Escrito por
La Redacción.
junio 18, 2017
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Santo
Domingo.- Una puerta
de acceso exclusiva para las visitas de los ocho privados de libertad del caso
odebrecht es una de las diferencias que marca la prisión de esos reos con
los demás privados de libertad en el centro de corrección Najayo-hombres.
A los familiares y amigos de los presos por el soborno
de 92 millones de dólares que admitió pagar Odebrecht en el país se les permite
pasar por el área que usa para entrar el personal que labora en el
recinto.
Las visitas de los reos comunes, que guardan prisión
por otros delitos, entran por otra puerta, que es la habitual de visitas, con
filas de hasta más de media hora, y someterse a chequeos rigurosos.
La vía de ingreso tampoco es la única desigualdad que
impera. Hay otras que, al igual que la diferencia de puerta, son motivos de
quejas de familiares de reos.
Las reglas para
acceder al recinto, se violan cuando van para el pabellón donde están recluidos
Temístocles Montás, César Sánchez, Ángel Rondón, Víctor Díaz Rúa, Ruddy
González, Andrés Bautista, Conrado Pittaluga y Máximo De Oleo.
Quienes visitan
esos ocho reos no forman la tediosa fila a la que tienen que integrarse los que
van a ver a otros reclusos.
Y mientras varias
personas que visitaban reos comunes no pudieron entrar porque tenían camisetas
verdes o azules, a los que iban para donde los implicados en el caso Odebrecht
no se les restringió por ese motivo. La muestra fue el diputado peledeísta
Gustavo Sánchez, quien fue a visitar a Montás vistiendo una camiseta verde.
Varios entraron
con camisas o camisetas de esos colores, lo cual está prohibido porque es el
uniforme de los reos.
Los sábados solo
se permite visita a personas con niños, pero esa regla se omitió si iban para
donde los imputados de Odebrecht, que a muchos incluso se les permitió entrar
el vehículo hasta el mismo penal. El chequeo allí también es mínimo.






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