Escrito por
La Redacción.
mayo 13, 2016
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Vista frontal del Hospital Jaime Mota.
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BARAHONA.- El hospital regional universitario Jaime
Mota, de esta ciudad, luce sucio, descuidado, con muchas áreas mal
distribuidas, como la parte administrativa.
Hay persianas rotas, a la puerta de traumatología del
área de emergencia le falta la parte de cristal, hay papeles en el suelo y
algunas bombillas de luz dañadas.
A los pacientes parece no interesarles las
incomodidades que hay dentro de la infraestructura, a propósito de la
remodelación de que está siendo objeto, solo esperan recibir el servicio que
buscan.
La hierba bordea la infraestructura de dos niveles
remodelada en varias ocasiones, y que es el centro de referencia del sur
profundo.
“Hay muchos médicos vagos que no cumplen con sus
horarios de trabajo”, dice Elías Cuevas, empleado de una de las Unidades de
Atención Primaria de la Zona (UNAP).
El hospital cuenta con 149 médicos, entre
especialistas y residentes de medicina familiar.
La directora del centro asistencial, Martina Féliz
Gómez, asegura que su personal trabaja y el que, por razones de edad, no puede
dar consulta, le da seguimiento a los pacientes internos.
“Me siento digna y honrada con los médicos que tenemos
y el que se quiere quedar detrás, le metemos fuego para que avance, porque
siempre socializamos con ellos”, dice Féliz Gómez.
Al igual que la mayoría, el centro asistencial no se
construyó con el diseño y las perspectiva de lo que es un verdadero hospital,
lo que ha llevado a las autoridades a entender que llegó el momento de tener
los hospitales con lo que requiere la atención y los usuarios, como es
decencia, transparencia y confort.
Allí se está trabajando en el área de internamiento de
pediatría, donde las habitaciones se están remodelando acorde con el nuevo
modelo de dos camas por sala y un baño.
Féliz Gómez alcanzó su posición de directora después
de más de 20 años de servicio en el hospital, por lo que conoce todas las
interioridades del centro, y asegura que le sobra el compromiso de dar lo mejor
para que el establecimiento funcione debidamente.
Dijo que con la remodelación va a cambiar la imagen de
la infraestructura y hotelería.
Los trabajos empezaron con el área de pediatría, que
primero se inició con el Ministerio de Salud Pública, y ahora está bajo la
responsabilidad de la Oficina Supervisora de Obras del Estado (OISOE), y aunque
no estuvo paralizado, el proceso fue muy lento, pero está en la etapa final.
De acuerdo con el cronograma de trabajo, cuando
termine la remodelación en esa zona, seguirán con ginecología y obstetricia,
luego pasarán a los quirófanos, y después a la parte de internamiento de adultos.
El hospital tiene cinco quirófanos, de los cuales
funcionaban cuatro cuando se hizo la visita el pasado mes de abril. Ese es el
de gineco-obstetricia.
Su directora aspira a agregar un sexto quirófano, que
es el séptico, y que se contempla en la remodelación.
Equipos médicos.- Las autoridades del hospital Jaime
Mota dicen que les faltan equipos médicos, pero avanzan en su adquisición, pues
pronto tendrán un tomógrafo que por años fue demandado.
El aparato lo tenían, pero le faltaban unos accesorios
que compraron con un préstamo que le hizo el Seguro Nacional de Salud (Senasa),
y que están terminando de pagar.
Prepararon a una persona que trabajará en el equipo,
porque no se puede poner en cualquier mano.
Senasa les prestó RD$ 6,000,000 para inversión y
mejoramiento, los cuales están liquidando.
Ahora le va a prestar RD$ 4,500,000 y le va donar
igual cantidad, para que instalen una unidad de oftalmología, lo que permitirá
la práctica de cirugías visuales.
Hace un tiempo corto que en el hospital se brinda
también los servicios de cirugías de cadera y de rodilla, pero los casos
complicados los refieren al Gran Santo Domingo.
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Pacientes esperan turno en del Hospital Jaime Mota.
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Pese a las precariedades, el hospital tiene desde hace
tres años un programa de gestión de calidad, que de acuerdo con la directora
del laboratorio clínico’, Iris Mancebo, funciona excelente.
También cuentan con un banco de sangre que suple a los
demás hospitales de la región.
El centro tiene una capacidad histórica de 139 camas y
trabajan para llegar a las 180, aunque el nosocomio está dentro del nuevo
modelo, que reduce las habitaciones a dos camas por cada habitación.
En cuanto a consultas, allí se ven entre 300 y 400
pacientes diarios, en dos tandas de servicios. Las más demandadas son pediatría
y ginecología.
Ingresos.- El hospital Jaime Mota facturaba al
Senasa en el 2013 RD$ 500,000, y en la actualidad la cantidad alcanza los RD$
3,000,000.
La meta es lograr más y Féliz Gómez dice que trabajan
para lograrlo. La subvención del Ministerio de Salud Pública es de alrededor de
RD$ 2.6 millones, de los cuales el 40% se le deposita al Programa de
Medicamentos Esenciales (Promese/CAL) por la compra de medicamentos.
“Pero a mí lo que me interesa es la venta de servicios
que es lo que va a mejorar la atención al paciente,” indica Féliz Gómez.
Ella se fija en los hospitales de autogestión que
asegura los recursos les alcanza para darle una buena atención a los afiliados
y a los que no cuentan con un carnet de la Seguridad Social.




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