Escrito por
La Redacción.
marzo 25, 2016
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Constanza.- Son innumerables los ríos que nacen
en el Parque Nacional Valle Nuevo (Juan Bautista Pérez Rancier), los
principales son: Nizao, Yuna, Blanco, Ocoa, Las Cuevas, Río Grande,Tireo y el Constanza.
Por esa razón, a esta importante área protegida y al
conjunto de parques adyacentes se les ha denominado la Madre de las Aguas.
Sin embargo, múltiples problemas merman la capacidad
de Valle Nuevo de bañar gran parte del país con las aguas que produce.
Durante décadas Valle Nuevo ha sido objeto de litigios
por propiedad de tierras arrastrados históricamente desde que fue declarada
reserva científica en 1983. Luego, en 1996, recibió la categoría de Parque
Nacional.
Grandes terratenientes aún poseen títulos legales en
terrenos del parque, entre ellos los Guzmán, Mera, Bermúdez y Mora. Algunos aún mantienen actividad
dentro del área, como los Guzmán, dueños de Villa Pajón y con presencia agrícola, o las plantaciones de
manzana de los Mora, que han estado inactivas desde hace algunos años y los
terrenos de los Bermúdez, que han sido ocupados y explotados mayormente de
forma ilegal, en donde se formó el enclave agrícola de El Castillo.
La sequía prolongada y como consecuencia los grandes
fuegos forestales, entre ellos el de 2014 y el de 2015, han expandido
drásticamente el daño sobre la superficie boscosa del parque.
En el gran fuego del 2014 el Ministerio de Medio Ambiente reportaba solo
5 mil tareas afectadas por las llamas, pero para activistas y organizaciones
conservacionistas era evidente que el daño fue mucho mayor, lo cual es
comprobable a través de información satelital de acceso gratuito y de gran
exactitud. La misma historia se repitió en el incendio del 2015, cuando el Gobierno trataba de minimizar la
extensión del daño.
Según ambientalistas que utilizaron herramientas
satelitales y realizaron trabajo de campo para calcular el daño, ambos fuegos
consumieron más de 100,000 tareas.
Según Global Forest Watch, de 2004 a 2014 se han
perdido cerca de 2,400 hectáreas de bosque con una densidad superior al 30% de
cobertura por hectárea, entre los límites oficiales del parque. Esto equivale a
24 kilómetros cuadrados y, dicho en buen dominicano, el equivalente a 38,000
tareas aproximadamente, sin contar el incendio de 2015. Debe notarse que esto
no calcula hectáreas con densidad de bosque inferior a 30%. Solo se han ganado
61 hectáreas.
El administrador del parque, Julio César de los Santos,
asegura que gran parte de la zona quemada no es recuperable de manera natural
porque el fuego de 2014 y 2015, en algunas zonas fue a nivel de la copa de los
pinos, algo letal para el bosque.
Actualmente cuentan con 38,000 pinos en proceso de
aclimatación que serán plantados en zonas que fueron afectadas por dichos
incendios y la actividad agrícola.
En el siguiente mapa interactivo se puede comprobar la pérdida de bosque dentro del parque entre 2004 y 20014, incluido el gran incendio de ese año. Todo está calculado en hectáreas.
En el siguiente mapa interactivo se puede comprobar la pérdida de bosque dentro del parque entre 2004 y 20014, incluido el gran incendio de ese año. Todo está calculado en hectáreas.
Los efectos de la deforestación y la agricultura.- Deforestación por fuego, avance de
la agricultura y el desvío de afluentes acuíferos para irrigación es, junto a
la sequía, el gran dolor de cabeza para las autoridades, productores
agropecuarios, ecologistas, conservacionistas y pobladores de Constanza.
La escasez de agua en esta zona tan importante para la
agricultura del país quedó plasmada en una carta enviada al Presidente de la
República, Danilo Medina, donde un conglomerado de instituciones comunitarias,
personalidades y ciudadanos de la que ellos llaman la Mancomunidad Madre de las
Aguas, enclavada en los valles intramontanos de Constanza, se muestran
preocupados por lo que consideran un daño irreversible que sufre la zona.
En la carta, fechada el 31 de agosto del 2015,
proponen al presidente Medina que se aplique con rigor la Ley 64-00 de Medio
Ambiente dentro de los límites del parque Valle Nuevo. Además, que se controle
la actividad agrícola intensiva en Los Bermúdez, Cruz de Cuaba y El Paraguas,
hasta Manabao, por ser reservas de agua en extinción y por su alta
vulnerabilidad, entre otras peticiones.
En febrero de este año el Ministro de Medio Ambiente,
Bautista Rojas, negó que se
produzcan nuevas agresiones en Valle Nuevo, pero a la vez admitió
que hay comunidades como los Bermúdez y El Paraguas que por décadas son
explotadas, y que por la sequía que ha afectado al país, productores
desaprensivos, irresponsables e inconscientes se han conectado y afectado
algunos manantiales que son las fuentes que crean los ríos.
En el siguiente mapa proporcionado por Grupo Jaragua se puede ver la pérdida de bosque dentro de los límites reales del parque, sin tomar en cuenta las causadas por los fuegos del 2014 y 2015. El bosque perdido sobrepasa las increíbles 504,000 tareas convertidas en terrenos agrícolas.
En el siguiente mapa proporcionado por Grupo Jaragua se puede ver la pérdida de bosque dentro de los límites reales del parque, sin tomar en cuenta las causadas por los fuegos del 2014 y 2015. El bosque perdido sobrepasa las increíbles 504,000 tareas convertidas en terrenos agrícolas.
Periodistas de varios medios visitaron el enclave
agrícola de El Castillo y conversó con agricultores de la zona que aseguran que
la sequía ha afectado los manantiales de donde toman el agua para regar sus cultivos,
pero afirman que no han aumentado la cantidad de tomas y tuberías.
Al ser consultado el administrador del parque sobre
esta afirmación, confirmó que el jueves 17 de marzo, miembros del Ejército de
la República Dominicana fueron movilizados a la zona para desmantelar tuberías
que se habían colocado de manera irregular en dicha comunidad, sin embargo, la
cantidad de tuberías a lo largo del parque sigue afectando sus aguas.
Dichos manantiales son afluentes del río Aguas
Blancas, el cual se ha visto afectado en los últimos años en su volumen de
agua.
En la carretera que conduce de Valle Nuevo a San José
de Ocoa, las tuberías que salen de manantiales dentro del parque son más que
evidentes desde la misma carretera, afectando principalmente los afluentes del
río Las Cuevas.
De los Santos, como administrador del parque se siente
presionado por todos estos problemas. Entiende que debe haber un plan de
Gobierno para sacar a las personas que realizan actividades de manera ilegal, y
regularizarse y controlarse cualquier actividad agrícola allí para los que
poseen títulos de propiedad. Considera que incluso debe regularizarse el tipo
de insumo agrícola que se utiliza para reducir el impacto que puedan causar en
el parque.
Todo esto ha ocasionado que con el paso del tiempo el
manejo del agua en el valle de Constanza se saliera de control. Se pasó de un
plan de riego organizado a la construcción indiscriminada de pozos tubulares,
lo que ha originado diferentes conflictos entre productores, comunitarios y
autoridades.
Luego de algunas denuncias por diferentes medios el
Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en conjunto con del Consejo
Ambiental de este municipio, acordó designar un equipo de técnicos para aplicar
medidas de prevención y protección del área boscosa de esta localidad.
Dicho plan fue ofrecido para ser entregado al Consejo
en el lapso de 90 días a partir de la fecha, lo cual causó cierto malestar por
considerarse largo para la urgencia que demanda el problema.
Por lo tanto, dieron prioridad a algunas medidas para
ser ejecutadas en lo inmediato y en el lapso de 90 días tener un plan completo
de solución definitiva a los problemas de la zona.
Entre esas medidas están: Paralización de pozos
tubulares, regular la instalación de invernaderos en el valle de Constanza y
aplicar la Ley 64-00 de Medio Ambiente en todo el parque aumentando la
vigilancia.
En un documento publicado por la Academia de Ciencias de la República
Dominicana titulado: “Cordillera Central: las montañas de Constanza
camino a la desertificación”, elaborado por la Comisión de Ciencias Naturales y
Medio Ambiente de esta Academia y por la Comisión Ambiental de la Universidad
Autónoma de Santo Domingo reflejan la profunda preocupación por la crisis
severa del agua que se manifiesta en el Municipio de Constanza.
Factores que afectan la zona y sus
consecuencias.- En este
dramático documento se explican los diferentes factores que afectan la zona y
sus consecuencias.
Entre las demandas en este documento sobresale el
llamado a la Dirección Nacional de Bienes Nacionales, al Instituto Agrario
Dominicano y a la Dirección General de Mensuras Catastrales para que colaboren
con la Suprema Corte de Justicia y la Dirección General del Catastro Nacional
para esclarecer con meridiana claridad, el estatus legal o régimen de tenencia
de las Tierras Cordilleranas afectadas, muchas declaradas de Dominio Público
(Ley N°627 de 1977) y otras por tratarse de tierras comuneras, no mensuradas o
que pertenecieron al régimen trujillista y que actualmente son ocupadas por
personas sin títulos, ni cartas constancia, ni ninguna disposición o documento
administrativo que les adjudique o les brinde algún soporte legal a la posesión
que ostentan.
Con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua
el 22 de marzo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH-RD) y
Justicia Climática, a través de una nota de prensa, asumen y hacen propia la
denuncia que la Academia de Ciencias y la Comisión Ambiental de la Universidad
Autónoma de Santo Domingo.
“Lamentablemente, lo que el estudio de estas dos
prestigiosas instituciones científicas de nuestro país está denunciando es que
por lo menos en el municipio de Constanza nos estamos encaminando hacia una
situación de no retorno”, expresaron.
Luis Carvajal, biólogo de la Academia de Ciencias,
denunció el miércoles 23 en un programa de televisión que en Constanza, por la
falta de agua, se riegan cultivos con agua cloacal reciclada. La denuncia la
hizo en compañía de miembros del Consejo Ambiental de Constanza.
El turismo como motor de conservación en Valle Nuevo.-
Lisette
Fernández, de la Fundación Propa-Gas conversó con varios periodistas en el centro de
visitantes de La Pirámide, en Valle Nuevo, sobre los esfuerzos de conservación
de la Fundación desde 2009, a través de su presidenta, Rosa Margarita Bonetti
de Santana (Doña Pirigua), quien también es la actual directora del parque.
Desde el citado año se han emprendido acciones a favor
de esta área protegida, junto al Consejo de Cogestión del parque, para
administrar las visitas y las áreas para fines turísticos, además de fomentar
la educación ambiental.
Como parte de los programas de conservación y
educativos, la Fundación Propa-Gas trabaja en el estudio y conservación de
golondrinas verdes para aumentar la población dentro de Valle Nuevo.
Además, han producido una serie de materiales escritos
y audiovisuales para concienciar a la gente sobre la importancia esta área
protegida y cómo cuidarla.
Andrés Ferrer, como parte del Consejo de Cogestión,
afirma que trabajan fuertemente en conservar el potencial hídrico del parque,
ya que este suple el 70 % de agua que se consume en el país, tanto para el
consumo como para la actividad agrícola, ganadera, comercial y energética.
Este esfuerzo se centra en la protección de los
principales objetos de producción de agua, como son sistemas acuáticos, los
humedales de alta montaña, los bosques nublados y latifoliados, bosques de pino
y sabanas de pajón.
Conservando los bosques se obtienen beneficios que se
extienden fuera de los límites de la República Dominicana, evitando el arrastre
de sedimentos al Mar Caribe, que afectaría los arrecifes de coral de Cuba y
Jamaica, entre otros efectos, explicó Ferrer.
Todo este esfuerzo tiene como visión también convertir
a Valle Nuevo en “la Meca” de turismo de montaña en El Caribe.
En tal sentido, la Fundación Propa-Gas está
potenciando el turismo invirtiendo cerca de ocho millones de pesos en
señalización y adecuación de los puntos de interés, además de la
infraestructura adecuada para comodidad de los campistas.
Rafael Collado, presidente del Clúster Turístico de
Constanza, al ser consultado sobre su postura ante la situación que afecta al
municipio, expresó que esa entidad, al igual que las demás organizaciones
involucradas en buscar soluciones al problema ambiental, se identifica con la
necesidad de reunir a todos los actores involucrados (agricultores del Valle de
Constanza y de las montañas, instituciones del Estado, Sociedad Civil) para
determinar acciones que garanticen la preservación de las zonas boscosas y con
ello la disponibilidad de agua para el territorio nacional.
Entiende que se trata de un territorio eminentemente
agrícola y que es necesario garantizarle a los agricultores el derecho a
producir, pero defendiendo que se haga dentro de los parámetros universales,
respetando la normativa y la legislación vigente, así como el principio de la
sostenibilidad ambiental, como una forma elemental de conservar recursos que
son cada vez más escasos y necesarios para la vida del planeta “y que nosotros
tenemos la fortuna de poseer”.
“Desde el inicio de nuestra existencia hemos estado
solicitándole a las autoridades locales que formalicen un Plan de Ordenamiento
Territorial que defina los usos de la tierra en cada zona del Valle, y buscando
junto a las autoridades nacionales de Medio Ambiente, la forma de que se haga
lo mismo en las zonas de montaña”, agregó.
Andrés Ferrer, director de la Fundación Moscoso Puello, comentó que dicha organización tiene 30 años de trabajo en Valle Nuevo y que los límites actuales del parque son los que propuso al Estado y la sociedad civil.
Andrés Ferrer, director de la Fundación Moscoso Puello, comentó que dicha organización tiene 30 años de trabajo en Valle Nuevo y que los límites actuales del parque son los que propuso al Estado y la sociedad civil.
Precisó que el compromiso de la entidad es con la
conservación y uso sostenible de este recurso, bajo el entendido de que reúne
las condiciones para dinamizar la economía de las comunidades locales mediante
actividades sanas que lo conviertan en un destino de primer orden de turismo de
naturaleza.



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