Escrito por
La Redacción.
diciembre 04, 2016
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Después de una semana de ceremonias y de un cortejo fúnebre que recorrió
casi toda la isla, las cenizas del mítico líder de la Revolución Cubana
realizaron su camino final desde el Parque de la Revolución en Santiago de Cuba
hasta el cementerio de Santa Ifigenia, donde fueron enterradas. Pablo del
Llano, periodista cubano radicado en Miami, narra ceremonia. El expresidente
dominicano, Leonel Fernández, asiste a funerales. En Santo Domingo ofician misa
a la memoria del líder cubano.
Santa Ifigenia, Santiago, Cuba.- La ceremonia comenzó con 21 salvas
militares y después de un solemne silencio las cenizas fueron colocadas en un
espacio cercano al que tiene el Héroe Nacional José Martí, según relató la
emisora estatal Radio Reloj.
Apenas unas horas antes, soldados vestidos con uniforme de gala de color blanco y un brazalete negro en los brazos en señal de luto habían conducido el cortejo que llevaba la urna de madera de cedro con las cenizas del líder cubano.
A los costados, miles de personas habían roto el silencio y cantaron de manera espontánea el himno nacional.
Muchos gritaban "¡Yo soy Fidel!" cuando la urna, cubierta por la bandera cubana y protegida por una urna de cristal, pasaba a su lado..
El cortejo estuvo además acompañado por el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el general Leopoldo Cintra Frías, y los viceministros Ramón Espinosa Martín y Joaquín Quinta Solás, también generales.
Los restos de Castro llegaron el sábado a Santiago de Cuba tras recorrer en etapas y durante los pasados cuatro días los casi 1.000 kilómetros que separan La Habana de la ciudad del oriente cubano. El recorrido fue similar al de la llamada "Caravana de la Libertad" que el propio Fidel encabezó en 1959. tras derrocar al dictador Fulgencio Batista.
El sábado por la noche la ciudad coronó el final del recorrido nacional con un masivo acto en la Plaza de la Revolución, en la que participaron más de medio millón de personas -según la televisión cubana-, varios líderes internacionales y el propio Raúl Castro, quien cerró la noche con un emotivo discurso.
A diferencia del cortejo de los últimos días y de las masivas ceremonias del fin de semana pasado que fueron públicas, el funeral de esye domingo, en Santa Ifigenia, fue privado y reservado a la familia de veterano líder y "personalidades especialmente invitadas", como los líderes de Venezuela, Nicolás Maduro; y Bolivia, Evo Morales, así como los ex presidentes brasileños Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, según informaron medios locales.
Ni la prensa ni el resto del pueblo cubano tuvieron acceso al entierro de las cenizas.
Según medios oficiales cubanos, los restos de Castro serán depositados en Santa Ifigenia cerca de donde reposan los de Martí, los del padre de la patria cubana, Carlos Manuel Céspedes, y de Mariana Grajales, madre de los generales independentistas José y Antonio Maceo.
Castro murió el 25 de noviembre pasado, a los 90 años, y su fallecimiento corona el clima de incertidumbre después de varios años de reformas económicas y el reciente acercamiento a Estados Unidos, todas medidas tomadas por su hermano y presidente del país, Raúl Castro, pero ratificadas por él.
El sepelio visto por Pablo del
Llano, periodista cubano radicado en Miami.- A puerta cerrada y sin imágenes en directo, la urna
de cedro con las cenizas de Fidel Castro
ha sido depositada este domingo 4 de diciembre en el mausoleo que, en previsión
de su muerte, fue construido con sigilo de secreto de Estado en Santiago de
Cuba, la capital del Oriente cubano, la región donde nació Castro, desde la que
lanzó a sus barbudos contra Batista y cuyo cementerio de Santa Ifigenia es el
camposanto del nacionalismo cubano. Las primeras fotografías logradas por
reporteros muestran una sobria tumba con forma de roca con una placa cuadrada
que lee: "Fidel".
El sepelio empezó a las siete de la mañana en el
calurosísimo Santiago y se prevé que al menos hasta después de la ceremonia no
habrá acceso para público y prensa. Al funeral ha asistido una treintena de
personas entre familia y altos mandos. No hubo discursos. El líder político que
probablemente más horas de alocuciones acumuló en el siglo XX, fue despedido
sin palabras.
Anoche (la noche del sábado) tuvo lugar en Santiago el
último acto masivo de homenaje. En su discurso final, el presidente Raúl Castro dijo: "Juramos defender la patria y el
socialismo". Con uniforme militar, el hermano menor de Fidel glosó su
legado tocando un rango amplio de temas, desde la guerrilla de los primeros
tiempos hasta la expansión de la sanidad y la educación pasando por la
asistencia a las luchas de descolonización en África o los "dramáticos
años" del Periodo Especial.
"Sí se puede", repitió Castro según recorría
los méritos que atribuyó al Comandante en Jefe, un latiguillo que recordaba al
lema de Barack Obama, el presidente con el que impulsó lo que Fidel
jamás estuvo dispuesto a negociar, una pragmática restauración de relaciones
con Estados Unidos.
A sus 85 años, el general, que definió a Fidel como
"el más preclaro hijo de Cuba en este siglo", terminó recio retomando
palabras del insurgente Antonio Maceo: "Quien intente apropiarse de Cuba
recogerá el polvo de su suelo anegado de sangre, si no perece en la lucha.
¡Fidel! ¡Fidel! ¡Fidel! ¡Hasta la victoria siempre!".
El mausoleo de Fidel Castro ha sido levantado muy
cerca del de José Martí (1853-1895), héroe nacional de la Independencia del
que Castro se vio como un émulo natural, como un continuador tocado por el sino
de la Historia para completar la guerra épica por la soberanía de la isla.
Controvertido hasta el mausoleo.- Rotor de polémica toda su vida, su
lugar de descanso también despierta controversia por la equiparación implícita
entre él y Martí, que a diferencia de Castro despierta la admiración unánime de
todos los cubanos.
“Colocar su tumba junto a la de Martí es perpetuar un
fraude histórico”, ha dicho al portal cubano 14 y medio el analista
cubano en el exilio Carlos Alberto Montaner, que define a Martí como “un
demócrata republicano decimonónico que nada tenía que ver con supersticiones
marxistas-leninistas”.
“Colocar su tumba junto a la de
Martí es perpetuar un fraude histórico”,. Dice Carlos Alberto Montaner,
analista político cubano en el exilio.
La discusión viene de lejos y será perpetua. “Fidel ha
sido el discípulo más aventajado de Martí. Todo su pensamiento sirvió de base
al proyecto revolucionario de Fidel”, afirma desde La Habana Ana Sánchez
Collazo, directora del Centro de Estudios Martianos, que matiza que Martí “no
compartió la lucha de clases como forma de toma de poder pero fue defensor de
los más pobres”.
En 1883 Martí presenció en Nueva York un acto por el
fallecimiento de Marx y envió una crónica a La Nación de Buenos Aires:
“Ved esta gran sala. Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles
merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño y arde en ansias
temerosas de ponerle remedio, sino el que señala remedio blanco al daño”,
escribió el periodista y poeta.
“Son dos persona que vivieron dos épocas diferentes”,
comienza el veterano historiador Enrique López Oliva. “Martí no vivió la
Revolución bolchevique, ni siquiera la mexicana. Él fue un liberal nacionalista
pero que iba al entronque con las corrientes socialdemócratas. Y Fidel se
identificó desde el principio como un martiano. Planteó que su revolución
estaba inspirada en su pensamiento. Creo que su marxismo posterior fue cosa de
coyuntura política”.
Ya al mando de Cuba, Fidel Castro diría: “De niño leía con asombro sobre el
Diluvio Universal y el Arca de Noé. Más adelante centré mi interés en Martí. La
audacia, la belleza, el valor y la ética de su pensamiento me ayudaron a
convertirme en lo que creo que soy: un revolucionario”.
“Fidel ha sido el discípulo más
aventajado de Martí”, opina Ana Sánchez Collazo, directora del Centro de
Estudios Martianos.
Su enemigo común fue Estados Unidos, “ese norte brutal y revuelto que nos
desprecia”, escribió Martí. En junio de 1958, aún peleando en la Sierra
Maestra, Castro decía en una carta furiosa a su colaboradora Celia Sánchez:
“Cuando esta guerra se acabe, empezará para mí una guerra mucho más larga y
grande, la guerra que voy a echar contra los americanos. Ese va a ser mi
destino verdadero”.
El poeta cubano Nicolás
Guillén consideró que Fidel Castro “reinició la guerra del 95”, la
de la independencia contra España, “y puso en práctica el ideal martiano de
cerrar el camino a Estados Unidos con la violencia armada”.
Pero ambos, señala López Oliva, encontraron en Estados
Unidos entre el exilio cubano imprescindibles recursos para financiar sus
movimientos.
Hijos de españoles –el de Martí fue un humilde
sargento enviado a Cuba–, sus personalidades convergen en el liderazgo, la
contumaz voluntad de triunfo y una compulsión oratoria de estilos distintos:
“La de Martí es la de un romántico del XIX y la de Fidel la de un abogado de
formación jesuita”, considera López Oliva.
Martí murió en el campo de batalla lanzándose contra
las tropas del coronel español Ximénez de Sandoval. Una bala en el pecho, otra
en un muslo, otra por el cuello y una directa al esternón. “Mucha gente habla
hasta de un suicidio. Iba en un caballo blanco con una pistolita chiquita”,
dice el historiador. Sánchez Collazo cree que erróneamente “se dibuja a Martí
como un hombre melancólico, pero era vivaz, hiperquinético, un nervio puro que
subía los escalones de dos en dos”.
“Son dos personas que vivieron dos
épocas diferentes”, cuenta Enrique López Oliva, historiador de la Universidad
de La Habana.
Castro libró batallas en Sierra Maestra, lideró la
defensa frente a la invasión de 1961 auspiciada por la CIA y sobrevivió a
numerosos intentos de asesinato, pero murió anciano, con 90 años de edad y sin
haber sido nunca derrocado.
Uno fue un poeta consumado y el otro un autor
frustrado, según le dijo un día a García Márquez: “En mi próxima reencarnación quiero ser
escritor”. Fidel Castro fue como un padre para un venezolano, Hugo Chávez, y
José Martí dejó escrito sobre Venezuela: “Deme en qué servirla: ella tiene en
mí un hijo”.
Los dos descansarán para siempre, juntos, en Santa
Ifigenia, una necrópolis inaugurada en 1868, año en que comenzó la primera
rebelión soberanista, y que guarda los restos de próceres como Carlos Manuel de
Céspedes, que encabezó esa rebelión original, o el mulato Maceo, figura clave
de la definitiva Guerra de Independencia de 1895 a 1898. Allí reposan también
los restos de famosos cubanos como Emilio Bacardí, el patrón del ron, o los
legendarios músicos Miguel Matamoros y Compay Segundo.
Si ya era considerado un museo a cielo abierto, este
cementerio bautizado con el nombre de una santa de raza negra será en adelante
un libro abierto sobre la ciclónica historia de una isla que cierra ahora un
capítulo crítico.
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| Leonel Fernández |
Leonel
Fernández asiste al sepelio de Fidel.- El expresidente Leonel Fernández viajó este sábado a
Cuba, para asistir a los funerales de Fidel Castro que se realizarán en el
cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.
“Dios mediante nosotros viajaremos a Cuba,
este sábado para estar presente en el funeral del líder Cubano”, aseguró el
exmandatario entrevistado en el aeropuerto Las Américas (AILA), en Santo Domingo,
luego de su regreso al país, desde Madrid, España.
Fernández Reyna calificó de irreparable la
desaparición del expresidente y líder cubano Fidel Castro, y aseguró que fue la
figura de América Latina más influyente del pasado siglo XX y señaló que, no
solo fue la figura más trascendental en la región, sino también en África, Asia
y otras partes del mundo.
“Todavía por ejemplo, se recuerda cuando toco el tema
de la deuda en los años ochenta, cuando afirmaba que la deuda era impagable y
luego se demostró que la misma era realmente impagable y hubo que buscar los
bonos Brent para poderlo solucionar”, dijo Fernández.
El expresidente dominicano resaltó que Castro siempre
estuvo en la batalla de las ideas y eso le dio una capacidad para incidir en
los pueblos latinoamericanos y de otras esferas del mundo.
Agregó que la aspiración del líder cubano
siempre fue la democracia, pero aseveró que no era posible porque se
obstaculizaba con golpes de Estados y los fraudes electorales, circunstancias
que dieron paso al proyecto revolucionario, el cual dijo que Cuba supo
simbolizar.
El exjefe de Estado que también hay que resaltar la
solidaridad de Castro a nivel internacional con pueblos como África, Angola y
Sudáfrica lo cual lo hizo un hombre de una gran dimensión a nivel
internacional.
Definió al desaparecido líder Cubano como un hombre
solidario, carismático talentoso, culto factores los cuales afirmo se
combinaron para dar una figura histórica de dimisiones
extraordinaria.
Fernández fue recibido en la terminal por el embajador
de Cuba, en la República Dominicana, Carlos de La Nuez López, quien dijo que el
viaje hacia Cuba que realizará Fernández es una invitación del gobierno de ese
pais.
El sepelio del expresidente Castro se efectuará
este sábado en Santiago de Cuba, la segunda ciudad más importante del país y el
lugar en que se considera que Castro comenzó la revolución cuando inició el
enfrentamiento con Fulgencio Batista.
Asimismo el simbolismo del lugar aumenta porque allí
descansan los restos de José Martí, referente de la revolución cubana y al que
Castro siempre consideró un referente intelectual.
Misa en Santo Domingo.- El Ministerio de Educación y la
embajada de Cuba en la República Dominicana celebraron este sábado, una misa de
recordación, por el fallecimiento del líder la Revolución Cubana, Fidel Castro.
La Eucaristía fue celebrada en la escuela Fidel
Castro, de Villa Consuelo, a cargo del padre Francisco Alberto, de la parroquia
San José.
En la actividad estuvieron presentes el viceministro de Educación, Luis de León por el Gobierno dominicano, mientras la cónsul general de Cuba, Elisa Martínez, representó la legación diplomática en República Dominicana.
También participaron estudiantes, profesores y
técnicos del referido centro de estudios.
De su lado De León, que estuvo en representación del
ministro de Educación, Andrés Navarro, dijo al finalizar la misa que Castro era
un amigo entrañable de la República Dominicana y muy especialmente del
presidente Danilo Medina y del exmandatario Leonel Fernández.
Resaltó también que “Fidel fue un gran amigo de toda
la vida de nuestro líder histórico, el profesor Juan Bosch, con quien se
propuso venir al país a combatir la tiranía de Rafael Leonidas Trujillo, a la
edad de 21 años, en lo que se conoce como la Expedición de Cayo Confites en el
año 1947”.
Destacó que por el solo hecho de ser amigo de Castro
los estadounidenses derrocaron el gobierno de Bosch el 25 de septiembre de
1963, acusándole de comunista.
Resaltó la solidaridad mostrada por el pueblo
dominicano con la muerte del líder de la Revolución Cubana “el cual se ha
manifestado desde la firma del libro en la embajada de Cuba en el país hasta
actividades culturales en universidades, centros educativos, culturales y
comunitarios”.
De León dijo que la Escuela de Cuba y el Club Doctor
Rafael Barías, construidos recientemente por el gobierno del presidente Medina
son ideas del profesor Juan Bosch como homenaje a Cuba y a Fidel Castro.
El funcionario aseguró que desde la década de los años
70, Bosch, fenecido líder del PLD, tenía entre sus propósitos honrar a Castro y
a Cuba con la construcción de un centro educativo que llevara sus nombres.





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