Escrito por
La Redacción.
marzo 02, 2016
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SANTO DOMINGO.- A juicio de la
suspendida jueza Awilda Reyes Beltré, la Justicia dominicana ha involucionado y
la Cumbre Judicial Nacional será sólo un paliativo.
Awilda Reyes Beltré rompió el
silencio y accedió a una entrevista periodística en la que planteó diversos
aspectos de lo que considera son las principales fallas que enfrenta el
sistema, en el contexto de la tan anunciada Cumbre Judicial Nacional, de la que
aún no se tiene fecha, metodología de trabajo, ni participantes, sólo la
designación de un responsable: Samuel Arias Arzeno.
Y es que esta magistrada, quien actualmente cumple coerción de prisión domiciliaria tras ser imputada por los delitos de prevaricación, soborno y corrupción, y que tiene más de 11 años de carrera judicial, conoce bien de cerca el sistema de justicia dominicano no sólo como fiscal del Ministerio Público y juez, sino también como presidiaria, luego de que fuera recluida en la cárcel de Najayo.
No resolverá los problemas.- “El llamado a
la cumbre a mi juicio es un paliativo y no va a resolver ningunos de los
problemas profundos y serios que padece la Justicia y mucho menos va a traer
una solución definitiva, y aunque sí creo que es un medio y un mecanismo para
dar apertura y participación a la sociedad dominicana, también creo que no es
una solución a los problemas estructurales de la Justicia”, dijo Awilda Reyes
Beltré, al hablar al grupo Multimedios El Caribe.
Señaló que lo primero que debe suceder en el país es que la gente crea en la ley, entendiendo que su cumplimiento conlleva un acto de disciplina.
“No tenemos un Estado constitucional, tenemos un Estado autoritario y sin ley, donde la gente y el ciudadano no sabe ni tiene la garantía de lo que le sucederá en caso de que pueda verse involucrado en un hecho penal o en cualquier caso de la vida cotidiana”, aseveró.
Quebrantamiento institucional.- Reyes Beltré agregó que el país está viviendo una nueva realidad como consecuencia del quebrantamiento de sus instituciones públicas.
“Actualmente hemos involucionado en cuanto a la justicia se refiere, hemos retrocedido, porque no es solamente una percepción de la sociedad, sino que esto es el resultado de los problemas internos que tiene la Justicia dominicana, resaltó.
La suspendida magistrada propuso que previo a la cumbre se aborden y se resuelvan problemas, como el tema del presupuesto, que padece el sistema desde hace muchos años y aseveró que el poder administrativo que maneja los recursos de la judicatura debe maximizar esos recursos, a fin de que sean utilizados de manera igualitaria.
Señaló que si bien es cierto que la corrupción es uno de los principales males que aquejan al país, aseguró que durante el tiempo que lleva formando parte del sistema de justicia no percibió hechos de corrupción, pero sí hechos que pudieran afectar la independencia del Poder Judicial, como “influencias de terceras personas no vinculadas a la Justicia o sectores que hacen presión o la misma actuación que hace la Procuraduría de someter o perseguir personalmente a los funcionarios cuando no están satisfechos con las decisiones que toman a través de sentencias”, agregó.
Finalmente se refirió a su caso y dijo que esto le ha causado un daño irreparable y que no es posible que su trayectoria sea empañada por una acusación, que todavía no se ha demostrado. “Yo tengo la esperanza en Dios y en mi familia, de que van a salir a flote cuáles fueron las razones por las cuales se cometió este atropello”, expresó.
Señaló que lo primero que debe suceder en el país es que la gente crea en la ley, entendiendo que su cumplimiento conlleva un acto de disciplina.
“No tenemos un Estado constitucional, tenemos un Estado autoritario y sin ley, donde la gente y el ciudadano no sabe ni tiene la garantía de lo que le sucederá en caso de que pueda verse involucrado en un hecho penal o en cualquier caso de la vida cotidiana”, aseveró.
Quebrantamiento institucional.- Reyes Beltré agregó que el país está viviendo una nueva realidad como consecuencia del quebrantamiento de sus instituciones públicas.
“Actualmente hemos involucionado en cuanto a la justicia se refiere, hemos retrocedido, porque no es solamente una percepción de la sociedad, sino que esto es el resultado de los problemas internos que tiene la Justicia dominicana, resaltó.
La suspendida magistrada propuso que previo a la cumbre se aborden y se resuelvan problemas, como el tema del presupuesto, que padece el sistema desde hace muchos años y aseveró que el poder administrativo que maneja los recursos de la judicatura debe maximizar esos recursos, a fin de que sean utilizados de manera igualitaria.
Señaló que si bien es cierto que la corrupción es uno de los principales males que aquejan al país, aseguró que durante el tiempo que lleva formando parte del sistema de justicia no percibió hechos de corrupción, pero sí hechos que pudieran afectar la independencia del Poder Judicial, como “influencias de terceras personas no vinculadas a la Justicia o sectores que hacen presión o la misma actuación que hace la Procuraduría de someter o perseguir personalmente a los funcionarios cuando no están satisfechos con las decisiones que toman a través de sentencias”, agregó.
Finalmente se refirió a su caso y dijo que esto le ha causado un daño irreparable y que no es posible que su trayectoria sea empañada por una acusación, que todavía no se ha demostrado. “Yo tengo la esperanza en Dios y en mi familia, de que van a salir a flote cuáles fueron las razones por las cuales se cometió este atropello”, expresó.
“A mí se me violó la presunción
de inocencia”.- Reyes denunció que lo más grave de su caso es que “se le haya vulnerado el
principio de presunción de inocencia por el máximo representante de la
institución que está llamada a proteger los derechos fundamentales de la
persona, principalmente el principio de la inocencia”. Resaltó que es irónico y
paradójico que una juez penal, que tiene que presumir a todos los imputados
inocentes hasta que se les demuestre lo contrario, haya sido víctima de que no
se le considerara, ni tratara como inocente sino como culpable.
Nadie está exento de atropellos y
abuso.- Visiblemente consternada, la suspendida magistrada relató que aún en las
noches escucha el ruido de los barrotes de su celda cuando eran golpeados en la
cárcel de Najayo y expresó que la sociedad dominicana debe saber que “donde hoy
está Awilda, mañana podría estar cualquier ciudadano, porque nadie está exento
de esto. Todos los atropellos y abusos que se han hecho durante el proceso en
contra mía, los pueden hacer contra cualquier ciudadano y eso es lo que debe preocuparle
realmente a la sociedad”, concluyó.


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