Escrito por
La Redacción.
julio 03, 2017
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El presidente francés, durante un discurso
ante la
Asamblea Nacional y el Senado, este lunes,
en el Congreso de Versalles.
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PARIS.- Emmanuel
Macron ha anunciado una reducción de un tercio del número de parlamentarios de
la Asamblea Nacional, según acaba de explicar en el Congreso de Versalles en el
que el presidente de la República pretende explicar la orientación que seguirá
su legislatura.
"Esta reducción
tendrá efectos favorables para el trabajo parlamentario. No se trata de
antiparlamentarismo (...) sino de una representación justa de todos los
territorios de la República con más medios y más peso", detalló Macron,
que convocará una vez al año este Congreso para dar cuenta de las líneas de
acción de su Gobierno. En un discurso más filosófico que político, Macron detalla una serie
de ideas con las que pretende acabar con una "República ineficaz" y
"recuperar la serenidad" saliendo del debate público.
El presidente
galo, según informa Reuters, también ha dicho que podría someter a referéndum
entre los votantes las reformas institucionales si el Parlamento no las vota. "Quiero todas esas
reformas profundas que nuestras instituciones necesitan seriamente en un
año", dijo
Macron a los legisladores. "Estas reformas irán al parlamento pero, si es
necesario, las pondré a los votantes a través de un referéndum.
No será la única
institución afectada por cambios. El jefe del Estado pretende unificar el
Consejo Económico Social y Medioambiental que sirve como órgano de consulta en
la preparación de proyectos de leyes; introducir "cierta dosis de
proporcionalidad, especialmente en las legislativas". Macron no ha dado
más detalles sobre este punto que beneficiaría, en un principio, a partidos
como La Francia Insumisa o el Frente Nacional, fuertemente castigados en el
sistema actual. La Corte de Justicia de la República, que juzga los crímenes y
delitos de los miembros del Gobierno, también sería suprimida.
Otro de los
anuncios de Macron ha sido que el Estado de Emergencia en Francia llegará a su
fin en otoño, dos años después de su instalación. Entre las leyes primordiales,
Macron ha comenzado insistiendo en el proyecto de ley antiterrorista que se
presentó a finales de junio en Consejo de Ministros. "El código penal, el
poder de los magistrados, pueden permitirnos acabar con nuestros enemigos"
ha dicho, confirmando que el Estado de Emergencia, instalado en noviembre de
2015, llegará a su fin este mismo otoño, para "devolver a los ciudadanos su
libertad" que son "una condición para una democracia fuerte".
Es la primera vez
que un Presidente francés convoca un Congreso, uniendo en Versalles a diputados
y senadores, al inicio de una legislatura. Especialmente porque hasta 2008 la
Constitución no permitía que el Presidente se dirigiera directamente a los
parlamentarios, el cambio llegó con Nicolas Sarkozy, que convocó el Congreso
durante la crisis económica y en 2015, con François Hollande, días después de
los atentados del 13 de noviembre.
Un encuentro inédito.- Una pomposa puesta en escena que sirve de comienzo
para la legislatura, una vez superadas también las legislativas y con el
Gobierno ya formado, que ha sido criticado por numerosos diputados de izquierda
y derecha, tanto es así que los 17 parlamentarios de La Francia Insumisa de Jean-Luc
Mélenchon, una treintena de diputados comunistas y algunos de la derecha y el
partido de centro no acudieron a la convocatoria como signo de boicot.
De hecho, La Francia Insumisa ha
organizado una manifestación de protesta a las 18 horas en la Plaza de la
República bajo el título de una concentración "contra el golpe de Macron
en Versalles", denunciando la deriva monárquica de esta presidencia.
Restando a los ausentes, unas 800 personas, contando senadores y diputados,
estuvieron presentes en esta histórica sala del Palacio de Versalles,
construida en 1875 para acoger momentáneamente el Parlamento.
El presidente de
la Asamblea Nacional, el socialista François Rugy, que fue elegido tan solo el
pasado 27 de junio, fue el encargado de darle la palabra. Tras Macron, un
orador de cada grupo político tomará la palabra durante un máximo de 10
minutos, en orden de importancia de los distintos grupos, comenzando por
Richard Ferrand, el presidente de La República en Marcha en la Asamblea
Nacional, tras haber dimitido de su cargo como ministro.
Dirigiéndose a los diputados, Macron se
ahorra el mal trago de declarar ante la prensa, que no ha tenido ocasión de dirigirse al Presidente
desde que comenzara su legislatura. Las posibles preguntas sobre los primeros
escándalos que afectaron a varios ministros del gobierno en junio quedarán así
en el aire.
Macron
tampoco dará la tradicional entrevista televisada del 14 de julio,
una forma de distanciarse del mandato de Hollande, que fue en ocasiones
presentado como un bocazas, más acostumbrado a hacer comentarios políticos que
a este tipo de actos oficiales. El servicio de prensa del Elíseo respondió a
las críticas señalando que el pensamiento de Macron era "demasiado complejo"
para prestarse a las preguntas y respuestas de los periodistas.


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