Escrito por
La Redacción.
diciembre 16, 2016
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Michel
Temer, presidente de Brasil.
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La renuncia presentada por el asesor especial de la Presidencia José Yunes
fue la primera consecuencia sobre las delaciones que antiguos directores de la
empresa Odebrecht ha acordado en el marco de un proceso de cooperación
judicial. Otro
de los salpicados ha sido el secretario a cargo del plan de privatizaciones del
Gobierno, Wellington Moreira Franco, sobre cuya posible renuncia conjetura.
Brasilia, Brasil.- El nuevo escándalo de corrupción que
se cierne en torno al presidente brasileño, Michel Temer, causó la renuncia de
uno de sus asesores y desató conjeturas, luego negadas, sobre la dimisión de
uno de sus principales ministros.
La renuncia presentada por el asesor especial de la
Presidencia José Yunes fue la primera consecuencia directa de las informaciones
obtenidas por la prensa sobre las delaciones que un grupo de 77 antiguos
directores de la empresa Odebrecht ha acordado en el marco de un proceso de
cooperación judicial.
En la mayoría de los casos, se trata de revelaciones
sobre la forma en que esa empresa pagaba las coimas negociadas con políticos a
cambio de ventajas en contratos, muchos de ellos relativos a sus operaciones
con la estatal Petrobras, que es el centro de un grave escándalo de corrupción
que salpica a todo el arco partidario.
En la carta remitida al mandatario, difundida por la
oficina de la prensa de la Presidencia, Yunes dijo que había decidido dimitir
para “preservar” su “dignidad” y “mantener encendida la llama cívica” que le
hace “creer en los inmensos potenciales del país”.
Según la prensa local, Yunes ha sido implicado en
asuntos de financiación ilegal de campañas asociados a la red de corrupción en
Petrobras por un exdirectivo de Odebrecht que colabora con la justicia y que
también ha salpicado al propio Temer.
De acuerdo a esas informaciones, el exdirector de
Relaciones Institucionales de Odebrecht Claudio Melo dijo que Temer pidió a la empresa
10 millones de reales (unos tres millones de dólares) para la campaña de 2014,
en la que era compañero de fórmula de Dilma Rousseff, destituida en agosto y a
quien sustituye desde entonces.
Yunes, según Melo, recibió en efectivo parte de ese
dinero, pero el ahora exasesor de Temer lo rechazó en forma enérgica y calificó
esas acusaciones de “abyectas”.
El propio Temer ya ha negado con énfasis esas
denuncias, que además han salpicado a dos de sus más influyentes ministros y a
decenas de políticos que en su mayoría pertenecen a partidos de su amplia base
parlamentaria.
Sin embargo, el diario Folha de Sao Paulo dijo este
jueves que, según fuentes de la investigación, las acusaciones contra Temer han
sido confirmadas por Marcelo Odebrecht, expresidente de la constructora ya
condenado a prisión por esos asuntos y quien también colabora con la justicia.
Según Folha de Sao Paulo, Odebrecht confirmó en su
totalidad el testimonio de Melo y ratificó que el propio Temer había solicitado
el dinero para la campaña del hoy gobernante Partido del Movimiento Democrático
Brasileño (PMDB), que en esa época presidía.
Otro de los salpicados por la declaración prestada por
Melo ha sido el secretario a cargo del plan de privatizaciones del Gobierno,
Wellington Moreira Franco, sobre cuya posible renuncia conjeturaba este jueves
la prensa local.
Sin embargo, Moreira Franco salió al paso de esa
hipótesis con una breve nota oficial en la cual afirmó que está “dedicado” a
sus tareas de Gobierno.
“No abandono las luchas cuando creo en ellas”, afirmó
el funcionario, que tiene estatus de ministro.
Fuentes del despacho de Moreira Franco dijeron a medios
internacionales de prensa que “un ministro no puede renunciar por haber sido
citado en una delación” que aún “ni ha sido confirmada por la justicia”, lo que
aplicó al propio Temer, mencionado también en los testimonios atribuidos a
exdirectivos de Odebrecht.
Las declaraciones que exejecutivos de la empresa han
comenzado a prestar ante la justicia han causado inquietud en Brasilia, donde
se asegura que el escándalo puede alcanzar a unos 200 políticos de todo el arco
ideológico, incluidas decenas de senadores y diputados.
Esta semana, Temer instó a la justicia a acelerar el
proceso a fin de que acabe el goteo de informaciones filtradas a la prensa, ya
que esa incertidumbre política tiene impacto en la economía y en los intentos
de atajar la gravísima crisis financiera del país.
Sin embargo, según los tiempos judiciales, se calcula
que el contenido de las informaciones dadas por los antiguos directivos de
Odebrecht sólo será hecho público en marzo próximo, para cuando muchos prevén
un verdadero terremoto político en el país


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