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martes, 4 de julio de 2017

La oposición de Venezuela convoca una consulta popular contra la Constituyente de Maduro… ¿desafío real o gesto simbólico?


La oposición se mostró unida en una iniciativa en la que
buscan atraer a la mayor cantidad posible de sectores.

Hay ruptura total entre la fiscal general de Venezuela y el Gobierno de Maduro. La magistrada Luisa Ortega ha recusado a 17 de los integrantes de la Sala Plena del Tribunal Supremo que la juzgarán este martes en la audiencia sobre sus presuntas irregularidades.

CARACAS.- Convencida de que es mayoría, la oposición de Venezuela quiere demostrarlo en una consulta popular dos semanas antes de la elección de la discutida Asamblea Constituyente.


En un acto este lunes junto parte de la sociedad civil, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) presentó un documento "de acuerdo y unidad nacional" en el que se solicita a la Asamblea Nacional, de mayoría opositora desde las elecciones legislativas de diciembre de 2015, que promueva una consulta el 16 de julio para decidir "el futuro del país".

Es una nueva iniciativa después de tres meses de protestas contra el gobierno.

De acuerdo al documento llamado "Que sea el pueblo quien decida", la oposición quiere que la gente se pronuncie sobre el rechazo a la Constituyente, sobre el papel que demanda a los funcionarios y a la fuerza armada para "lograr la restitución del orden constitucional" y sobre si quiere renovar los poderes, un gobierno de unión nacional y la realización de elecciones "libres y transparentes".

Según el artículo 71 de la Constitución, el poder legislativo tiene el derecho a convocar la consulta, pero difícilmente será validada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que suele coincidir con el Ejecutivo y ha dado el visto bueno a las elecciones a la Constituyente el 30 de julio.

De hecho, la oposición ni siquiera buscará el aval del CNE. "Estamos en 350", dijo a BBC Mundo el líder opositor Freddy Guevara, vicepresidente de la Asamblea, al ser preguntado si pretenden lograr el visto bueno del poder electoral.

Guevara hace referencia al artículo 350 de la Constitución, que permite desconocer a las autoridades.

Para el analista Luis Vicente León, la consulta es "un juego político simbólico" que pretende agregar a las protestas actuales "elementos creativos y distintos que motiven a la población".

León, economista y director de la encuestadora Datanálisis, cree que la oposición desea un duelo de movilización.

"Busca marcar una diferencia entre la gigante abstención en el evento del gobierno (la votación de la Asamblea Constituyente) y una movilización gigante que le abra a la gente mecanismos para participar distintos a la protesta de calle", afirma a BBC Mundo el analista.

Las protestas contra el gobierno se prolongan desde
hace tres meses y han dejado ya casi 90 muertos.
¿Solución?.- El gobierno promueve la Constituyente como solución al conflicto político y social que vive Venezuela, agudizado por una ola de protestas que dura ya tres meses. 

Dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que le restaban poderes a la Asamblea Nacional dieron inicio a unas manifestaciones fomentadas por la oposición y que ha dejado ya casi 90 muertos y que no tiene final a la vista.

Todo ello en el contexto de una severa crisis económica con escasez de alimentos y medicinas en los últimos años, lo que ha socavado el apoyo al gobierno y la aprobación del presidente, Nicolás Maduro.

La oposición y sectores del chavismo critican que se promueva la Constituyente sin un referendo previo para su convocatoria, y las condiciones para una compleja votación sectorial y territorial con la que acusan al gobierno de querer controlar el resultado. 

Por ello, rechazan la elección del 30 de julio por considerarla un "fraude" con el que Maduro busca perpetuarse en el poder.

El presidente asegura que la Constituyente pretende no sólo redactar una nueva Constitución, sino también reformar la estructura del Estado.

Luisa Ortega llega este lunes a la
 Asamblea Nacional en Caracas.
Ruptura entre la fiscal y Maduro.- El primer lunes de julio mostró ser un punto de inflexión en un mes que ya se asoma como decisivo en la grave crisis política y socioeconómica a la que se enfrenta Venezuela. Si ya corría una cuenta regresiva, la de las elecciones del 30 de julio para escoger los diputados a la Asamblea Constituyente que el Gobierno de Nicolás Maduro impulsa, la oposición decidió acortar el plazo al convocar desde la Asamblea Nacional un referendo consultivo para el 16 de julio, en el que se preguntará a los participantes si aprueban o rechazan la Constituyente.

"Estamos preparados para iniciar las acciones que haya que iniciar para lograr un país con vida y futuro, una Venezuela digna y justa que nos llene de orgullo", dijo el presidente del Parlamento y dirigente del partido opositor Primero Justicia (PJ), Julio Borges, en un acto en el que participaron representantes de las demás organizaciones agrupadas en la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) y de gremios y organizaciones de la sociedad civil.

El llamado a un referendo consultivo está incluido en un documento al que Borges dio lectura durante el evento, y que lleva el título de Que sea el pueblo el que decida. La oposición invoca el artículo 71 de la Constitución vigente para que la Asamblea Nacional convoque y organice una consulta popular. Más de 1.500 centros de votación serían puestos a disposición de los ciudadanos en esa jornada, con la que la MUD intenta ofrecer una demostración de su fuerza y desligitimar el llamado oficialista a redactar una nueva Constitución. Según diversos estudios de opinión, no más del 20% del padrón electoral estaría dispuesto a acudir a las urnas el 30 de julio, fecha en que el chavismo gobernante realizará las elecciones para “su” Asamblea Constituyente.

A pesar de los rumores que anunciaban su comparecencia, al acto no acudió la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, disidente del chavismo y quien luce dispuesta a ejercer un rol de bisagra para la transición política que la oposición intenta producir.

De cualquier manera, minutos antes del llamado opositor a referendo, Ortega Díaz dio un importante voto de confianza a la Asamblea Nacional. En el Palacio Federal Legislativo, sede del Parlamento, durante una sesión en la que se trataba la ratificación en su cargo del vicefiscal Rafael González Arias, recientemente destituido por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Ortega Díaz dijo a los diputados de la mayoritaria banca opositora que “ustedes están al servicio del Estado y el Ministerio Público también, yo creo que esta Asamblea Nacional está legitimada”.

Desde septiembre pasado, por otro pronunciamiento del TSJ, la Asamblea Nacional se encuentra en estado de “desacato” y sus actuaciones se consideran nulas.
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