Escrito por
La Redacción.
septiembre 13, 2016
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De izquierda a derecha el nuevo arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria Acosta, un monaguillo y el arzobispo emérito Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez.
El obstáculo que pone la nueva ley orgánica de las Fuerzas Armadas al
posible otorgamiento de rango de mayor general al nuevo arzobispo Francisco Ozoria
Acosta y el retiro por edad que corresponde al azobispo emérito Nicolás de
Jesús Cardenal López Rodríguez constituyen un dolor de cabeza para los altos
oficiales militares. Se espera la decisión del Jefe Supremo de las Fuerzas
Armadas, el presidente Danilo Medina.
SANTO DOMINGO.- El Poder Ejecutivo y las Fuerzas
Armadas no deciden aún si conceden el rango de mayor general militar al
nuevo arzobispo de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta,
categoría que aún ostenta el ahora arzobispo emérito Nicolás de Jesús Cardenal
López Rodríguez.
Según se ha establecido en fuentes castrenses, el tema
ha creado polémica dentro de las instituciones militares. Hay quienes
consideran que otorgar el rango de mayor general al arzobispo Ozoria Acosta
contradice la nueva Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas.
Asimismo, argumentan que este tipo de privilegio crea
disgusto entre la oficialidad académica que pasa años de preparación a la
espera de ser tomada en cuenta para los ascensos de lugar.
De hecho, son muchos los oficiales que mueren o deben retirarse
con avanzada edad sin haber sido tomados en cuenta para los ascensos.
El Cardenal López Rodríguez, hoy arzobispo emérito de
Santo Domingo, tiene el mismo rango que el comandante general de su
institución (el Ejército Dominicano) y sólo el ministro de Defensa lo
supera en rango.
El rango de mayor general al saliente arzobispo de
Santo Domingo, Nicolás López de Jesús Cardenal Rodríguez, fue concedido en 2001
por el entonces presidente Hipólito Mejía, mediante el decreto 1170-01.
También fue favorecido con el mismo decreto el
reverendo coronel capellán castrense de la Fuerza Aérea Dominicana (hoy Fuerza
Aérea de la República Dominicana) Jesús María De Jesús Moya, entonces obispo de
la Diócesis de San Francisco de Macorís, quien fue ascendido al rango de
general de brigada.
Ahora la polémica surge en torno a si el
nombramiento fue concedido a la figura del arzobispo de Santo Domingo o a
la persona de Nicolás de Jesús López Rodríguez, algo que no explica el
decreto.
Ahora los altos oficiales militares debaten si el
rango se transfiere automáticamente al nuevo arzobispo de Santo
Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta, o si López Rodríguez, hoy
arzobispo emérito, puede continuar ostentando su categoría de mayor general,
aunque ya no sea el administrador de la arquidiócesis de la capital dominicana.
Pero, el presidente der la República
lo puede hacer.- Oficiales
consultados por Notiactualidad Global.com aseguran que es atribución del
Presidente de la República, Danilo Medina, en su condición de Comandante en
Jefe o Jefe Supremo, y no de los altos oficiales de las Fuerzas Armadas,
conceder o negar el rango a nuevo arzobispo capitaleño.
¿Qué es el Ordinariato Militar de la República
Dominican, comúnmente llamado Obispado Castrense de la República Dominicana?.- Es un
ordinariato militar de la Iglesia Católica Romana que se dedica a la atención
pastoral de los militares y policías de la República Dominicana, así como sus
familiares y el personal que labora en las instituciones castrenses.
Como ordinariato, su
jurisdicción no se encuentra limitada por el territorio de las distintas
diócesis, sino que abarca todo el país en las áreas donde exista presencia
militar o policial.
El Ordinariato Militar de la
República Dominicana se estableció como Vicariato Castrense el 23 de enero de
1958 mediante el decreto “E Suprema Militantis Ecclesiae”.
Posteriormente, el Papa Juan
Pablo II elabora en el año 1986 la Constitución Apostólica “Spirituali Militum
Curae” que reglamenta los ordinariatos militares de la Iglesia Católica. Como
consecuencia, mediante acuerdo firmado en 1990 entre la Santa Sede y el
gobierno dominicano, el Vicariato Castrense asume la figura de Ordinariato
Militar.
La República Dominicana está dividida en cuatro
regiones castrenses, a cargo cada una de un capellán, que es un vicario
episcopal. Al frente de cada institución militar (Ejercito de la República
Dominicana, Armada Dominicana y Fuerza Aérea de la República Dominicana) se
encuentra un capellán mayor.
De los tres arzobispos de Santo Domingo que anteceden
a monseñor Francisco Ozoria Acosta, sólo Nicolás de Jesús Cardenal López
Rodríguez fue designado capellán castrense con rango de mayor general.
Los arzobispos de Santo Domingo monseñor Ricardo
Pittini (1958-1961) y monseñor Octavio Antonio Cardenal Beras Rojas
(1962-1981) fueron capellanes castrenses con rangos inferiores.
Según refiere al artículo 59 de la Ley Orgánica de las
Fuerzas Armadas: “habrá un cuerpo de capellanes católicos en virtud del
Concordato firmado entre el Estado Dominicano y el Estado Vaticano. El
Concordato detalla que los militares capellanes tendrán la clasificación de
militares de servicios auxiliares, bajo la supervisión de la Santa Sede y del
Arzobispado Metropolitano de Santo Domingo”.
Pero este pacto no indica, en ninguno de los párrafos,
que el arzobispo u otro obispo deba ostentar el rango de mayor general.
¿Retiro forzoso para López
Rodríguez?.- Por otro
lado, la ley militar dominicana ordena que los oficiales militares sean
retirados al cumplir los 61 años de edad y por lo menos 16 ostentando el rango.
Esta exigencia se impone ahora al Cardenal López Rodríguez, que ya cumplió 75
años de edad.
No obstante, corresponde al presidente de la República
Dominicana, en virtud de su condición de Comandante en Jefe o Jefe Supremo,
emitir el decreto de lugar disponiendo el retiro de los altos oficiales.
El decreto del presidente Hipólito Mejía para López
Rodríguez:
Presidente de la República Dominicana
NUMERO: 1170-01
VISTO el acápite 14 del Artículo 55 de la Constitución de la
República, el
cual estatuye que corresponde al Presidente de la
República disponer, en todo tiempo,
cuanto concierne a las Fuerzas Armadas de la Nación.
VISTO el Artículo 26 de la Ley No. 873, del 31 de julio del
año 1978, el cual
clasifica como oficiales de Servicios Auxiliares, los
Miembros del Clero.
VISTA la Resolución del Congreso Nacional No. 3874, de fecha
10 del mes
de julio del año 1954, publicada en la Gaceta Oficial
No. 7720, mediante la cual se aprueba
el Concordat0 y el Protocolo Final suscrito entre la
República Dominicana y la Santa Sede.
En ejercicio de las atribuciones que me confiere el
Artículo 55 de la
Constitución de la República, dicto el siguiente
DECRETO:
ARTÍCULO 1.- Su Excelencia Reverendísima Cardenal Nicolás López Rodríguez, queda designado Mayor General Capellán
Castrense del Ejército Nacional, bajo la jurisdicción de la Santa Sede.
ARTíCULO 2.- Su Excelencia Reverendísima Monseñor Coronel Capellán Castrense Jesús María de Jesús Moya, queda ascendido a
General de Brigada Capellán Castrense de la Fuerza Aérea Dominicana.
ARTÍCULO 3.- El General de Brigada Capellán Castrense Monseñor
Jesús María de Jesús Moya, Fuerza Aérea Domnicana, en cuanto
a su vida y ministerio sacerdotal, queda bajo jurisdicción del Arzobispado de
Santo Domingo.
DADO en la ciudad de Santo Domingo de Guzmán, Distrito
Nacional, Capital de la República Dominicana, a los trece
(13) días del mes de diciembre del añoo dos mil uno (2001).

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