Escrito por
La Redacción.
abril 03, 2016
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| Monseñor Ramón Benito Ángeles Fernández |
SANTO DOMINGO.- Monseñor doctor Ramón Benito
Ángeles Fernández, párroco de Santo Antonio de Padua, sostuvo este domingo que
“politiqueros” buscan sólo intereses personales, en muchos casos a costa de
cualquier precio y queriendo ejercer poder comprando votos, y afirmó que
sin ética los avances científicos y tecnológicos pueden servir de
instrumento de violencia, dominación y destrucción, como la energía atómica.
El también
director de la Comisión de Comunicación y Prensa de la Arquidiócesis de Santo
Domingo pronunció un discurso como orador invitado de la graduación
extraordinaria de la Universidad APEC (UNAPEC) en el Centro de Convenciones de
Sansoucí, y en la cual fueron investidos 859 nuevos profesionales.
La ceremonia
fue presidida por el rector de UNAPEC, doctor Radhamés Mejía, y contó con la
asistencia del licenciado Fernando Langa Ferreira, vicepresidente de la Junta
de Directores de UNAPEC, en representación del presidente, doctor Opinio
Alvarez. También asistió el doctor Franklin Holguín Haché, presidente del Grupo
Acción Pro Educación y Cultura (APEC).
Monseñor
Ángeles Fernández dijo que acabarán con la raza humana la política sin
principios, el progreso sin compasión, la riqueza sin esfuerzo, la erudición
sin silencio, la religión sin riesgo y el culto sin conciencia.
Manifestó
que el principal problema del mundo es la crisis de valores éticos, y que está
infectado por el egoísmo individualista. “Sin ética los avances científicos y
tecnológicos pueden, incluso, servir de instrumento de violencia, dominación y
destrucción, como lo que, en algunos casos, ha sido la energía atómica”, dijo.
Igualmente,
dijo que “un profesional inteligente, con excelente preparación, pero sin
valores éticos, puede ser una persona peligrosa. Esta es la gran incongruencia
de la especie humana”.
Monseñor
Ángeles indicó a los graduandos que “para que profesionales líderes por su
talento y excelencia requieran de una identidad ética unida a su talento
requieren y suponen cultivar su actitud de servicio al país y a la gente
necesitada; su sentido de otro, y de ser-para el otro; tener superados el
egoísmo individualista y su ciego afán de poder y dominio sobre los demás; su
honradez incorruptible.
Así como su
sentido de justicia, y sensibilidad humana para no pasar de largo ante el dolor
preocuparse creativamente ante las situaciones sociales de incultura,
desnutrición, represión, desempleo, descuido y maltrato a nuestros recursos
naturales”.
El Monseñor,
exhortó a los nuevos profesionales poner todo su talento, creatividad y
preparación profesional en servicio del país para resolver sus problemas, así
como asumir la clara conciencia de que la frontera entre naciones y cultura se
están derrumbando.
“La
información se democratiza con cada vez más velocidad por la incidencia de las
redes sociales, lo que se convierte en un constante desafío para racionalizar
el conocimiento y la irrenunciable preparación humana y profesional como
ciudadanos digitales”, indicó.
Dijo que la
supervivencia de la humanidad depende del fomento de una conciencia
global-mundial, capaz de generar creatividad y compasión. La dimensión
espiritual debe ser el eje de nuestra nueva reflexión en torno a la educación.
Igualmente,
que paralelamente a la aparición de esa sociedad, siguen actuando las fuerzas
siniestras del fundamentalismo y del fanatismo, de la explotación y de la
intimidación, de la intromisión y debilitamiento de nuestra cultura, identidad
y tradiciones.
“Creo que es
justo reconocer a los hombres y mujeres soñadores del ayer, que pusieron sus
ideales y sus sueños en un proyecto educativo y de desarrollo, y gracias a sus
esfuerzos y sacrificios hoy podemos contar con una institución como APEC, para
ofrecer al país hombres y mujeres como ustedes, preparados y cualificados para
crear un mundo mejor”, manifestó.
Monseñor
Ángeles reiteró sus felicitaciones a los graduandos y a todos sus familiares y
amigos, y les refirió que “el futuro pertenece a quienes creen en la belleza de
sus sueños, y son capaces de hacer realidad sus ideales”.
Dijo que una
carrera, una profesión, un oficio, no son logros adquiridos para fines egoístas
ni nuevas posibilidades de explotación, ni opresión, y les incitó a ser
personas con conciencia de sí mismos, de los otros, que respeta y se respeta a
sí misma; leal y honrada, así como aferrada a la verdad y acérrima enemiga de
la mentira, la falsedad, el engaño y la corrupción.
Indicó que
el ejercicio de una profesión tiene características de vocación, de modo que,
cuando se ejerce de verdad esta no puede menos que producir alegría, gozo, paz,
armonía, fraternidad y una sociedad más justa y humana.
“Un mundo
que nos presenta “politiqueros” buscando sólo intereses personales en muchos
casos a costa de cualquier precio. Y peor aún, queriendo ejercer poder
comprando votos” refirió.
“Si es
verdad que el conocimiento es poder: úsenlo para transformarse así mismo,
transformar su mundo, su entorno. Úsenlo siempre, solo y en todo para hacer el
bien, como el Salvador del mundo, que pasó por la vida haciendo siempre el
Bien”, exhortó.


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