Escrito por
La Redacción.
noviembre 03, 2015
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SANTO DOMINGO.- República Dominicana tiene mejor red
vial que la mayoría de sus competidores turísticos y económicos directos, lo
que le ayuda a forjarse una reputación de país con desplazamientos, a priori,
más rápidos, más seguros y menos costosos.
Eso le llega al inversionista que, por ejemplo, está
valorando colocar su capital en el sector turístico o en el de zonas francas,
por mencionar dos de los principales motores de la economía nacional.
Así lo plantea un informe de Llorente & Cuenca,
elaborado conjuntamente con Fernando Barrero de BARNA Business School.
En el informe se expone que un reto especialmente
relevante que República Dominicana tiene por delante, teniendo en cuenta
amenazas como la apertura comercial de Cuba o la ampliación del Canal de
Panamá, es el mantenimiento de unas infraestructuras viales de primer nivel en
un país como República Dominicana, desde una óptica interna.
En ambos casos, la gestión de la reputación juega un
papel esencial para el país caribeño ante esta coyuntura histórica.
Explica que una red vial es un soporte para el
desarrollo del turismo porque un turista tendrá que usar menos tiempo en ir del
aeropuerto al hotel, y viceversa, se expondrá a un menor riesgo de sufrir un
accidente y el coste de su desplazamiento podría ser más bajo.
En el caso de la zona franca, el informe indica que la mercancía se trasladará más rápido, de forma más segura y con menor coste derivado de la eficiencia energética.
Agrega que en ambas situaciones, la reputación de la red vial dominicana –salvando modo de conducir y competencia de servicio de transporte– sería mejor que la de otros países que tengan peores indicadores.
Destaca que desde el punto de vista global, en lo que
a los costes de desplazamiento se refiere, según la Agencia Internacional de
Energía, la inversión en infraestructura de transporte podría generar un ahorro
de 30 trillones de dólares en gasto de combustible.
La mala calidad de la infraestructura aumenta los
costes de transporte directos y el tiempo de entrega. Esto implica un impacto
negativo en los ingresos nacionales.
El informe cita un estudio que calculó que la mejora
de la infraestructura en el sector de servicios tiene un valor de 154.000
millones de dólares –un 4 % del PIB mundial–.
Desde que el Gobierno Dominicano, con el apoyo del Banco Mundial, iniciara, en 1971, una estrategia de desarrollo del sector turístico, ha ido provocando un aumento de la inversión en las últimas décadas.
Diez años más tarde, gracias en parte a la política de
incentivos fiscales y financieros para inversiones hoteleras, los inversores
privados consiguieron dotar al país de 6000 habitaciones hoteleras.
Cadenas hoteleras
Fue la época de la implantación de las grandes cadenas
hoteleras como Club Med en 1981 o Barceló en 1984. Estas iniciativas
consiguieron incrementar la infraestructura habitacional hasta las 18.000
habitaciones en solo dos años.
Tres décadas más tarde, la cifra llega a las 70 mil
habitaciones. Estas inversiones se venían incrementando a medida que República
Dominicana iba posicionándose como país turístico.
Esto derivó en la construcción de importantes
complejos hoteleros, derivando en un impacto directo en el empleo y en el
desarrollo de las infraestructuras viales.


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