Escrito por
La Redacción.
julio 24, 2016
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Efraín
Campo, segundo de derecha a izquierda.
Francisco
Flores, al centro con camisa azul.
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Efraín Campo y Francisco Flores fueron arrestados en noviembre del año
pasado en Haití en una operación secreta coordinada por la agencia antidrogas
estadounidense (DEA).
CARACAS, Venezuela.- Dos sobrinos de la primera dama de
Venezuela confesaron intentar contrabandear 800 kilogramos (1.763 libras) de
cocaína a Estados Unidos, de acuerdo a los fiscales del caso con enormes
implicaciones políticas.
Los documentos introducidos a la corte el viernes por
los fiscales aportaron nuevos datos al caso que activó las alarmas sobre la
corrupción a altos niveles y el narcotráfico por parte de la elite política de
Venezuela en un momento en el que las revueltas políticas y económicas van en
aumento en la nación sudamericana.
Efraín Campo y Francisco Flores fueron arrestados en
noviembre en Haití en una operación secreta coordinada por la agencia
antidrogas estadounidense, la DEA.
Fueron trasladados a Nueva York, en donde
están encarcelados en espera de un juicio por conspiración para contrabandear
cocaína a los Estados. Ambos se declararon inocentes.
Los documentos interpuestos el viernes buscan refutar
una moción por los abogados de los acusados para suprimir sus declaraciones
ante agentes de la DEA durante su traslado a Nueva York, porque supuestamente
no se les informaron sus derechos y fueron coaccionados luego de ser puestos
bajo custodia por hombres armados y con los rostros cubiertos, por lo que
inicialmente pensaron que se trataba de un secuestro.
Los fiscales alegan que Campo y Flores realizaron el
acuerdo para trasladar las drogas en aproximadamente dos meses. Afirman que
inicialmente la DEA fue informada por un testigo cooperativo en silla de ruedas
de apodo “El Sentado”, quien se reunió en Honduras con Campo y Flores y tres
semanas después del arresto de los acusados fue asesinado en ese país.
Como parte de la investigación de la DEA, se enviaron
fuentes confidenciales a Caracas para reunirse con los dos jóvenes. Los
documentos de la corte incluyen fotografías supuestamente tomadas de un video
secreto de dichas reuniones en la que según los fiscales se ve a Campo examinar
un paquete de cocaína mientras utiliza guantes de plástico, mientras Flores
observa. Campo supuestamente señaló que los estupefacientes provenían de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Durante las reuniones, Campos supuestamente se jactó
de poseer varios Ferrari y de estar en “guerra” con Estados Unidos y la
oposición de Venezuela. También describe conexiones de alto nivel con el
gobierno, que facilitarían el paso de las drogas a través del aeropuerto
internacional de Caracas y evitar que el avión con el cargamento sea seguido
por las agencias de la ley. Señalaron: “(el avión) sale como... si alguien de
nuestra familia estuviera a bordo”, según una declaración de los fiscales en el
distrito sur de Nueva York.
En los documento de la corte, Campo insinuó
inicialmente a los agentes que el traslado de cocaína era para financiar la
campaña de Cilia Flores al Congreso.
“Sé que dije eso, pero en realidad era para mí”, cita
un documento de la corte que Campo le dijo eso a un agente de la DEA.
“Campo afirmó que amigos en el negocio del
narcotráfico le dijeron que se cuidara de no ser robado, por lo que hizo esa
declaración sobre la campaña de su madre por protección”, escribió el agente de
la DEA en el reporte posterior al arresto.
En realidad, Campo dijo que tenía problemas
financieros, y ganaba apenas 800 dólares a la semana de una flota de taxis que
tenía en Panamá, según los documentos. También describió que fue desairado por
su primo, Erick Malpica Flores, en ese momento director de finanzas de la
paraestatal petrolera PDVSA, en un plan para cobrar comisiones a los comercios
que intentaban cobrar adeudos de la compañía.
Campo, de 29 años, dijo que quería ganar 20 millones
de dólares de varios cargamentos de drogas, suficientes para irse a vivir a
Estados Unidos con su esposa y su hijo. Afirmó que su familia “lo mataría” si
supiera lo que hace, de acuerdo a los documentos.
El abogado de Campo no respondió de inmediato a una
solicitud de comentario vía correo electrónico.
Estados Unidos ha incrementado constantemente la
presión en los miembros de alto rango del ejército, policía y gobierno de
Venezuela por su papel en convertir al país en una importante zona del tránsito
de drogas. Varios funcionarios venezolanos, incluyendo un ex ministro de
defensa y jefe de inteligencia militar, han sido procesados o sancionados en
Estados Unidos, y varios más están bajo investigación.
Cilia Flores, a quien el presidente Nicolás Maduro
llama la “Primera Combatiente”, es uno de los miembros más influyentes del
gobierno socialista de Venezuela y es una presencia constante al lado de su
esposo.
La única vez que comentó sobre el caso de sus sobrinos
en enero pasado, dijo que fueron secuestrados por la DEA, que fue expulsada de
Venezuela hace una década, en un intento por desestabilizar el gobierno de su
marido.



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