Escrito por
La Redacción.
abril 04, 2017
-
0
Comentarios
![]() |
|
El presidente Michel Temer podría ser
destituido por el
tribunal electoral si las declaraciones de
Odebrecht
enumeran la financiación ilegal de campaña
de la que
se le acusa desde hace tiempo.
|
Brasilia.– La justicia electoral brasileña inició la mañana de
este martes las audiencias del juicio que decidirá si hubo irregularidades en
las finanzas de la campaña de Dilma Rousseff y Michel Temer
en 2014 y que amenaza con desalojar del poder al actual mandatario.
El presidente del
Tribunal Superior Electoral, Gilmar Mendes, declaró abierta la sesión, en la
que esa corte fundada en 1932 sentará por primera vez en el banquillo a los
miembros de una fórmula vencedora de unos comicios presidenciales.
La corte celebrará
durante esta semana las primeras cuatro audiencias del juicio, que se calcula
que se prolongará durante meses y pudiera ser suspendido en cualquier momento
si alguno de los siete miembros del tribunal solicita más tiempo para estudiar
los cargos.
Catalogada como
Acción de Investigación Judicial Electoral (Aije) 194358, la demanda se refiere
a supuestas “donaciones” recibidas por Rousseff y Temer para la campaña de
2014, cuando fueron reelegidos, que habrían salido de la red de corrupción que
operó en Petrobras y concretamente del grupo Odebrecht, implicado en esa trama.
Según ha confesado
Marcelo Odebrecht, expresidente de la empresa, su grupo donó para esa campaña
de Rosseff y Temer 150 millones de reales (hoy unos 48 millones de dólares) y
al menos una tercera parte de ese dinero tuvo origen en la corrupción.
Rousseff y Temer
ganaron las elecciones de 2014, que mantuvieron a ella al poder y a él en la
vicepresidencia, aunque la mandataria fue destituida por irregularidades
fiscales en agosto pasado y el actual gobernante heredó el mandato que ahora
puede perder, lo que llevaría a una elección indirecta en el Congreso.
Si se llegara a
ese extremo, sería la primera vez en la historia que dos presidentes brasileños
sean destituidos durante el mismo período, lo que pudiera ahondar la profunda
crisis política en que se ha sumergido Brasil
en los últimos tres años, desde que comenzó la investigación sobre la trama
corrupta en la estatal Petrobras.
En caso de una
sentencia condenatoria, quien fuera elegido por el Congreso para suceder a
Temer concluiría el mandato que vence el 1 de enero de 2019, cuando deberá
asumir el ganador de las elecciones previstas para octubre del año próximo.
En la primera de
las cuatro sesiones convocadas para esta semana, el tribunal escuchará al
instructor del caso, Herman Benjamin, quien presentará un resumen de las
investigaciones, a los abogados de los dos acusados y a un representante del
Ministerio Público Electoral.
Tanto la defensa
de Rousseff como la de Temer, que actúan por separado, han pedido la anulación
del juicio por supuesta falta de pruebas.
Además, los
abogados del actual mandatario también demandan que las cuentas de ambos sean
juzgadas en forma separada, pues alega que cada uno se ocupó de su propia
recaudación y que en el caso de Temer no hubo fraudes.
Si se llegase a
una sentencia condenatoria, Temer permanecería en el poder hasta que sean
juzgadas todas las apelaciones previstas en la ley, que comienzan en la propia
corte electoral y acaban en el Tribunal Supremo, que daría la última palabra
tras un engorroso proceso.


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario