Escrito por
La Redacción.
agosto 28, 2016
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Jesús
Abreu,
director
de la Fundación Carolina.
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1070 dominicanos han presentado este año su solicitud
para las becas de la Fundación Carolina, aplicando para 3069 programas. El 55% de los estudiantes mejoran su rango
profesional inmediatamente al volver a su país y el 30% está ya en puestos
directivos.
SANTO DOMINGO.- Jesús Abreu, director de la
Fundación Carolina desde 2012, visitó recientemente el país para asistir a unas
jornadas centradas en el Liderazgo 360. Fueron organizadas por la Red Carolina,
una de las “consecuencias” del trabajo de la Fundación.
Desde su nacimiento, la Fundación ha contribuido a
estrechar las relaciones entre España e Iberoamérica, centrando sus objetivos
en la mejora de la educación y el involucramiento de las empresas con presencia
en los dos continentes en una labor responsabilidad social desde 2001, cuando
ni siquiera estaba muy extendido el término.
¿Qué es la Red Carolina?.- Son ya más de 16,000 profesionales
que se han beneficiado de las becas Carolina a lo largo de los años. Es una red
con gran autonomía y que, como es natural, querían volar solos. Hace dos años
se reunieron en Oporto y lo hacen en reuniones anuales con gran éxito. El año
pasado la cita fue en Mérida, México y en este año aquí en Santo Domingo
¿Objetivo alcanzado?.- Sí, totalmente. Ya han realizado un
estudio para la Secretaría General Iberoamericana sobre la movilidad de
talentos y han asistido como observadores invitados a cumbres iberoamericanas y
de la Unesco. Es un grupo joven importante, de peso, y se reunieron en Santo
Domingo en julio en un encuentro dedicado al Liderazgo 360, liderazgo
sostenible y sustentable y en red, el del siglo XXI.
¿Tiene objetivos de liderazgo político?.- Se trata sobre todo de un liderazgo
cultural y de cooperación. Están preocupados, provienen de toda clase de
profesiones y ahora dirige la red un emprendedor que acaba de montar un negocio
por Internet. Hay juristas, artistas, hay profesionales de todo el campo de
todo lo que hay en la Fundación Carolina. Lo que buscan es un liderazgo
cultural y tener ideas de inclusión, de ayuda a sus comunidades y siempre con
un sentido muy social y solidario.
La Red
Carolina son jóvenes que buscan un liderazgo cultural con ideas de inclusión,
de ayuda a sus comunidades, y siempre con un sentido muy social y solidario.
¿Qué enfrentan los jóvenes latinoamericanos? ¿Estamos
dificultando el relevo generacional?.- Yo no me atrevería a llamarles privilegiados porque
todo lo han conseguido con su esfuerzo, pero podríamos pensar que la gente que
pasa por la Fundación Carolina, nuestros alumnos, no tienen un “techo de
cristal“. La Fundación tiene entre sus exalumnos a 15 ministros y exministros,
directores de periódico y vinculados a la Fundación a un expresidente de la
República, científicos y emprendedores...
Este año damos 620 becas y hemos tenido 170.000
solicitudes. La selección ya implica que estamos eligiendo sobre gente muy
preparada y motivada, y que termina su formación en Europa. Cuando llegan a sus
países hay un avidez por captarlos. Son la prueba de que los jóvenes pueden
llegar a puestos de responsabilidad
¿Y en República Dominicana?.- Fuimos pioneros en crear ese gran networking
que es la Red Carolina y fomentamos la creación las redes locales. Una de las
más activas -hace nueve años se presentó en Funglode- es la Red Carolina RD. Es
un grupo muy activo que explica que en 2014 el país presentara 1,600
solicitudes para becas y ahora hablemos de 3,069. Eso es mérito de la red
local.
Desde el 2001 el contenido de las becas se va
adecuando. ¿Ahora el tema es el emprendimiento?.- No solo el emprendimiento.
Mantenemos las disciplinas clásicas como jurídicas o económicas, que siguen
teniendo mucha demanda. Pero naturalmente hay demanda por otros temas. El
emprendimiento es fomentar -como es tradición entre los anglosajones- la
iniciativa privada, la creación de tu propio empleo. Quienes crean empleos son
los empresarios con sus trabajadores. Es un aspecto clave, no esperar a vivir
del Estado sino ser uno mismo el que crea la riqueza.
¿Qué dirección llevan los nuevos programas?.- Hemos incorporado disciplinas como
videojuegos, animación por ordenador, tecnologías punteras, programas en
gestión de aguas y de residuos, energías renovables. Todo lo que demanda la
sociedad. Por ejemplo, el programa en Talentum con Teléfonica junta un MBA
convencional en el que con seis meses en un vivero de empresas que crea su
propia empresa e incluso puede conseguir la financiación. El alumno vuelve con
su propio proyecto empresarial. Lo que no queremos es que alguien diga que no
puede estudiar con la Fundación porque no hay lo que le interesa. También
programas de música clásica que antes se hacían en Alemania o Austria y ahora
vienen a España
La filantropía de las empresas es algo muy americano.-
Fue muy
novedoso de la Fundación Carolina. Ahora todo el mundo habla de las alianzas
público-privadas, pero la responsabilidad social en el año 2000 no era tan
frecuente. Fue una gran idea de la Fundación implicar a las empresas que en
aquel momento eran las más importantes de España y las más internacionalizadas
y explicar cómo la mejora de la educación, de la cultura y de las relaciones
entre las ambos lados del océanos iba a ser mejor para las empresas, como parte
de la sociedad a la que llegaban.
Incluso con el tiempo, por circunstancias de ajustes
en el sector público español, ha cambiado nuestra financiación que ahora viene
de las empresas. Antes el Estado español pagaba el Estado el 60% del
presupuesto y ahora ese 60 es privado. Hacemos una buena labor que gusta a los
españoles y la apoyan, ahora les cuesta menos dinero.
La oferta académica actual es notablemente más variada
que la de hace unos años.- En 2012 llegó la crisis a España, tenía unos presupuestos muy altos y la
Fundación fue solidaria, había que hacer ajustes importantes para que el país no
fuera a la bancarrota como otros. Como las empresas tenían también dificultades
hubo un reajuste que en el caso de las empresas llegó hasta un 70% casi de un
día para otro. Muchas personas pensaron que era una Fundación concebida para
manejarse con grandes presupuestos y hubo quien llegó a dudar de nuestra
viabilidad. Con mucho esfuerzo e ideas nuevas se repensó la Fundación,
aprendimos a optimizar cada euro y las universidades se implicaron mucho más.
Empezamos a colaborar con los centros, las universidades y otras instituciones
que hicieron el esfuerzo y no solo la hicimos viable y se prescindió de algunas
líneas de trabajo, que tampoco estaban en los objetivos fundacionales
La crisis convertida en oportunidad.- A veces las dificultades nos ayudan
a repensar que tenemos algunas cosas superfluas de las que ha llegado en el
momento de prescindir. Nos centramos en el programa de becas y ahora tenemos
más disciplinas que antes. Tenemos algunos programas más costosos y nivelamos
la manutención de los estudiantes. Antes cobraban desde 250 hasta 1500 euros,
que es más del doble del salario mínimo español y en vez de igualar por abajo
ahora no vienen ninguno a España con menos de 750 euros. Lo importantes es que
Fundación Carolina es más ágil, es viable, hemos reducido sus estructuras, el
personal ha hecho un trabajo excelente y con una estructura ligera estamos
dispuestos a aumentar nuestro trabajo sin que aumente su presupuesto.


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