Escrito por
La Redacción.
junio 18, 2016
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Mesa
electoral en el colegio Menendez Pelayo del centro de Madrid.
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Los cientos de miles de nacionalizados con DNI español que votan en estas
elecciones se decantan por la izquierda.
MADRID, ESPAÑA.- Son cientos
de miles, a falta de un censo de votantes nacionalizados.
Marroquíes, rumanos, ecuatorianos, colombianos, peruanos, dominicanos y de
otras naciones, en orden de obtención del preciado carné español.
Tienen distintos acentos, pero uno predomina entre
todos: el rojo. La mayor parte de los nacionalizados se decantan por opciones
de izquierda a la hora de depositar su voto el 26 de junio.
“Todavía nos sentimos como huéspedes, somos la
comunidad extranjera más numerosa de España [alrededor de 800.000] pero se nos
asocia con los delincuentes gitanos, por eso muchos de nosotros no irán a
votar; y los que lo hagan lo harán hacia la izquierda, por razones de tradición
histórica y porque encaja mejor con nuestra cultura del trabajo”.
Así habla Ica Tomi, la vicepresidenta de la Federación
de Asociaciones de Rumanos (FEDROM). Lleva 12 de sus 52 años en España y se
define como “una rumana-española desilusionada de la clase política”.
Se distancia sutilmente de la opinión de su
presidente, Miguel Fonda Stefanescu, candidato a las pasadas municipales en
Madrid por el PSOE: “Entre nosotros hay un rechazo histórico hacia los
comunistas por un pasado estalinista, la mayoría se decantará por el PSOE por
su simpatía hacia Zapatero tras sus políticas de regularización, y los más
conservadores, por el PP, pero darán de lado a los nuevos precisamente por eso,
por ser nuevos y no renovar nada”.
España es el
país de la UE que más extranjeros nacionaliza en el marco de la Unión
(el 23% del total), según los últimos datos publicados por Eurostat.
La mayor parte de los llamados “nuevos españoles”
llevan entre 12 y 25 años en España y llegaron tanto por cuestiones económicas
como para poner un primer pie en Europa. Superaron las
exóticas preguntas del test de nacionalidad. Se llaman Anass,
Myriam, Ulises, Sakina, Fabricio o Ica. Son traductores, docentes, economistas,
asistentas de hogar, terapeutas, transportistas o periodistas, dispuestos a
hacerse oír usando su papeleta una vez más.
Sin censo electoral de
nacionalizados.- En 2015
fueron 78.000 las personas nacionalizadas como españolas, 93.714 en 2014,
261.295 en 2013, 115.557 en 2012, 114.599 en 2011, 123.721 en 2010…
Son datos del Ministerio de Justicia
y se refieren a nacionalidades concedidas por residencia (el 95% de las que se
otorgan).
Pero resulta imposible saber cuál es
el volumen total de votantes nacionalizados españoles. Aunque el censo
electoral lo lleva Interior, “no se distingue por nacionalidad”, responden.
En el Ministerio de Justicia, no
tienen los datos cruzados: “No sabemos cuántos de ellos son mayores de 18 años
o cuantos han muerto”, argumentan. Y el INE tampoco: “Para nosotros son
españoles, a secas”.
Hay que conformarse con que cientos de miles de
personas nacidas en otros países votarán este próximo 26 de junio con un DNI
español.
Entre ellos destaca el colectivo el marroquí (cerca de
20.000 lo obtuvieron tanto en 2015 como en 2014), los más numerosos.
Les siguen los latinoamericanos originarios de Ecuador
(8.291 en 2015), Colombia (8.207 en 2015), Bolivia (8.181 en 2015) y Perú
(3.896 en 2015).
Y en Europa, Rumanos (960 en 2015) y Ucranios (629 en
2015).
“No podemos seguir con un presidente del Gobierno
quemado, en ruinas”, dice Fabricio Ortega, presidente de la Federación Nacional
de Asociaciones de Ecuatorianos en España, en alusión a Rajoy.
“Los ecuatorianos no ven con buenos ojos al PP porque
somos el colectivo de trabajadores más sufridos, los autónomos a los que nos
hacen pagar casi 200 euros mensuales”, señala este licenciado en Derecho y
Económicas que llegó a España con su esposa huyendo del corralito ecuatoriano
de 1999.
Aquí han nacido sus dos hijos y, desde hace 10 años,
recorre Madrid en un furgón repartiendo pan.
En 2015
fueron 78.000 las personas nacionalizadas como españolas, según
datos del Ministerio de Justicia referidos a nacionalidades concedidas por
residencia (el 95% de las otorgadas).
Los marroquíes, como Annas Merabet, con 24 de sus 43
años en España y que trabaja de traductor en el Tribunal Superior de Justicia
de Madrid como personal laboral (“Me pueden echar en cualquier momento, dependo
del gobierno de turno”), son la comunidad que más nacionalidades obtiene
(19.904 en 2015).
“El colectivo marroquí se inclina a la izquierda, los
más instruidos hacia Podemos y los menos, al PSOE, al que identifican con la
Unión Socialista de Fuerzas Populares de Marruecos; el PP es el equivalente a
los partidos islamistas, de moderados al DAESH”, apunta.
Y advierte: “Si tu casa es de cristal, no tires
piedras en el tejado del vecino', se dice en nuestra tierra”. Se refiere al
terrorismo islamista porque, a su juicio, “la implicación de los países en el
conflictos de Siria les convierte en objetivo y España vende armas”.
Y añade crudamente: “Mientras no se desvincule el
Islam de Arabia Saudí, hasta que España no tome en serio la religión islámica y
controle la formación de imanes, habrá yihadistas”.
En el caso de los latinoamericanos, según el director
de la revista Ocio Latino, el peruano José Luis Salvatierra, Podemos y el 15-M
representan la actitud más cercana a los bolivianos, peruanos, ecuatorianos y
latinos en general: “Somos más activos, hemos hecho muchas revoluciones,
tenemos costumbre de tomar calles y plazas”, asegura. Para él en el debate a
cuatro “quedó claro que la macroeconomía está muy lejos de la realidad, y que
aquí nadie ha superado la crisis”.
“No podemos llegar a pedir casa, carro y beca; ni
tampoco creernos que lo tendremos porque lo prometa Podemos”. Es la conclusión
de una trabajadora de la Cámara de Comercio de Colombia en Madrid, que alza una
voz anónima junto a sus colegas. “Lo que pasa aquí ya sucedió en Colombia,
Uribe venció porque el país estaba harto de narcos y del liberalismo corrupto,
prometió y ganó. Aquí la gente está harta de corrupción y de crisis, votarán
con el estómago”.


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