Escrito por
La Redacción.
abril 19, 2017
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Carlos Castillo,
Cónsul dominicano en Nueva York.
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NUEVA YORK.- El cónsul de República Dominicana en
Nueva York afirmó este martes que existe mucho temor entre los dominicanos residentes en
dicho estado, tras la entrada en vigencia de las medidas migratorias emitidas
por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Durante una entrevista periodística, Carlos Castillo
detalló las labores que realiza el consulado para orientar a los dominicanos
ante esta situación, y además se refirió a otros temas de interés para la
diáspora, que reseñamos a continuación:
P. ¿Cuál es la realidad de los dominicanos tras la
toma de posesión de Donald Trump? ¿Se están viendo afectados con las medidas
migratorias?
R. Hay muchas personas que tienen problemas pendientes
con la ley. Hemos orientado a los dominicanos. Les hemos aconsejado que si
tienen algo pendiente con la ley consulten a un abogado, que se acerquen al
consulado.
Les explicamos que tienen derecho a la legítima
defensa y eso lo establece la Constitución de los Estados Unidos de América.
Les aconsejamos no decir nada ni aceptar nada sin son detenidos por un oficial
de migración y que consulten con su abogado.
Emitimos una guía que se llama “Cuáles son sus
derechos como inmigrante”, donde explicamos las recientes medidas de migración
tomadas por Trump y que detalla los mejores consejos para evitar ser deportado.
Hemos recibidos muchas llamadas. Hay mucho temor. Como
siempre, mucha gente poniendo candado después que le roban: poniendo sus
documentos al día, gente que dejaba vencer residencia, que no había declarado
impuestos lo está pagando.
Muchas personas que tienen familiares en Estados
Unidos, un padre, un hermano, un hijo, adquieren residencia y regresan a Santo
Domingo. La Ley establece que han de estar en aquí con un permiso. Eso es un
problema. Si no la desean han de devolverla y optar por una visa. El 90% de los
que hagan esto podría adquirirla.
Otras personas tienen violaciones de tránsito, delitos
menores, son residentes, tienen multas y olvidaron pagarlas. Esas personas
tienen que acogerse a leyes porque si no un oficial de migración puede
detenerlo.
Hay gente con citatorios, que salió bajo fianza, que
tiene pendiente ir a juicio de fondo y no van. El delito y la causa no perimen.
Un día salen, aunque han pagado sus impuestos, cuando regresan de vacaciones
pueden tener el riesgo de que le cancelen su residencia o le impongan la pena
de lugar.
P. ¿Cuántos dominicanos han sido deportados en los
últimos cinco años hacia República Dominicana y por cuáles delitos?
R. Las órdenes ejecutivas de Trump se emitieron a final de enero. Hubo muchas
detenciones. No hubo casos ni denuncias de dominicanos. De hecho las
deportaciones se han reducido. En enero de 2016 se ejecutaron 99 deportaciones.
Para este mismo mes, en este año, fueron 75. En febrero 2016 se consumaron 108.
En 2017 solo 78.
Se está repatriando a personas que han cumplido
condenas, que tienen estatus irregular y las detienen. Les están dando
prioridad a personas que tienen problemas con la ley.
No están persiguiendo personas ilegales o que llegaron
de forma regular con visa de turista. Pero hay que tener cuidado. A veces los
dejan pasar por alto. La segunda vez que venga, si lo hacen en un período
corto, se notará reincidente.
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Vista de un encuentro entre el presidente Danilo
Medina, el cónsul Carlos Castillo y una delegación
de la Policía de Nueva York, en el Palacio Nacional.
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P. En sus primeros días de gestión usted anunció que
habían iniciado una jornada de visitas a las cárceles donde hay presidiarios
dominicanos, los cuales en los últimos 16 años no habían sido visitados, ¿cuál
fue la situación que encontró durante esas visitas?
R. Iniciamos unas giras en centros de detenciones, donde
hay personas que serán deportados. Batallamos en Búfalo, en Patterson, donde
hay una gran población dominicana. Hay 1,728 dominicanos detenidos, listos para
deportarlos en estados donde el consulado tiene jurisdicción.
En 2012 hubo un acuerdo entre Departamento de Estado
de Estados Unidos y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Hubo mala
interpretación de este pacto. En ese momento se entregó el manejo de las cartas
de rutas a la embajada dominicana en Washington. Ellos recibían los listados de
repatriados y las cartas de rutas sin ver expedientes.
Cuando hicimos los recorridos por las cárceles para
ver su status observamos que muchos detenidos eran familiares de ciudadanos
norteamericanos. Había además elementos constitutivos apelables.
Solicitamos que se devolviera la emisión de la carta
de ruta a las oficinas consulares, principalmente en Boston, Chicago, Miami y
Nueva York para que se observen los expedientes. Vimos que se podían apelar
muchos casos. Estamos evitando la ruptura de las familias dominicanas. Estamos
evaluando caso por caso en el Departamento de Asistencia a los Ciudadanos
Dominicanos. Muchos casos son salvables.
P.
Recientemente se reunió con el presidente Danilo Medina y el comisionado de la
Policía de Nueva York. ¿Qué se trató durante el encuentro? ¿Están coordinando
estrategias para combatir la delincuencia que afecta nuestro país?
R. La visita fue básicamente de cortesía. En ese
encuentro firmamos un acuerdo entre la Policía Nacional dominicana y la Policía
de Nueva York. Es una renovación de un tratado de 2004 que caducó en 2009.
El comisionado
ofreció asistencia a la Policía dominicana en entrenamiento, comunicación,
cruce de informaciones, en el área de inteligencia como manera de prevención
contra delito y a darles entrenamiento aquí a los oficiales dominicanos con los
gastos pagos por la Policía de Nueva York.
Los policías
neoyorquinos están dispuestos a ayudar con armamento para detener a los
delincuentes, chalecos antibalas, entrenamiento en falsificación,
adiestramiento en fuerzas antiterroristas y de acción rápida.
Lo más importante
es el soporte en la inteligencia de prevención del crimen y seguimiento a
criminales.
Dentro de poco
vendrán a Nueva York oficiales del Departamento de Homicidios e Inteligencia de
la Policía dominicana. Es algo productivo, atinado.
-A propósito de
la delincuencia, he escuchado el sentir de varios empresarios residentes en
Nueva York que han desistido de retirarse en República Dominicana por los
niveles de criminalidad. ¿Ha hablado al respecto con las autoridades dominicanas,
debido a que en esa posición deben de estar muchos dominicanos y eso es dinero
que deja de entrar al país?
R. Es algo sociológico. Ha habido mucha emigración a las
ciudades. Santo Domingo, de ser una ciudad de 300 mil personas ahora hospeda de
3.5 millones de habitantes. Santiago alcanza casi 2 millones.
Cuando se ven los
números del crecimiento económico de República Dominicana, se toma como ejemplo
para la región del Caribe y Latinoamérica. La distribución no ha llegado como
tiene que llegar. Pero ha incrementado nivel de empleo y un aumento de personas
que han logrado progresar con pequeñas empresas. Hay muchas virtudes por
destacar y no se han hecho.
Tenemos que tener
mucho cuidado. Nosotros dependemos del turismo. Nuestra economía depende de turismo.
He visto en “bibichats” advirtiendo sobre el peligro de viajar a República
Dominicana. Estamos jugando con candela.
Hago una
exhortación de que no dañemos “la gallina de los huevos de oro” que es el
turismo. Exhorto a los medios que no lo hagan. Países como Jamaica, competencia
nuestra, donde la delincuencia era mil veces peor, nunca le dieron una primera
plana a una noticia de un asalto. Ni México ni Cancún, y se sabe cómo vive este
país con los carteles.
Nosotros debemos
cuidar lo que se publica en los medios y tomar acciones necesarias, nosotros
como gobierno, y lo estamos haciendo.
P. ¿Tienen un
registro de cuántos dominicanos están desempleados?
R. No tenemos ese dato. Lo que sí tenemos es una campaña
de orientación y reclutamiento para emplear dominicanos junto a distintas
organizaciones no gubernamentales.
Este país está
lleno de oportunidades. Lo que no ha habido son buenas informaciones. Hay
muchas facilidades de becas para estudiantes meritorios, financiamiento para
quienes no puedan pagar estudios, asistencia en salud gratuita incluso para
personas con estatus migratorio irregular, ferias de empleos.
Nosotros debemos
ser ente de enlace para darle información para que soliciten cualquiera de
estos servicios. Creo que esa es la misión principal nuestra como
representantes de dominicanos.
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La tradicional “Parada Dominicana” en Nueva York.
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P. ¿Cómo define
a la comunidad dominicana que vive en Nueva York?
R. La considero una comunidad laboriosa, entregada, de
personas que vinieron a buscar una mejor vida. Los primeros inmigrantes
llegaron en 1947. Estamos haciendo un documental sobre la participación de
dominicanos en la II Guerra Mundial para mostrar a esos hombres y mujeres.
Vino una gran
oleada durante la dictadura trujillista. Igualmente, en la Revolución del 1965,
en los años 80 durante la crisis económica, en la década del 90 también.
Me siento bien
orgulloso de nosotros los dominicanos. Hacemos un aporte del 13% del producto
interno bruto (PIB) a la ciudad de Nueva York. Son miles de millones de dólares
que aportan los dominicanos.
En la economía
informal tenemos dominicanos que son actores principales en diversas industrias
como transporte, belleza, la construcción. Sobresalen las saloneras, los
taxistas, los obreros de la construcción, las personas que atienden
envejecientes, quienes actúan como profesores, doctores -gente que emigró,
revalidó y está ejerciendo su profesión-.
En la Asociación
Nacional de Supermercados existen 850 supermercados que son propiedad de
dominicanos desde Atlanta hasta Massachusetts. Dominicanos que generan negocios
por RD$8 billones de dólares. Los empleados de estos supermercados son
dominicanos en gran medida.
Somos una clase
que ha venido a trabajar y hemos puesto el nombre en alto. Hemos venido a
buscar mejoría de vida para nuestros connacionales y lo hemos hecho a base de
sudor, seriedad y entrega.
P. ¿Cuál es su
mayor reto como cónsul?
R. Dejar un legado. Que otras personas le den
continuidad de estado a las cosas que hemos implementado aquí, que se le dé
continuidad. Que cuando un dominicano salga de aquí salga satisfecho del
servicio que se le ha dado.
Que diga que tiene una casa porque al final esta es
la casa de los dominicanos. Aquí estamos para darle buen servicio y velar por
integridad de nuestros connacionales. (Tomado
de Diario Libre)




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