Escrito por
La Redacción.
marzo 13, 2016
-
0
Comentarios
RÍO DE JANEIRO,
BRASIL.- Crecían las tensiones en la víspera de manifestaciones políticas previstas
para este domingo en Brasil, tanto de los partidarios del oficialismo como de
los que promueven el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff.
Los grupos de oposición vienen
planeando las manifestaciones por la impugnación desde hace semanas y esperan
la participación de millones en todo el país.
Pero las divergencias han
aumentado desde que días atrás la policía se llevó al predecesor de Rousseff,
el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a una comisaría en Sao Paulo para
interrogarlo como parte de una investigación de corrupción en la empresa
petrolera estatal Petrobras.
Se prevén contramanifestaciones
del Partido de los Trabajadores, lo que hace temer a las autoridades que se
produzcan enfrentamientos violentos.
El juez de la corte suprema,
Marco Aurelio Mello, expresó al diario carioca O Globo su temor de que las
protestas lleven a un conflicto e “incluso un cadáver”.
El gobernador de Sao Paulo,
Geraldo Alckmin, del partido opositor PSDB, ha prohibido que los partidarios
del gobierno marchen por la avenida principal de la ciudad el domingo para
“garantizar la seguridad”.
Brasil padece su peor recesión en
varias décadas, y según las estadísticas oficiales recientes, la economía se
contrajo en casi 4% el año pasado.
Los índices de aprobación de la
gestión de Rousseff cayeron por debajo del 10% en el primer año de su segundo
período presidencial. El Congreso ha iniciado un proceso de impugnación ante
denuncias de que usó fondos de los bancos estatales para cubrir déficits
presupuestarios.
No se la ha mencionado en la
gigantesca investigación en Petrobras, en la que están implicados muchos de los
empresarios más ricos de Brasil y políticos de todo el espectro, incluido últimamente
Lula, el mentor de Rousseff.


Social Buttons