Escrito por
La Redacción.
diciembre 21, 2015
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Madrid, España.- El rechazo expreso de los
socialistas a Mariano Rajoy (PP, centroderecha) hace casi inviable su
reelección como presidente del Gobierno español tras las elecciones
legislativas de este domingo, en las que todos los partidos quedaron lejos de
una mayoría absoluta.
El Partido Popular (PP) logró 123 escaños frente a los
90 de los socialistas (PSOE), 69 de Podemos (izquierda antiausteridad) y 40 de
Ciudadanos (liberales). Todo ello en un Congreso formado por 350 diputados, en
el que la mayoría absoluta está fijada en 176 y que se completa con fuerzas
nacionalistas y minoritarias de izquierda.
El PP ha perdido 3,6 millones de votos y 63 escaños
respecto a hace cuatro años y su hipotético aliado sería Ciudadanos, cuyo
líder, Albert Rivera, se ha mostrado partidario de que la lista más votada
intente formar gobierno, tarea que su partido podría facilitar.
Rivera dijo este lunes que “lo más razonable” sería
que Mariano Rajoy intente formar gobierno en minoría y que con ese objetivo
ellos podrían abstenerse y estar en la oposición.
Rivera desplazó el foco de atención al PSOE, del que
afirmó que lo fundamental es que decida si se va a abstener para facilitar ese
gobierno en minoría del PP o intentará formar gobierno con “once partidos
políticos” minoritarios, a lo que Ciudadanos votaría en contra.
Mientras Rivera hacía estas declaraciones estaba
reunida la Ejecutiva del PSOE, tras la cual el secretario de Organización del
partido, César Luena, dio un “no” claro a Rajoy como jefe del Ejecutivo.
Eso hace difícil su reelección, ya que el líder del PP
no contaría con mayoría absoluta en la primera votación ni simple (más síes que
noes) en la segunda al carecer de apoyos. El PSOE concede al PP la
responsabilidad, como fuerza más votada, de intentar en las próximas semanas
formar gobierno y César Luena eludió ir más allá de esos cálculos.
Por eso no quiso comentar la hipótesis de que el
candidato socialista, Pedro Sánchez intente aglutinar en torno suyo una mayoría
de izquierdas, también difícil porque implicaría contar con fuerzas
minoritarias nacionalistas y de izquierdas.
Sin embargo, el “número dos” socialista sí quiso
recordar que su partido es el principal entre la izquierda en España y que el
voto de ayer implica un fuerte retroceso del PP y un giro hacia posiciones
progresistas. Esas palabras podrían interpretarse como un guiño a Podemos, la
formación creada a principios de 2014 y que se identifica con el movimiento de
“indignados” contra la clase política tradicional.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, recordó este
lunes a los socialistas que han obtenido los peores resultados electorales de
su historia y les advirtió de que es preciso entender la plurinacionalidad de
España.
Las palabras de Iglesias se enmarcan en la aspiración
de los nacionalistas catalanes de avanzar en su soberanía y hoy el dirigente de
Podemos aseguró que la celebración de un referéndum sobre la independencia en
Cataluña es imprescindible en este momento.
“Ni por activa ni por pasiva, Podemos va permitir un
Gobierno del PP, ni con votos a favor ni con la abstención”, proclamó Iglesias,
partidario de marcar como ejes irrenunciables en sus negociaciones el blindaje
constitucional de los derechos sociales en vivienda, sanidad y educación
públicas y la reforma del sistema electoral, entre otros puntos.
La hipótesis de un referéndum de independencia en
Cataluña es rechazada por los socialistas, PP y Ciudadanos. Por su parte,
Mariano Rajoy reuniría en la tarde de este lunes a la dirección de su partido
para analizar los resultados electorales, aunque ya ayer, a las pocas horas del
cierre de los colegios, avanzó que su intención es dialogar para intentar
formar un gobierno estable.


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