Escrito por
La Redacción.
febrero 08, 2016
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En la foto, decenas de haitianos que se han
instalado en las cercanías de Plaza Lama, en Villas Agrícolas.
Santo Domingo.-
Miles de inmigrantes haitianos han llegado a República Dominicana en las
últimas semanas, huyendo de la crisis política y la violencia que se ha
desatado en el vecino país, donde el presidente Michel Martelly concluyó este domingo
su mandato presidencial sin un sustituto, en medio de la paralización, caos y
el desorden.
Muchos de los llegados están
acompañados de sus esposas e hijos, y vienen con sus ajuares, lo que revela que
contemplan quedarse.
Tras llegar a territorio
dominicano los inmigrantes haitianos se instalan en parques, calles, avenidas y
áreas públicas, donde improvisan pequeños negocios, desplazando a dominicanos
que se ganan la vida mediante la venta callejera de distintos artículos.
La llegada de inmigrantes
ilegales se mantiene pese a los esfuerzos que realizan para evitarlo el
Departamento de Operaciones e Investigación Fronteriza (Doif), del Ejército de
la República Dominicana, de la Dirección General de Migración, y del Cuerpo
Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), que comanda el
general Carlos Aguirre Reyes.
Las tres instituciones trabajan
intensamente para impedir el ingreso de los inmigrantes que no poseen sus
documentos en regla, pero muchos haitianos presentan un carnet, que se cree es
falso, del Ministerio de Interior y Policía, alegando que se acogieron al Plan
Nacional de Regularización de Extranjeros (PNRE), tal como lo dispuso el
decreto número 327-2013, del Poder ejecutivo.
Otros logran penetrar a República
Dominicana alegando que regresan a buscar dicho documento el cual no pudieron
retirar a tiempo por culpa de la embajada de Haití en Santo Domingo.
Preocupante señal.- Sectores
vinculados a la Dirección General de Migración sostienen que el Gobierno envía
señales equivocadas sobre el problema de la migración haitiana.
Una de esas señales fue el recorrido que las autoridades dominicanas realizaron por la frontera el 26 de enero pasado, Día de Duarte, acompañadas de la embajadora de Haití en el país, Magalie Maglorie.
En ciertos sectores nacionales
cayó mal que se escogiera el día del nacimiento del patricio Juan Pablo Duarte,
para inspeccionar la frontera con la representante del Gobierno haitiano en
República Dominicana.
Reforzamiento.- La oleada de
inmigrantes haitianos ha provocado que el Ministerio de Defensa refuerce la
vigilancia en los principales puntos o cruces fronterizos como Guayajayuco, Río
Limpio, Dajabón, Jimaní, Elías Piña, El Cruce de Copey, Bánica, Pedro Santana y
Pedernales.
La vigilancia en la frontera se
lleva a cabo por aire y tierra, inclusive mediante el uso de drones manejados
por expertos militares de servicio en la frontera.
Los militares también utilizan
vehículos terrestres entre ellos jeeps, camionetas y “four wheel” de rápido
desplazamientos.
La llegada.- Desde noviembre
del año pasado los haitianos llegan a República Dominicana huyendo de la
situación de violencia que se vive en el vecino país, luego de los resultados
de las elecciones de octubre pasado, que según muchos estuvo plagada de
irregularidades.
Un amplio sector de la población
haitiana asegura que el presidente Michel Martelly maniobró para que su pupilo,
el joven empresario bananero Jovenel Moises, de 48 años, se quedara al frente
del Estado haitiano, en perjuicio del ingeniero mecánico Jude Celestín, de 53
años.
Desde entonces la violencia se ha
adueñado de distintas ciudades de Haití, especialmente su capital Puerto
Príncipe, y se han reportado cuatro asesinatos por causas políticas.
En Haití diariamente ocurren
incidentes con quema de neumáticos, de vehículos, agresiones físicas entre
grupos rivales, y el cese de las actividades productivas, educativas,
comerciales y de transporte.
Exmilitares haitianos fuertemente
armados, patrullan desde el viernes las calles de varias localidades,
imponiendo el terror, a causa de lo cual miles de ciudadanos han decidido venir
a República Dominicana para ponerse a salvo de la violencia y producir ingresos
con los cuales mantener a sus familias.
La llegada a Santo Domingo se
aceleró a finales de diciembre, cuando el 27 de ese mes, la segunda vuelta de
las elecciones presidenciales en Haití tuvo que ser aplazada, ante las
múltiples denuncias de irregularidades, las cuales fueron desmentidas por
Pierre Louis Oport, entonces presidente de la Comisión Electoral Provisional
(CEP) de Haití, quien renunció hace varios días.
¿Dónde se instalan?.- Al llegar a
territorio dominicano, los inmigrantes haitianos han ido a los campos
agrícolas, a las zonas turísticas de Higüey y Puerto Plata, mientras otros se
dedican a negociar en Santo Domingo, Santiago y otras ciudades.
La mayoría ha instalado distintos
tipos de negocios que van dese puestos de frutas, hasta frituras y ropas
usadas, salones de belleza, y venta de tarjetas de llamadas telefónicas o de
recargas de teléfonos celulares.
Tal situación se producen en
lugares tan distintos como los elevados del kilómetro nueve de la autopista
Duarte, los alrededores de la tienda Plaza Lama en la avenida Nicolás de Ovando
a esquina Máximo Gómez, en los alrededores de la estación Mamá Tingó, del Metro
de Santo Domingo y en varios puntos alrededor del Centro Olímpico Juan Pablo
Duarte.
La misma situación se observa en
los alrededores del parque Independencia, en el Centro de Los Héroes, y en las
inmediaciones de la avenida 27 de Febrero con Isabel Aguiar, en el sector de
Herrera.
En Sabana Perdida, en la vieja
carretera que va a Villa Mella, comerciantes haitianos adinerados han instalado
almacenes de venta de mercancías agrícolas, desplazando a decenas de
comerciantes de Villa Mella que antes realizaban esas labores.
Las ocupaciones de los espacios
públicos han creado caos de tal magnitud, que los transeúntes no tienen por
dónde caminar, mientras en los lugares donde sí pueden transitar es enorme la
cantidad de basura, el olor a orines y a heces fecales.
Las Direcciones de Espacios
Públicos de los cabildos del Distrito Nacional y de Santo Domingo Norte
realizan operativos casi permanentes para enfrentar la situación, pero todo ha
sido inútil ya que los buhoneros del vecinos país ocupan de nuevo las áreas de
las cuales han sido desalojados inmediatamente los vigilantes se retiran.
La imposibilidad del cabildo para
establecer el orden está en que solo dispone de una Policía Distrital, que no
porta armas de fuego, sino macanas, con la cual no puede enfrentar a violadores
de normas municipales.
Omar Liriano, vocero del cabildo
del Distrito Nacional, manifestó que ese es un problema serio, debido a que el
ayuntamiento no dispone de un cuerpo de orden para hacer cumplir las normas y
disposiciones municipales
Arrabalización.- La instalación
desordenada de los buhoneros haitianos en lugares públicos, ha causado un grado
de arrabalización y desorden que ha provocado enfrentamientos con distintas
personas.
En el kilómetro 9 de la autopista
Duarte el desorden es tan grande, que los transeúntes que utilizan el puente
peatonal apenas disponen de un espacio de menos de un metro de ancho para
circular de Sur a Norte y viceversa.
Los buhoneros haitianos utilizan
las barandas del elevado para colocar cartones con los que se protegen del sol,
y las mercancías que ofrecen al público a precios mucho más bajos que los que
son ofertados en tiendas y supermercados.
El mayor desorden se observa en
el espacio público para peatones ubicado frente a la estación María Montez del
Metro de Santo Domingo, donde hay las aceras están ocupadas por colmados,
bares, pequeñas tiendas de ropas, calzados y teléfonos celulares, así como
frituras, y otros negocios.
El desorden no tiene antecedentes
en los alrededores de Plaza Lama de la avenida Nicolás de Ovando, donde
centenares de venduteros haitianos han copado cada centímetro de acera
disponible para los transeúntes.
Los buhoneros haitianos también
han ocupado la isleta central de la avenida Máximo Gómez debajo del elevado por
donde circula el Metro de Santo Domingo.
Las autoridades.-Mientras la
situación se complicad cada día, las autoridades no dan ninguna señal de querer
solucionar el problema, pese al Plan Nacional de Regularización de Extranjeros,
que debió entrar en vigencia en junio del 2015.
El citado plan al parecer ha ha
caído en una situación de nulidad y los inmigrantes extranjeros disfrutan ahora
de mayor libertad antes de que el mismo fuera iniciado por las autoridades.
Mientras tanto las autoridades
fronterizas y la Dirección General de Migración permanecen atadas sin poder
aplicar las normas internas de Migración, para no complicar el panorama
electoral dominicano.
Nadie interviene.- Mientras miles
de haitianos con carnet e indocumentados reingresan a República Dominicana, la
Dirección General de Migración tiene prohibido intervenir o deportar a los
extranjeros que están ilegalmente en el país, para no afectar el Plan Nacional
de Regularización de Extranjeros.
Ante esa situación miles de
haitianos llegan a República Dominicana y se instalan en cualquier lugar, sin
ser molestados por las autoridades.






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