Titulares

jueves, 9 de julio de 2015

República Dominicana y Haití enfrentados ante la OEA

Haití pide negociar protocolo de repatriaciones y afirma que no recibirá a quienes denominan como “dominicanos desnacionalizados”.
República Dominicana responde y dice que Haití critica Plan de Regularización para ocultar crisis política y agrega que "es la primera vez que escuchamos de un país que un ciudadano suyo sobra en su territorio". Misión de Organización de Estados Americanos (OEA) llega este viernes al país.



Washington.- El canciller haitiano reclamó este miércoles a la comunidad internacional intervenir en lo que  llamó la crisis migratoria con República Dominicana, para así lograr un trato  más “ágil y humano” para los indocumentados, y puso nueva vez la advertencia de su gobierno a las autoridades dominicanas: no recibirán como repatriados a “dominicanos desnacionalizados”.
Lener Renauld acudió a la Organización de Estados Americanos (OEA) para responder a una participación de su homólogo dominicano, Andrés Navarro, justo una semana antes, y aprovechó para denunciar que las medidas migratorias del Estado dominicano generan apátridas, que les ha puesto, según se quejó, ante una eventual crisis humanitaria.
El canciller haitiano pidió a la comunidad internacional romper su silencio y pedirle a República Dominicana reanudar el diálogo para un protocolo de repatriaciones que garantice un trato justo para los inmigrantes haitianos.
Las acusaciones y declaraciones de Renauld son la prueba más clara de la tensión en las relaciones entre República Dominicana y Haití, acrecentadas en las últimas semanas tras la culminación del proceso de inscripción en el Plan de Regularización de Extranjeros que desarrolló República Dominicana, y que registró a 288,466 extranjeros con condición migratoria irregular.
Renauld dijo en su intervención que acudía a la OEA a exhortarle a República Dominicana, en nombre de la moral, entrar en razón. Otra de sus peticiones fue a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, para que intervenga en el respeto y garantía de los derechos humanos de los migrantes, y también para que dé garantías en las repatriaciones que se produzcan, y evitar que “extranjeros” sean expulsados hacia Haití.
Planteó, además, que con su intervención buscaba la detención de procesos de deportaciones masivas que podrían generar una crisis interna en Haití, que tiene programado realizar elecciones este año, y que esa crisis interna pueda repercutir al fin del día en un evento de emergencia regional.
Catástrofe
“Hay que hacer un trabajo humanitario para evitar una catástrofe. No vamos a aceptar ciudadanos dominicanos desnacionalizados y el retorno voluntario debe ser acordado”, dijo el canciller Renauld al Consejo Permanente de la OEA.
Su argumento para hablar de amplias deportaciones son los retornados voluntarios, que según ha cifrado el Gobierno dominicano ya han pasado de 30,000 ciudadanos. El canciller haitiano habló de que el dato es mayor de 40,000 y se preguntó qué pasará al cumplirse el plazo de los 45 días del Plan de Regularización que va corriendo para que los solicitantes completen sus expedientes. Dijo que se podría tratar de 40,000 retornados más, aunque en su discurso habla de deportados.
“Nos enfrentamos a una crisis humanitaria”, reiteró.
En una réplica, el canciller haitiano aseguró que en la universidad pública de República Dominicana no había estudiantes de nacionalidad haitiana, en respuesta al discurso del embajador dominicano Pedro Vergés, que citó la presencia de estudiantes, a quienes no se les exige documentación, como muestra del buen trato entre los pueblos, y negación a una acusación que antes le había servido Renauld de que los haitianos eran tratados como parias.
Renauld también dijo que a las familias con estudiantes en República Dominicana les cuesta unos 30,000 dólares estadounidenses mantenerles. No especificó si se refiere solo a manutención o si incluía en ese cálculo el pago de la matrícula estudiantil.
Dijo estar complacido con la misión que viajará a República Dominicana desde la OEA, para facilitar la búsqueda de una solución urgente para la “infeliz” situación que asegura viven los migrantes en República Dominicana.
Embajador Pedro  Verges advierte que “nadie negocia los términos de sus leyes” y afirma que Haití no cumplió compromisos.
Washington.- El Gobierno dominicano rechazó los intentos de obstaculizar su soberanía y autodeterminación, y advirtió que nadie en el mundo pone en negociaciones los términos de sus leyes, a propósito de las peticiones de Haití de sentarse a negociar un protocolo para las repatriaciones.
Es la respuesta de Pedro Vergés, embajador dominicano ante la Organización de Estados Americanos (OEA) al canciller haitiano Lener Renauld, quien acudió a ese organismo a pedirle a la comunidad internacional intervenir ante República Dominicana por la aplicación de sus políticas migratorias.
“Ningún Estado miembro de esta comunidad interamericana, ni de ninguna otra parte del mundo, negocia con otro los términos de sus leyes migratorias, simplemente porque esa es una potestad soberana de los Estados”, dijo Vergés asentando las líneas generales de su discurso de 10 páginas.
Vergés tomó la palabra en dos ocasiones para rebatir las acusaciones y pedidos del canciller haitiano, a quien le recordó los compromisos que hizo su gobierno para documentar a sus ciudadanos en territorio dominicano para que se acogieran al Plan Nacional de Regularización y que nunca cumplió.
Acusó a Haití de haber generado una campaña de desinformación con el solo propósito de ocultar la realidad, que aseguró se corresponde con el completo abandono al que ha sometido a sus ciudadanos en territorio dominicano.
“No nos confundamos, la intención última es desviar la atención de la comunidad internacional de los problemas que Haití está enfrentando en su actual proceso electoral interno”, dijo el embajador dominicano ante sus pares del Consejo Permanente de la OEA.
Valoró además los esfuerzos extraordinarios del Gobierno dominicano para documentar a los extranjeros irregulares, “con un grado de flexibilización quizás como ninguna otra nación en la región”.
El diplomático dominicano continuó su defensa del país aclarándole la diferencia a Renauld entre deportados o repatriados y los retornos voluntarios. Quienes se han acogido al programa de retorno voluntario son ciudadanos haitianos, le dijo, y no dominicanos desnacionalizados, como había afirmado en la sesión Lener Renauld.
Comunes
Tras esta aclaración Vergés dijo que era la primera ocasión en la que un ciudadano de un país le sobraba a su nación.
“Es la primera vez que escuchamos de un país que un ciudadano suyo sobra en su territorio”, dijo el diplomático dominicano en su intervención, tras indicar que los retornos se producen porque los migrantes tienen la posibilidad de regresar a República Dominicana sin impedimentos legales.
Señaló que los programas de retorno voluntario son comunes en muchos países del mundo, en especial en naciones europeas que, incluso, incentivan económicamente esos retornos.
Vergés también dijo que República Dominicana está abierta a la visita de una comisión especial de la OEA para constatar la situación de los inmigrantes haitianos, pero pidió que sea una comisión imparcial en la que no se incluyan a las naciones que se han declarado abiertamente en contra de República Dominicana, y a favor de Haití.
El diplomático dominicano concluyó su réplica recordando que la OEA se equivocó en una ocasión con República Dominicana, en referencia directa al respaldo de envío de marines estadounidenses durante la Guerra de Abril de 1965, e indicó que quisiera que esa experiencia sirva para que no se repita un atropello similar, pero en materia de derechos humanos.
Facilidades dadas a Haití 
El embajador dominicano señaló las facilidades que República Dominicana dio a Haití para desplegar todos los recursos necesarios y satisfacer la documentación de los extranjeros interesados en inscribirse en el Plan de Regularización. Por igual, mencionó las declaraciones del embajador Daniel Supplice en Santo Domingo, citado por el diario haitiano Le Nouveliste, en donde reconoce las carencias y culpabilidad de su Estado para documentar a sus ciudadanos.

Citó también al intelectual y exdiplomático haitiano en República Dominicana, Edwin Paraison, para evidenciar lo corto que se quedó Haití en darle respuesta a sus ciudadanos.
Vergés le recordó a Renauld los 25 millones de dólares invertidos en salud para los ciudadanos haitianos y los 50,000 estudiantes que reciben docencia en aulas dominicanas, sin que se les exija ningún documento de identidad.

Misión de OEA llega este viernes
 Washington.- La Organización de Estados Americanos (OEA) enviará entre los días 10 y 14 de julio una misión a República Dominicana y a Haití ante la crisis migratoria entre estas dos naciones vecinas, informaron ayer a Efe fuentes del organismo.

La delegación de la OEA estará encabezada por el secretario de Asuntos Políticos de la OEA, Francisco Guerrero, al que acompañará Gabriel Bidegain, asesor del secretario general, Luis Almagro.
La misión, anunciada por Almagro en un Consejo Permanente especial la semana pasada, comienza este viernes en Santo Domingo y termina el martes en Puerto Príncipe.
“El objetivo es valorar sobre el terreno la situación migratoria de la población haitiana para facilitar una solución duradera que regularice el estatus de los inmigrantes, porque no podemos olvidar que los inmigrantes, más allá de su situación legal, tienen los mismos derechos que todas las personas”, dijo este jueves Almagro en el segundo Consejo Permanente especial de la OEA sobre la crisis entre Haití y República Dominicana.
La semana pasada, el ministro de Exteriores de la República Dominicana, Andrés Navarro, defendió ante la OEA que “el número de casos de apátridas” derivados de la política migratoria de su país “es cero”.
Su homólogo haitiano, Lener Renauld, pidió ante el Consejo Permanente de la OEA la intervención internacional en esta crisis para evitar una “catástrofe humanitaria” que podría constituir una “amenaza para la seguridad nacional” y desestabilizar el país en año electoral.
“Solicitamos la intervención solidaria de todos los amigos de la comunidad internacional, el Caricom (la Comunidad del Caribe, a la que pertenece Haití pero no su vecino), la ONU y la OEA para hacer que la República Dominicana entre en razón y de un trato más humano a los inmigrantes haitianos”, afirmó el canciller.
Renauld subrayó la disposición de su Gobierno al diálogo con República Dominicana para encontrar una solución a esta crisis y evitar “las deportaciones masivas que dividirían familias nucleares”.
El pasado 17 de junio terminó en República Dominicana el plazo de inscripción al Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, al que se acogieron unos 288.000 extranjeros


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