Escrito por
La Redacción.
julio 27, 2016
-
0
Comentarios
![]() | |
|
"El
mundo está en guerra", declaró el Papa Francisco a bordo del avión antes
de aterrizar en Cracovia. Y en la ciudad polaca, donde han acudido miles de
jóvenes de todos los rincones del mundo para celebrar la trigésimo primera
Jornada Mundial de la Juventud, se diría que realmente es así.
Cracovia,
Polonia.- Helicópteros militares sobrevuelan constantemente Cracovia a baja altura. El zumbido de sus hélices se ha
convertido en habitual en la ciudad. Hay coches de policía por todas partes. En
total se han desplegado 20.000 agentes, algunos incluso venidos de otros países
de Europa. Y Polonia ha cerrado temporalmente el espacio Schengen: se han
establecido controles policiales en sus fronteras.
El país se
ha blindado literalmente ante la visita del pontífice y la marea humana que
llega detrás. Se prevé que más de un millón de personas acudirán en los
próximos días a Cracovia, cuya propia población no alcanza ni esa cifra. Entre los
asistentes, habrá 30.500 españoles de 51 obispados, según datos de
la organización.
Y sí,
Francisco advirtió ante los periodistas en el avión papal, antes de pisar suelo
polaco, que "el mundo está guerra". Pero aclaró que no se trata "de una guerra de
religiones", a pesar de los acontecimientos ocurridos en los
últimos días y la publicidad dada en los medios de comunicación. El pontífice
se mostró claro: "Hablo en serio de una guerra, una guerra de intereses, por dinero, por los recursos de la naturaleza,
por el dominio de los pueblos", explicó. "Pero no es una
guerra de religiones, porque todas las religiones quieren la paz",
insistió.
Por si
quedaba alguna duda, Francisco también fue categórico cuando aterrizó en
Cracovia. En el primer discurso que pronunció ante las autoridades en la
ciudad, en el palacio de Wawel, instó a
Polonia a mostrarse "disponible" para acoger a los inmigrantes,
"aquellos que huyen de las guerras y el hambre". Un mensaje
que no pudo ser más directo.
El Gobierno
polaco ha defendido una política de cierre de fronteras. De hecho, el partido
nacionalista y ultra conservador Ley y Justicia (PiS), que se encuentra en el
poder, utilizó el rechazo a los refugiados como acicate electoral. Y lo más
grave aún: algunos exponentes de la
Iglesia católica también aplaudieron dicho cierre de fronteras.
"Se han
de identificar las causas de la emigración en Polonia dando facilidades a los
que desean regresar, pero al mismo tiempo hace falta disponibilidad para acoger
a los que huyen de las guerras y el hambre, solidaridad con los que están
privado de sus derechos universales, incluido profesar libremente y con
seguridad la propia fe", afirmó Francisco.
El Papa
también solicitó a los gobernantes "colaboraciones y sinergias
internacionales para encontrar soluciones a los conflictos y guerras que
obligan a muchas personas a abandonar sus hogares y su patria".
Francisco no
ahorró propuestas: "Se trata de hacer todo lo posible para aliviar sus
sufrimientos, sin cansarse de trabajar y continuar trabajando por la justicia y
por la paz, dando testimonio con los hechos de los valores humanos y
cristianos".
Tras saludar
a las autoridades, el Pontífice mantuvo
una reunión con todos los obispos polacos, algo que se interpretó como
un intento del Papa de limar
diferencias con la Iglesia católica polaca en temas tan importantes como
el de los refugiados.
De hecho,
algunos obispos de ese país han reconocido su distancia con Francisco. Sin ir
más lejos, el arzobispo de Varsovia, el cardenal
Kazimierz Nycz, declaró en una reciente entrevista que el mensaje del
Pontífice argentino es recibido más favorablemente por los laicos que por el
clero católico.
Para ocultar
la existencia de tal fractura, el Vaticano difundió una curiosa nota de prensa el pasado sábado destacando la ayuda que la
Iglesia católica ofrece a los refugiados en Polonia, y recogiendo declaraciones
de algunos religiosos polacos a favor de Francisco.
Algunas tan
peculiares como la realizada por monseñor
Stanislaw Gadecki, que afirmó: "Papa Francisco está a favor de una
política de integración y no del
multiculturalismo auspiciado por ambientes de izquierda".


No hay comentarios.
Publicar un comentario
Deje su comentario