Escrito por
La Redacción.
julio 04, 2015
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Santo Domingo.- Las relaciones entre República Dominicana y Haití
entraron a un punto crítico, luego de que la noche de este viernes el ministro
de la Presidencia, Gustavo Montalvo, emplazara a sus autoridades retractarse de
las declaraciones en las que acusa al país de deportar haitianos que viven
legalmente de este lado de la isla.
Montalvo dijo que Haití mantiene una campaña de
mentiras contra República Dominicana, al tiempo de pedirles que asuman la
responsabilidad que les corresponde con respecto a sus nacionales y al futuro
de esa nación.
A continuación el documento que la noche de este
viernes fuera entregada a los periodistas que cubren el Palacio Nacional, el
portavoz de la Presidencia, Roberto Rodríguez Marchena.
“Como algunos de ustedes saben, en el día de ayer
(jueves, 02/07/2015)), el primer ministro de Haití, Evans Paul, hizo pública
una nota en la que habla sobre la repatriación de 21 personas de nacionalidad
haitiana que habrían sido, según el texto, “arrestados en sus casas” y
deportados a pesar de contar con la debida documentación.
En nombre del gobierno dominicano, y tras haber
corroborado esa información con todas las instituciones competentes en la
materia, debo informarles que esas afirmaciones son rotundamente falsas.
Los hechos que describe esa nota sencillamente no
ocurrieron y ninguna persona ha sido deportada de la República Dominicana.
Repito, nuestro país no ha puesto en marcha ninguna deportación. Por tanto, no
hay base alguna para sostener las afirmaciones de ese comunicado.
Precisamente, en la versión digital del diario El
Caribe, en el día de hoy se informa que dos periodistas y un fotógrafo
“enviados al país del reconocido periódico haitiano Le Novelliste afirmaron
este viernes que no han constatado un solo caso de deportación de sus
compatriotas residentes en este lado de la frontera”.
Desconozco los motivos que están llevando a algunos
funcionarios del gobierno haitiano a realizar declaraciones falsas y a sostener
una campaña negativa contra la República Dominicana. Campaña que, cabe añadir,
también va en contra de los intereses de su propia gente.
Lo que sí puedo afirmar es que el gobierno dominicano
tiene un compromiso incuestionable con el respeto a los derechos humanos y que
seguiremos siendo fieles siempre a ese compromiso, con todas las personas que
habitan en nuestro territorio, independientemente de su nacionalidad.
Emplazo, por tanto, a los responsables de estas
declaraciones a realizar el necesario desmentido de las mismas y así,
contribuir a la verdad y al necesario respeto entre nuestros países.
Nuestro Gobierno ha tenido en todo momento completa
disposición al diálogo y a la cooperación con nuestra vecina República de
Haití.
Tal disposición nos llevó el año pasado a iniciar un
diálogo de alto nivel y firmar acuerdos de gran importancia para nuestros
pueblos en torno a diferentes temas, como seguridad, agricultura, comercio y
efectivamente, migración.
Uno de los aspectos más importantes de esos acuerdos
fue la decisión de que cualquier malentendido o discrepancia entre nuestros
países se discutiría, en primer lugar, en el marco del diálogo bilateral.
Es lamentable que ese canal de comunicación y esa
confianza que tanto trabajamos para construir se puedan romper ahora por
declaraciones imprudentes como ésta, que algunos miembros del gobierno haitiano
están diseminando en diferentes foros.
Y es aún más lamentable que sea precisamente el
gobierno del Presidente Medina, el mismo gobierno que ha realizado el esfuerzo
más grande de la historia de la República Dominicana para regularizar a más de
288,486 personas y reconocer la nacionalidad a 55 mil personas, el que esté
siendo objeto de esta campaña sucia.
Quiero dejar bien sentado que nuestro gobierno no va a
abandonar su compromiso con el respeto a los derechos humanos, pero tampoco va
a permanecer impasible ante acusaciones sin fundamento.
Es hora de frenar esta ofensiva injustificable, basada
en especulaciones e informaciones falsas.
Es posible que, dadas las dificultades internas que
atraviesa nuestro vecino país, para algunos de sus políticos sea más fácil
buscar al enemigo fuera que enfrentar las propias debilidades.
Sin embargo, es hora de que las autoridades haitianas
asuman la responsabilidad que les corresponde con respecto a sus nacionales y
al futuro de su país.
El señor Evans ha llamado “treta” al plan de retorno
voluntario por el cual más de 30,000 personas han abandonado voluntariamente la
República Dominicana, de forma pacífica y ordenada.
Esas personas, sin embargo, merecen algo mejor de su
gobierno. Merecen ser acogidos y apoyados, en vez de ser utilizados como
titular para los medios de comunicación.
Nuestro gobierno quizá no haya sido tan eficiente en
su estrategia de lobby o en movilizar a los medios de comunicación
internacionales, pero sí lo ha sido en el trabajo diario, serio y responsable,
que redunda en beneficios reales para las personas.
Eso es lo que nos ha permitido llevar a cabo en 18
meses el programa de regularización más exitoso realizado en América Latina. Un
programa que permitirá que 288,486 extranjeros vivan tranquilos y con sus
papeles en regla en nuestro país.
También, terminar para siempre con la situación de
indefinición de las 55 mil personas y sus descendientes que llevaban años
esperando una solución a su situación documental.
Esa es la forma en que actúa y da respuesta el
gobierno dominicano, con los hechos.
Esperemos que haya mayor cuidado y
responsabilidad de las autoridades haitianas y de la comunidad internacional
para valorar con justicia estos resultados”.


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