Escrito por
La Redacción.
mayo 19, 2017
-
0
Comentarios
![]() |
|
El presidente francés
Emmanuel Macron saluda a tropas
francesas en Malí.
|
El presidente francés visita Malí en su primer viaje fuera de Europa, a la que pide que haga más contra el terrorismo.
París.- En su primera semana como presidente de Francia, Emmanuel Macri, eligió este viernes Malí, centro de operaciones francés de la lucha contra el yihadismo, como destino de su segundo viaje internacional, el primero fuera de Europa. Un desplazamiento que le permitió enviar varios mensajes.
El principal, que con él Francia seguirá liderando en la región la lucha contra el terrorismo internacional del que ha sido, los últimos años, una de sus principales víctimas. Pero, también, que Europa debe aportar más a ese combate.
“Francia está
desde el principio a vuestro lado y lo que he venido a decir de manera muy
clara es que seguirá estándolo de la misma forma”, aseguró Macron en una breve
rueda de prensa en la base militar de Gao, en el norte del país, junto al
presidente de Malí, Ibrahim Boubacar Keïta.
Nada más asumir la presidencia, el socialista François Hollande retiró las
tropas francesas de Afganistán. Su sucesor en el Elíseo ha querido enviar un
mensaje diferente, visitando uno de los lugares donde más militares tiene
desplegados Francia: unos 4.000 en toda la zona del Sahel, de ellos 1.600 en la
norteña base Gao de Mali, la mayor base francesa en el extranjero.
Pero si bien este
gesto busca tranquilizar a los aliados internacionales, estos también deberían
considerarlo como un toque de atención. Francia lleva años presionando para que
Europa, especialmente Alemania, asuma un papel más fuerte en operaciones internacionales,
sobre todo en África.
“Alemania sabe que
lo que se juega aquí es una parte de la seguridad de Europa y de nuestro
futuro”, dijo Macron, que ya trató este tema con la canciller alemana, Angela
Merkel, cuando el lunes viajó a Berlín.
“Que el terrorismo islamista prospere
en la zona del Sahel es, evidentemente, un riesgo para Europa” y por ello,
continuó, aunque Alemania no contribuya necesariamente en el plan militar, sí
puede hacer más en otros campos. “Francia garantiza (militarmente) la seguridad
europea en Malí y en otros teatros de operaciones, pero otros países europeos
pueden hacer más en términos de misiones de apoyo, de desarrollo, de
equipamiento”, señaló Macron. “Espero que la participación alemana, que ya es
perceptible, se intensifique”, insistió. Berlín es el principal contribuyente a
la misión de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas en Mali (Minusma), que
cuenta con 12.000 efectivos, en su mayoría tropas africanas.
Significativo en
este sentido es el equipo que viajó con Macron hasta Mali: su nueva ministra de
los Ejércitos (Defensa), Sylvie Goulard, pero también el ministro de Europa y
de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian. Él fue además el gran impulsor, como
ministro de Defensa en el gabinete anterior de Hollande, de la intervención
militar en Mali que comenzó en enero de 2013 bajo el nombre de Operación Serval
y que continúa, ampliada a la región del Sahel (Mali, Burkina-Faso, Mauritania,
Níger y Chad) bajo el nombre de Operación Barkhane desde agosto de 2014.
Presión militar acompañada de ayuda al desarrollo.- El tercer alto cargo a bordo del avión presidencial
era el director general de la Agencia francesa de Desarrollo, Rémy Rioux.
Macron ha dado la razón a los que, como Human Rights Watch (HRW), sostienen que
“la solución al problema de Mali no puede limitarse a una respuesta militar
contra los yihadistas” y que requiere de un plan para mejorar las condiciones
de vida como otro combate a la radicalización.
“El terrorismo
prospera sobre la miseria, sobre la desintegración de la seguridad”, coincidió
desde Gao Macron, para quien unas mejores condiciones de vida son “el mejor
antídoto ante el terrorismo islamista”.
Aunque en su
alocución no mencionó ninguna medida nueva, aseguró que la lucha militar contra
el yihadismo va de la mano con el desarrollo. “Todo lo que se haga sobre el
terreno será efímero si, al mismo tiempo, no invertimos de forma decidida en
infraestructuras, en educación, en salud”, dijo.
Antes de reunirse
con las tropas francesas, Macron se entrevistó durante casi una hora con Keïta,
que se desplazó hasta la base militar. Además de la lucha contra el terrorismo,
ambos discutieron sobre la lenta aplicación del acuerdo de paz de Argel firmado
en 2015 con parte de los grupos armados del norte del país y con el que se
busca aislar a los elementos yihadistas.
Una zona todavía inestable.- Hollande ordenó la intervención francesa
en Malí, la denominada Operación Serval, a comienzos de 2013 con el
objetivo de ayudar a las tropas malienses y expulsar a los grupos yihadistas
que controlaban el norte de Malí y amenazaban el sur del país, incluida la
capital, Bamako. En agosto de 2014 fue reemplazada por la Operación Barkhane.
La zona entre Sáhara y Sahel es donde operan los grupos yihadistas que componen
Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la organización más fuerte del área y
que tiene como principal objetivo a Francia y los franceses.
Pese
a las operaciones militares internacionales, los expertos han denunciado un
progresivo deterioro de la seguridad desde 2015, especialmente en el centro y
sur del país. El jefe de mantenimiento de las fuerzas de mantenimiento de la
paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, anunció esta semana el despliegue de una
“fuerza de intervención rápida” de cascos azules senegaleses en el centro de
Malí, “en vista de la situación de seguridad” en el país.


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario