Titulares

domingo, 9 de abril de 2017

“Jesús estaba claro de lo que le iba a pasar; era un asunto divino”


Monseñor Francisco Ozoria,
arzobispo metropolitano de Santo Domingo.

Con el Domingo de Ramos, los dominicanos conmemoran la Semana Santa a partir de este día.

SANTO DOMINGO.- Este domingo inicia la Semana Santa, período en el que la comunidad católica conmemora la pasión, muerte y resurrección del hombre que da nombre y fundamento a esta fe: Jesucristo.


“El Domingo de Ramos es la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén”, expone fray Kelvis Acevedo, párroco de las iglesias Las Mercedes y San Miguel de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

Feligreses de la Iglesia Católica en la
conmemoración del Domingo de Ramos.
Recuerda que los días más relevante de la Semana Mayor son los conocidos como el triduo pascual: el Jueves Santo, cuando según las escrituras se instauró la eucaristía en la última cena; Viernes Santo, cuando se crucifica a Jesús; Sábado Santo y Domingo de Resurrección, cuando ocurre el ascenso de Jesús al cielo -uno de los principales dogmas del catolicismo-.

“Semana Santa es la promesa de Dios al pueblo de Israel de liberarlo del pecado y de la esclavitud. Esa es la fuerza de la Semana Santa. Es el paso, un salto de la oscuridad a la luz. Por eso se usa mucho la luz en las liturgias de estos días”, señala Acevedo.

Comenta las razones humanas que motivaron la ejecución de Jesús en aquella época, durante el dominio del Imperio Romano en Israel.

“Herodes percibía que alguien le hacía competencia a su reino. Por eso mandó a decapitar a Juan y quería eliminar a Jesús”, explica el sacerdote. “Jesús también hablaba de instalar un reino pero no era ese tipo. Era uno de justicia, de paz, amor, no era algo material ni humano”, agrega.

Relata que las enseñanzas de Jesucristo también estaban provocando perturbadoras discusiones sociales. Por ejemplo, muchos promovían no pagar tributos al César y Jesús proclamaba lo contrario.

“Para los sacerdotes y los escribas Jesús también era una amenaza. Les echaba en cara actitudes humanas que la palabra condenaba y ellos las hacían”, expresa el párroco, “Jesús decía hagan lo que ellos digan, no lo que hacen”.

Al preguntársele quién fue más responsable de la muerte de Jesús, si el pueblo judío o el gobierno romano, el cura es de la opinión de que fue responsabilidad de ambas partes.

“Pilato se lava las manos y lo entrega. Pero más que una entrega, era un asunto profético que tenía que cumplirse. Jesús estaba claro de lo que le iba a pasar, sabía lo que venía, era un asunto divino”, declara.



 

« PREV
Proximo »

No hay comentarios.

Publicar un comentario

Deje su comentario