,
la acogeremos con los brazos abiertos”, afirmó Nunes, tras oír de Ortega un
“relato impresionante de cómo se ha degradado la situación en Venezuela”. Antes
de su entrevista con el ministro, la fiscal venezolana había explicado a los
periodistas que estudiará la oferta de Colombia y la de cualquier otro país que
también estuviese dispuesta a acogerla. La fiscal permanecerá en Brasil hasta
el viernes, cuando viajará a EE UU para participar en otra reunión jurídica.


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario