Escrito por
La Redacción.
mayo 18, 2017
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Michel Temer
TEMER RECONOCIÓ QUE MANTUVO UNA REUNIÓN EN MARZO PASADO CON JOESLEY BATISTA PERO NEGÓ QUE ESE ENCUENTRO SIRVIERA PARA COMPRAR EL SILENCIO DE UN DIPUTADO.
Brasilia.- Una supuesta grabación en la
que Michel Temer avalaría la compra del silencio de un antiguo y poderoso
aliado político, en prisión por corrupto, ha puesto contra las cuerdas al
presidente de Brasil, quien se ha apresurado a negar su implicación.
Según divulgó este miércoles el diario O Globo, Temer
fue grabado por Joesley Batista, uno de los dueños del gigante cárnico JBS,
avalando comprar el silencio del expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo
Cunha, en prisión por participar en la trama de corrupción en Petrobras.
Temer reconoció que mantuvo una reunión en marzo
pasado con Batista pero negó que ese encuentro sirviera para comprar el
silencio de Cunha.
"El
presidente Michel Temer jamás solicitó pagos para obtener el silencio del
exdiputado Eduardo Cunha. No participó y no autorizó cualquier movimiento con
el objetivo de evitar una delación o colaboración con la Justicia por parte del
exdiputado", afirmó la Presidencia de Brasil en un comunicado.
"El encuentro
con el empresario Joesley Batista ocurrió a comienzos de marzo, en el Palacio
de Jaburu, pero no hubo en el diálogo nada que comprometiera la conducta del
presidente de la República", añadió la nota.
Temer señaló que
"defiende la amplia y profunda investigación para apurar todas las
denuncias publicadas por la prensa" que responsabilicen a los
"eventuales implicados en cualquier ilícito que sea comprobado".
La noticia
publicada la noche del miércoles por el diario O Globo es una filtración de un
supuesto acuerdo de colaboración con la Justicia por parte de Joesley Batista y
su hermano Wesley, dueños de JBS, una de las mayores exportadores de carne a
nivel mundial y una de las principales "donantes" de fondos en las
campañas electorales en Brasil.
En la reunión,
Batista afirma, citado en O Globo, que el propio mandatario señaló a un
diputado de su partido para que resolviera un asunto de holding J&F
Investimentos, que controla JBS.
Posteriormente,
según el diario, el diputado fue filmado recibiendo una maleta con 500.000
reales (unos 160.000 dólares) enviados por Batista.
En ese encuentro,
señaló O Globo, Temer también escuchó del empresario que estaba sobornando con
un pago mensual a cambio de silencio a Cunha, quien fue el principal promotor
del juicio político que llevó a la destitución de Dilma Rousseff y está
condenado a más de 15 años de prisión por corrupción.
"Tiene que
mantener eso, ¿viste?", dijo Temer, según la versión del diario.
El escándalo
constituye un zarpazo contra Temer porque la ley impide que el presidente sea
investigado por hechos anteriores a su mandato, pero en este caso podría
abrirse una investigación ya que los actos descritos tuvieron lugar en marzo
pasado, es decir, casi un año después de que asumiera el cargo.
El Senado y la
Cámara de Diputados suspendieron sesiones minutos después de que se destapó la
noticia, que cayó como una bomba sobre el Gobierno.
La oposición se
apresuró a pedir un "impeachment" (moción de censura) contra Temer,
quien precisamente llegó al poder como vicepresidente de Rousseff y la
sustituyó cuando fue destituida por el Congreso tras un proceso impulsado por
Cunha.
"En este
momento en que surgen esas grabaciones, este Gobierno no tiene legitimidad para
continuar gobernando. Llegó al punto y final. El punto final si no viene por su
renuncia, será hecho por esta Cámara y por este Senado a través de un
'impeachment'", afirmó Carlos Zarattini, diputado del Partido de los
Trabajadores (PT).
También Alessandro
Molon, del Rede Sustentabilidade, adelantó que solicitó a la Cámara la apertura
de un "impeachment".
"Un
'impeachment' contra Temer es impensable", dijeron a Efe fuentes próximas
al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), la fuerza que lidera
Temer, que, no obstante, admitieron que "puede haber una investigación,
pero todo eso tendrá que ser probado".
"Si hubiera
una investigación, eso no prueba nada. La Justicia debe investigar",
señalaron a fuentes de Planalto, sede del Ejecutivo.
Mientras, en
Brasilia, cerca de un centenar de personas se congregaron frente al palacio de
Planalto y lanzaron consignas contra el presidente antes de que la Policía
disolviera la manifestación con gas pimienta.
En la avenida
Paulista, en Sao Paulo -la capital financiera de Brasil-, también decenas de
personas se concentraron para pedir la salida del presidente y reclamar
elecciones con gritos como "Fora Temer".
Michel Temer llegó
al poder el 12 de mayo del pasado año de forma interina mientras el Congreso
apuraba el proceso destituyente de Dilma Rousseff (2011-2016) y fue confirmado
definitivamente en el cargo en agosto.

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