Escrito por
La Redacción.
abril 07, 2016
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El cambio de chaqueta ha estado a la orden
del día en la presente campaña electoral.
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SANTO DOMINGO.- Las elecciones del próximo 15 de
mayo serían recordadas como las de mayor transfuguismo en la historia de la
militancia y dirigencia de los partidos y la más costosa, por los cuantiosos
recursos que hay que destinar para alimentar un elevado nivel de clientelismo
si se aspira a tener posibilidad de ganar un puesto electivo.
Analistas ven con preocupación que a 38 días de las
elecciones, todavía dirigentes y militantes de todos los partidos estén
cambiando de chaqueta. Las ideas y programas para servir a la comunidad han
sido cambiadas por las ventajas económicas que se da a la dirigencia y
militancia.
Esa situación tiende a que la población pierda la confianza en el sistema de partidos y el temor de que pueda surgir un candidato de extrema derecha o izquierda que aglutine el descontento popular.
Después de la muerte de los tres grandes líderes
dominicanos de los últimos 50 años, el profesor Juan Bosch, el doctor Joaquín
Balaguer y el doctor José Francisco Peña Gómez, la política ha tomado un rumbo
mercantilista. Las escuelas de formación de los partidos han desaparecido
o sólo son entelequias que mantienen el nombre de departamentos en su
organigrama, pero no realizan ninguna función.
Violación.- La ley de financiamiento de los partidos establece que
alrededor de un 40 por ciento de esos recursos se destinará a la educación y
formación de sus miembros.
Ese mandato es violado por los partidos que se asignan
sueldos jugosos para su directiva y para promover a los principales allegados a
las cúpulas.
Definición candidatos.- La Junta Central Electoral (JCE)
anunció que la próxima semana empezará la confección de las boletas a los
cargos electivos y todavía hay impugnaciones pendientes de fallo por el
Tribunal Superior Electoral (TSE), elevadas por militantes de los partidos,
porque se les excluyó o se desconoció su triunfo. La impresión de la boleta con
los candidatos presidenciales inicia este jueves.
Algunos de esos fallos han ocasionado la
reestructuración de la boleta a nivel municipal, porque en una alianza determinado
partido otorgó a otro un cargo que fue ganado en unas primarias por uno de sus
militantes.
Clientelismo.- La política se ha convertido en un modus vivendi para
ciudadanos con algún nivel de aceptación en una determinada comunidad. El
que aspire a un puesto electivo y quiera el apoyo de ese personaje tiene que
asignarle una mensualidad de varios miles de pesos para él y las personas que
siguen.
En una provincia, por ejemplo, nunca hay menos de seis
o siete dirigentes que mantener con una asignación fija para los “gastos
operativos” de los candidatos.
En la demarcación más pequeña, un aspirante a diputado
tiene que invertir unos cinco millones de pesos para lograr una nominación. Esa
misma cantidad tiene que destinar posteriormente para competir como candidato
con cierta posibilidad de ser electo.
Imposibilidad.- Esa situación ha provocado que ciudadanos con vocación
de servicio y brillante hoja profesional se alejen de la política, por carecer
de recursos económicos.
Narcos.- Esa situación es caldo de cultivo para que personas
sin escrúpulos, pero con una buena posición económica obtenida de forma
ilícita, busquen impunidad mediante un puesto electivo. Cuando no pueden
patrocinan algún peón.
Esto ocurre, porque no hay una ley de partidos que
obligue a explicar el origen de los fondos de campaña. Recientemente, la
Unidad Anti Lavados de la Procuraduría General de la República declaró que
investigaba a unos 20 candidatos que podrían estar ligados en actividades
ilícitas.
Se le enrostró a ese organismo judicial la tardanza en
pretender hacer un señalamiento, cuando los partidos habían ya escogido sus
candidatos.
División PRD.- La división del Partido Revolucionario Dominicano
(PRD) que originó el nacimiento del Partido Revolucionario Moderno (PRM),
contribuyó a incrementar el transfuguismo en esta coyuntura electoral.
Se gasta más del doble.- La Ley de Financiamiento de los
Partidos otorgó este año poco más de 400 millones de pesos a cada uno de los
partidos mayoritarios.
Esa cantidad fue gastada en publicidad durante el mes
de febrero por el PLD, de acuerdo a entidades que monitorean la publicidad en
los medios. Si se promedia esa misma cifra para los tres meses siguientes, esa
organización habría gastado mil 600 millones en cuatro meses.


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