Escrito por
La Redacción.
diciembre 02, 2015
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SANTO
DOMINGO.- Este 2015
quedó modificado el artículo 124 de la Carta Magna, que establecía la elección
cada cuatro años por voto directo del Presidente de la República y la parte
específica que indicaba que no podría reelegirse para el período constitucional
siguiente.
El cambio a la Constitución, en su edición 39, se
produjo para que el presidente Danilo Medina pudiera repostularse en el 2016,
lo que despertó el asombro de toda la sociedad, debido a que éste había
manifestado que no se repostularía.
De inmediato, las voces de oposición de varios
sectores no se hicieron esperar. Organizaciones de la sociedad civil, la
Iglesia Católica, juristas, e incluso integrantes del mismo Partido de la
Liberación Dominicana (PLD) se mostraron en contra, incluyendo al expresidente
Leonel Fernández, quien llegó a proponer un referendo aprobatorio para que el
pueblo decidiera si quería o no la reforma constitucional.
La redacción del proyecto de reforma a la Constitución
inició sus trabajos con la oposición de 62 diputados y 17 senadores del sector
del expresidente Fernández, quienes advertían que eso rompería la armonía y la
unidad interna del partido oficialista.
A pesar del desacuerdo mostrado por los diferentes
sectores, ya para principios de mayo el proyecto de ley que declaraba la
necesidad de reformar la Constitución había sido depositado en el Senado por
trece senadores de la corriente danilista. Mientras, al Tribunal Superior
Administrativo (TSE) seguían llegando acciones de amparo que buscaban que se
ordenara la suspensión de este proyecto, y que se utilizara el mecanismo del
referendo aprobatorio. Las acciones de amparo fueron archivadas.
Las denuncias sobre supuestos sobornos a legisladores
para que apoyaran la reforma constitucional también comenzaron a aflorar.
Las presuntas ofertas consistían en contratas,
recursos económicos y hasta garantías de candidaturas para el 2016. “Reelección
por reelección” fue una de las propuestas que se barajaba para facilitar la
reelección de Medina. La oferta de los danilistas para los legisladores
leonelistas que se negaban a acatar la decisión del Comité Político consistía
en repostular los legisladores que apoyaran la reforma.
La Asamblea Nacional Revisora aprobó en segunda
lectura las enmiendas al referido artículo de la Constitución y una disposición
transitoria, mediante las cuales concluyó la reforma constitucional que, por un
lado, legitima la repostulación de Medina únicamente para el período 2016-2020
y, por el otro, restablece la reelección por un período, al estilo de
escogencia presidencial de los Estados Unidos. Así como un artículo transitorio
para impedir la reelección de Medina en el 2020.
Histórica crisis en el PLD
La modificación de la Constitución caldeó las
relaciones entre peledeístas, y amenazó con la división de su partido.
Esta
entidad política que nunca había evidenciado un conflicto interno tan profundo,
se vio enfrentada entre la corriente que apoyaba la reelección del presidente
Medina, y las que favorecían la postulación de Leonel Fernández, estos últimos
pedían el retiro del Senado de la iniciativa.
Una oposición a favor del Gobierno
Hasta finales de abril, el Partido Revolucionario
Dominicano, que cuenta con la mayoría de los legisladores opositores, estuvo en
contra de la reelección.
Posteriormente, Miguel Vargas, presidente de la
entidad, anunció la posposición de sus aspiraciones presidenciales para apoyar
al presidente Medina. Por esa razón, la propuesta de reforma también contó con
el apoyo de 41 diputados de esa organización.
Relaciones “rotas” por la reelección
La Fuerza Nacional Progresista (FNP) amenazó con
romper con el PLD si llegaba a aprobar en el Congreso el proyecto de reforma
constitucional, por considerar que Medina perseguía una ambición personal, y lo
hizo. El Partido Revolucionario Moderno (PRM), también se mantuvo opuesto a la
modificación de la Constitución, y recomendaba la realización de un referendo.
Aspiraciones segadas
La aprobación de la reforma a la Constitución puso un
punto a las aspiraciones de los precandidatos por esa entidad. A pesar de ello,
los aspirantes a la Presidencia del país por esa entidad política, Temístocles
Montás, Francisco Javier García, Radhamés Segura y Reinaldo Pared, manifestaron
que no serían obstáculos para una reforma constitucional y una eventual
repostulación del presidente Medina.
Voces que no fueron escuchadas
La sociedad civil en el país hizo varios
pronunciamientos en contra de la modificación de la Carta Magna. La Fundación
Institucionalidad y Justicia (Finjus) sugirió suspender la medida, indicando
que no era conveniente someter al Congreso una modificación constitucional
porque se lesiona la democracia del país. El movimiento cívico Participación Ciudadana
y la Alianza Dominicana Contra la Corrupción (Adocco) también se opusieron,
tras calificar la repostulación de un presidente y eventual reelección como
sinónimo de corrupción. Asimismo, la Fundación Los Hijos de Machepa llegó a
manifestar en protestas su rechazo a la reestructuración de la pieza, mientras
la Fundación Justicia y Transparencia (FJT), expresó su oposición por entender
que con esto se demostraba que la ley sustantiva es sólo un pedazo de papel. La
Coalición por la Institucionalidad hizo pública su oposición por considerar que
requería de la participación ciudadana. (Trabajo elaborado por Kirsis Díaz.
Publicado en el periódico Diario Libre)




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