Escrito por
La Redacción.
julio 26, 2016
-
0
Comentarios
![]() |
|
Hillary Clinton,
virtual candidata del Partido Demócrata
|
Elizabeth Warren sobre Trump: un hombre
así no puede ser nunca presidente de Estados Unidos. Michelle Obama conmueve y Bernie
Sanders apasiona en apoyo a Hillary Clinton.
Miami, Florida.- El candidato demócrata a la
Vicepresidencia de Estados Unidos, Tim Kaine, criticó que Donald Trump, el
aspirante republicano a la Casa Blanca, vea a los latinos como “personas de
segunda clase”.
En una entrevista concedida a la cadena hispana
Telemundo, Kaine manifestó que el candidato republicano a la Presidencia no
solo “está peleando contra la reforma del sistema migratorio” sino que para él
“los latinos son gente de segunda clase”.
El senador por Virginia recordó la promesa de Hillary
Clinton, la virtual candidata presidencial por el Partido Demócrata, de
trabajar para que en los “primeros 100 días de Gobierno el Congreso apruebe una
reforma migratoria”, una meta que la exsecretaria de Estado ya apoyaba desde
2006 cuando era senadora y que mantiene en la actualidad, según afirmó.
“Estamos peleando cada día por una reforma del sistema
migratorio”, insistió Kaine, exgobernador de Virginia, durante una conversación
completamente en español, un idioma en el que se maneja con solvencia.
El aspirante a vicepresidente también expresó su
compromiso de ayudar los “esfuerzos contra la violencia” de los Gobiernos de
Guatemala, El Salvador, Honduras, país éste último que visitó en 1980, en
calidad de misionero religioso, cuando era un joven estudiante de Derecho.
Interrogado sobre la posición inicial de la aspirante
demócrata a la Casa Blanca, que llegó a mostrarse a favor de que se deporte a
los menores indocumentados que empezaron a cruzar de manera masiva la frontera
en 2014, Kaine señaló que “en los primeros días, cuando había un gran numero de
gente, era difícil decidir qué hacer”.
“Ahora entendemos las razones por las que están
viniendo”, aseguró, para luego reconocer que una gran proporción de los menores
no acompañados cruzan la línea fronteriza para escapar de problemas
relacionados con drogas y pandillas, y que “muchos de ellos pueden tener
oportunidad de asilo” en EEUU.
“Tenemos una responsabilidad en este país para
trabajar juntos en este problema”, afirmó, tras defender al mismo tiempo que es
“importante tener un sistema de control de la frontera”.
Durante la charla, Kaine no ignoró las divisiones que
ha suscitado desde el pasado fin de semana la filtración del portal Wikileaks
de casi 20.000 correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC, por su
sigla en inglés), en los que altos funcionarios del partido hablan de
estrategias para debilitar a Sanders durante la campaña de primarias.
El candidato a la Vicepresidencia defendió, sin
embargo, que son “los votantes en los 50 estados” los que escogen los
candidatos, “no el equipo en una oficina en DC” y que se respetarán esos votos.
El senador participó el pasado sábado en un mitin en
la ciudad de Miami (Florida) como oficial compañero de fórmula de la demócrata
Hillary Clinton, en donde brindó un mensaje optimista y de acogida a la
diversidad e inmigración en contraposición al “discurso oscuro” del oponente
republicano, Donald Trump.
El pasado viernes, la ex secretaria de Estado confirmó
en un mensaje en su cuenta de Twitter la designación de Kaine como el aspirante
a la Vicepresidencia de EEUU por los demócratas
Elizabeth Warren
sobre Trump.- La senadora
demócrata Elizabeth Warren, símbolo progresista, advirtió la noche de este
lunes al candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, de que “este
noviembre los estadounidenses irán tras él” para dejarle claro que un “hombre
así no puede ser nunca presidente de Estados Unidos”.
Durante su intervención en la Convención Demócrata,
Warren criticó el egoísmo ininterrumpido del magnate inmobiliario, de quien
dijo se dedica a “encender los ánimos” para ampliar las divisiones, el odio y
el miedo.
“¿Habéis escuchado algún tipo de idea, alguna
propuesta sólida de Trump para incrementar los ingresos de la gente o mejorar
la educación de los niños o crear trabajos bien pagados?”, preguntó Warren a
los miles de asistentes, que respondieron con aplausos y jaleando en favor de
la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.
“Donald Trump no tiene un plan real para crear o
mejorar trabajos o para los jóvenes universitarios”, respondió la senadora, que
aseguró que el multimillonario sólo tiene planes para “gente rica como él”.
“Qué tipo de hombre engaña a estudiantes, inversores y
trabajadores, un hombre que nunca debe ser presidente de Estados Unidos”,
aseveró la senadora, quien subrayó la capacidad de Clinton y de su compañero de
fórmula, el senador Tim Kaine, para sacar el país adelante.
Warren relató su historia de juventud, tras casarse a
los 19 años y lograr estudios superiores pese a proceder de una familia
humilde, un sueño que, según dijo, teme que se quede anclado en el pasado y
enterrado por la llegada de una presidencia como la del magnate.
“Estoy agradecida a Estados Unidos. (…) Pero estoy
preocupada porque mi historia se quede atrás”, reflexionó Warren, que reconoció
que hay gente que sólo consigue llegar a fin de mes con dos o tres empleos.
Ante los augurios catastrofistas que el candidato del
Partido Republicano realizó la semana pasada durante su convención, Warren fue
directa: “Aquí está la cosa, Estados Unidos no está a punto de quebrar, hay
mucha riqueza”, la cuestión es cómo se reparte.
“Sí, el sistema está amañado. Es cierto”, dijo
parafraseando a Trump, quien utiliza esa misma afirmación para hablar del
sistema electoral estadounidense, pero que la senadora utilizó para hablar de
la desigualdad y los privilegios de “quienes están en lo más alto”.
Warren, quien llegó a la Cámara Alta tras las
elecciones legislativas de 2012, y se ha convertido en uno de los grandes
rostros de la izquierda, resaltó que en los últimos años el Gobierno de Barack
Obama ha logrado evitar que las grandes corporaciones abusaran de los
ciudadanos, así como hizo posible que los seguros médicos llegaran a más
personas.
No obstante, reconoció las necesidades del país y dijo
que Estados Unidos necesita una presidenta que “no apruebe tratados comerciales
que dejen a los trabajadores tirados”, mientras algunos asistentes gritaban en
contra del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP)
![]() |
|
Al declarar su apoyo a Clinton, Michelle Obama destacó,
con la voz quebrada por la emoción, que gracias a ella
sus dos hijas “dan por hecho” que una mujer puede ser
la próxima presidenta de EEUU.
|
Michelle
Obama y Bernie Sanders.- El senador Bernie Sanders ofreció la noche de este lunes un apasionado
discurso para dejar claro que Hillary Clinton, y no el republicano Donald
Trump, “debe ser” el próximo mandatario de EEUU, en el inicio de una Convención
Demócrata en la que la primera dama, Michelle Obama, conmovió con su
intervención.
La convención se inauguró en Filadelfia (Pensilvania)
en medio de la polémica por la filtración de unos correos del Comité Nacional
Demócrata (DNC) que revelaron estrategias del partido para debilitar la campaña
de Sanders en favor de la ex secretaria de Estado, volviendo a mostrar las
divisiones internas que ya se vieron durante el largo proceso de primarias.
Pero tanto Sanders
como la primera dama, estrellas indiscutibles del primer día de la convención,
salieron al escenario con un mensaje muy claro: los estadounidenses no pueden
permitir que Trump gane las elecciones presidenciales de noviembre y, para
lograrlo, los demócratas deben estar unidos en el apoyo a Clinton.
“Necesitamos un liderazgo que nos una y nos haga más
fuertes, no un liderazgo que insulta a los latinos, a los mexicanos, a los
musulmanes, a las mujeres, a los afroamericanos, a los veteranos y enfermos
para dividirnos. Por eso, Clinton debe ser la presidenta de EEUU“, destacó
Sanders en su intervención.
Este martes los delegados prevén
votar para elegir oficialmente a Clinton como la candidata del Partido
Demócrata a la Casa Blanca, en una jornada que contará con la intervención
destacada del expresidente Bill Clinton.
“Estas elecciones se tratan y deben tratarse de las
necesidades de los estadounidenses y del futuro que creamos para nuestros hijos
y nuestros nietos”, subrayó el senador, al que votaron 13 millones de personas
en el proceso de primarias y que fue interrumpido sin cesar por los aplausos de
sus seguidores.
Muy parecido argumento empleó Michelle Obama en su
emotivo discurso, en el que dijo que en noviembre está en juego decidir “quién
tendrá el poder para dar forma” a las vidas de todos los niños estadounidenses.
Al declarar su apoyo a Clinton, Michelle Obama
destacó, con la voz quebrada por la emoción, que gracias a ella sus dos hijas
“dan por hecho” que una mujer puede ser la próxima presidenta de EEUU.
“No permitan que nadie les diga que este país no es
grande (…) Este país ya es el más grande del mundo”, enfatizó, entre aplausos,
al referirse al lema de campaña de Trump, que promete “hacer a Estados Unidos
grande de nuevo”.
Sobre Clinton, que saldrá de esta convención como la
primera mujer que aspira a la Presidencia por uno de los dos grandes partidos
del país, Michelle Obama destacó que no se amedrenta ante la presión y “no se
detiene ante nada”.
Otro de los discursos más esperados de la noche era el
de la senadora Elizabeth Warren, símbolo del ala más progresista de los
demócratas, aunque finalmente su intervención no fue tan aclamada como las de
Sanders y la primera dama.
Warren advirtió a Trump de que “este noviembre los
estadounidenses irán tras él” para dejarle claro que un “hombre así no puede
ser nunca presidente de Estados Unidos”, al acusar al magnate de dedicarse a
“encender los ánimos” para ampliar las divisiones, el odio y el miedo en el
país.
Otras voces progresistas y de los principales
sindicatos del país también intervinieron en la primera jornada de la convención,
al igual que la mexicana Astrid Silva, indocumentada que llegó a EEUU en una
balsa de neumáticos y conocida activista en favor de los inmigrantes, y
celebridades como Demi Lovato y Eva Longoria.
El escándalo por la filtración de los correos, realizada
por WikiLeaks, también empañó las horas previas al inicio de la convención,
especialmente tras conocerse la renuncia de la presidenta del DNC, Debbie
Wasserman Schultz.
Sanders exigió el domingo la renuncia de Wasserman
Schultz, quien horas después anunció que dejará el cargo cuando concluya la
convención y también renunció a la tarea de inaugurar el cónclave, un rol que
normalmente asume el líder de turno del DNC.
El lugar de la congresista por Florida en la apertura
de la convención lo ocupó la secretaria del DNC, Stephanie Rawlings-Blake
(alcaldesa de Baltimore), quien casi se olvida de dar el famoso martillazo de
inauguración.
Durante toda la jornada, seguidores de Sanders
protestaron en las calles de Filadelfia y, dentro de la convención, que se celebra
en el pabellón deportivo Wells Fargo, muchos gritaban y abucheaban cada vez que
se pronunciaba el nombre de Clinton.
Mientras, los delegados aprobaron la plataforma del
partido, el programa político a seguir durante los próximos cuatro años y que, gracias
al empuje de Sanders, se ha convertido en la más progresista de su historia.






No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario