Escrito por
La Redacción.
julio 24, 2017
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CARACAS.-
"No queremos ser
Cuba", se lee en uno de los carteles que grupos de opositores venezolanos
pegaron en las fachadas de algunos recintos electorales, en una marcha
contrarreloj para frenar la elección, el domingo, de la Asamblea Constituyente
convocada por el presidente Nicolás Maduro.
En el inicio de
una semana decisiva para la crisis política venezolana, la oposición realiza un
recorrido por colegios donde serán instaladas las urnas, algunos de los cuales
ya empezaron a ser custodiados por los militares en un operativo especial para
los comicios.
Quemando los
últimos cartuchos, convocó a una huelga de 48 horas el miércoles y el jueves
con bloqueos de calles -tras un paro de 24 horas la semana pasada-, que será
respaldada por importantes centrales obreras. No obstante, el gobierno controla
la estratégica industria petrolera.
Para el viernes, la coalición opositora
Mesa de la Unidad Democrática (MUD) llamó a una gran marcha en Caracas, bajo la
advertencia de que si Maduro insiste en la elección, tomará acciones más
contundentes el sábado y domingo en lo que llama un "boicot cívico
electoral".
"Deberíamos
de estar trancado calles desde ya. Quedan pocos días y no podemos entregar el
país", declaró Alveres Vargas, una comerciante pensionada de 76 años, en
un colegio de Chacao (este), bastión opositor, cuya fachada fue cubierta de
letreros contra el gobierno.
Desatando
temores de más caos y violencia, la estrategia contra la Asamblea Nacional
Constituyente (ANC) escala aún más las protestas que iniciaron hace cuatro
meses para exigir la salida de Maduro, con saldo de más de un centenar de
muertos.
En medio de esa
convulsión y una economía devastada, Maduro asegura que la Constituyente traerá
paz y estabilidad, mientras que la oposición asegura que reformará la Carta
Magna para imponer un "sistema comunista".
"La Constituyente no va".- Argumentando que no quiere legitimar un
fraude, la MUD rechazó participar en la Constituyente pues no fue convocada en
referendo y el sistema de elección de los 545 asambleístas fue diseñado por
territorios y sectores, lo que, asegura, garantiza el control del gobierno.
"En mi
centro electoral, la Constituyente no va", "La ANC es
dictadura", "Mi voto es no votar", "Queremos una Venezuela
libre y sin hambre", "Maduro dictador", se leía en los carteles.
En Las Palmas,
este de Caracas, varios efectivos del ejército los quitaban de la fachada del
colegio La Consolación.
A ellos iban
dirigidos parte de los carteles, por ser la Fuerza Armada Nacional, a la que
Maduro ha dado enorme poder político y económico, el sostén clave del gobierno.
"FAN honra tu uniforme", se leía en otros letreros.
El ministro de
Defensa, general Vladimir Padrino, tildó las acciones opositoras de
irresponsabilidad que "rayan en apología al delito".
El poder
electoral, acusado por la oposición de servir al gobierno, anunció "el
cierre permanente" de centros de votación donde haya disturbios el domingo
y habilitó otros de contingencia para que acudan los votantes de sitios
conflictivos, como Chacao.
"Des-pa-cito".- Pero el gobierno puso a toda marcha la
maquinaria del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PUSV) para
garantizar una votación masiva.
Según el
analista Benigno Alarcón, un alta abstención afectaría la legitimidad de la
Constituyente, frente a los 7,6 millones de votos que según la MUD obtuvo en el
plebiscito simbólico que realizó el 16 de abril contra la Constituyente,
considerado ilegal por el poder electoral y el gobierno.
Esa legitimidad
está también afectada por un creciente llamado de gobiernos de América Latina y
Europa para que Maduro aborte su proyecto. El presidente estadounidense, Donald
Trump, fue más allá al amenazar con sanciones económicas.
"La derecha
imperial cree que puede dar órdenes en Venezuela", dijo el domingo el
presidente, quien acusa a sus adversarios de orquestar un golpe de Estado con
apoyo de Estados Unidos.
Pero Maduro
asegura que el domingo dará una "paliza" a "la oposición
fascista" y al "imperialismo", para lo cual echó a andar una
intensa campaña de propaganda, mitines y organización comunal. Ordenó que el
transporte público sea gratis el día de votación.
Como parte de
una campaña con canciones pegajosas, el domingo lanzó incluso una versión del
hit "Despacito", original de los cantantes Luis Fonsi y Daddy Yankee,
para promover la Constituyente.
Analistas abogan
por una negociación para buscar una salida al conflicto. Pero la oposición
exige que antes de hablar se anule la elección, mientras que Maduro aseguró que
"la Constituyente ya es un hecho".




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