Escrito por
La Redacción.
agosto 02, 2016
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por Namphi
Rodríguez
namphirodriguez@gmail.com
SANTO DOMINGO.- El debate sobre el futuro inmediato
del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha llegado a un punto sin
retorno. A partir de la reunión del Comité Político de este martes la
organización tendrá que decidir si emprende el camino de las reformas o asume
la política del avestruz enterrando la cabeza en el terreno fangoso del
grupismo y la falta de institucionalidad.
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Una de las últimas reuniones del Comité Político
del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
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Fernández, quien pactó los temas con Danilo Medina en
la última reunión del CP peledísta, presentará los referidos informes en la
reunión de este martes del CP y a partir de ese momento se debería abrir el
debate sobre el futuro de la organización.
De otro lado, el pragmatismo indica que el PLD debe
asumir el camino de las reformas, institucionalizar los procesos internos y
cumplir con las resoluciones del congreso Norge Botello, a fin transformarse en
un partido moderno capaz de recuperar su relación con los ciudadanos más allá
de las prácticas clientelares de repartos de prebendas gubernamentales, en los
que han estado basados sus últimos triunfos electorales.
Así, la organización que fundó Juan Bosch en 1973
debería dar el “gran salto” hacia un padrón de miembros y seguidores saneado,
optimizando los recursos de las tecnologías de la información para sus procesos
de organización, educación, comunicación y disciplina interna.
Se trata de poner en práctica instrumentos de
escrutinio público de carácter preventivo que eviten el creciente abismo que
separa a los ciudadanos del partido de gobierno.
Para ello es necesario que Medina y Fernández presten
oído sordo a los grupos que azuzan la “perredeización” del PLD como medio de
ganar espacio de poder, al tiempo que como líderes aureoleados asuman el
compromiso de conducir la organización por el sendero de la institucionalidad.
De esa manera el PLD se fortalecería para ser
utilizado como columna de apoyo en los próximos cuatro años de gobierno de
Medina, cada vez más asediado por la impredecible situación de los factores
externos de la economía y por una inusitada beligerancia de los partidos de la
oposición.
Ley de Partidos.- En la reunión del Comité Político este martes, el PLD
pretende dar el carpetazo definitivo para proponer una ley de partidos que
recupere la democracia interna de las formaciones políticas.
Sin embargo, uno de los temas que ha estado ausente de
las discusiones ha sido el anhelo de muchos sectores y de la militancia del PLD
de que en la Ley de Partidos se haga obligatorio el sistema de debates públicos
televisivos de los candidatos presidenciales, en un esquema regulado por la
JCE.
De esa manera se procuraría dejar atrás los procesos
electorales caracterizados por campañas sucias, como los que se hicieron contra
Fernández, utilizando un reconocido narcotraficante para pretender agraviarlo,
o contra Hipólito Mejía, a quien se vinculó infundadamente con el Chapo Guzmán.
Asimismo, ha trascendido que del conjunto de temas en
discusión, los puntos más controversiales han sido el voto preferencial y el
sistema de primarias, en los que dirigentes como Franklin Almeyda y Radhamés
Camacho han sostenido diferencias sustanciales.
Almeyda, un “viejo halcón” que acompañó desde la
fundación del PLD a Juan Bosch y a quien se señala al lado de Fernández,
sostiene que hay que reformar el voto preferencial porque de la forma en que
está consignado desangra a los partidos en luchas intestinas e impone la
“dictadura del dinero” en las listas de los diputados.
De su lado, Camacho, alineado con el presidente Medina, entiende que el sistema actual es funcional y propone que se extienda para que los regidores también sean elegidos por voto preferencial.
Sobre las primarias, también ambos dirigentes han
externado opiniones encontradas; Almeyda propugna por un sistema de primaras
cerradas en el que en cada partido sólo tengan derecho a elegir candidatos los
miembros de las organizaciones.
Por su parte, Camacho y otros miembros de la comisión
han dejado ver la conveniencia de que las primarias sean simultáneas y
abiertas, de manera que sea “un todo contra todo”, es decir que no haya que ser
miembro de un partido para poder participar en la escogencia de sus candidatos.
Ese sistema es criticado por el hecho de que
desintitucionalizaría los partidos y crearía “quintas columnas” infiltradas
para variar la voluntad de los verdaderos miembros de las organizaciones.
Además, se advierte que en la eventualidad de una
aspiración a una segunda reelección del presidente Medina, se convertiría en un
“boomerang”, puesto que la candidatura presidencial no la decidirían los
peledeístas, sino
la población general, lo que equivale a unas elecciones anticipadas para un
candidato del gobierno. (Namphi Rodríguez es periodista y
abogado. Presidente de la Fundación Prensa y Derecho)


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