Escrito por
La Redacción.
julio 27, 2015
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SANTO DOMINGO. Una de
las grandes virtudes del proyecto de desarrollo fronterizo que impulsa el
Consejo Económico Binacional Quisqueya (CEBQ) es que, al generar grandes plazas
de empleos en República Dominicana y Haití, frenaría la migración haitiana, y
con ello la posibilidad del caos y la falta de inversiones futuras.
Así lo entiende el empresario Juan Bautista Vicini,
quien junto a su homólogo, Fernando Capellán son los dos co-presidentes por
parte de la República Dominicana del CBEQ.
Ambos, junto a Rafael Paz, Guillermo Julián y Juan José
Arteaga, integrantes de la directiva de esa entidad, ofrecieron detalles del
referido proyecto.
Por el lado haitiano figuran como co-presidentes de
esa iniciativa, los empresarios Marc-Antoine Acra y Jean Lucien Ligonde.
Al responder preguntas de un grupo de periodistas, Capellán
manifestó que la situación que se está suscitando en la actualidad con Haití es
una crisis momentánea.
Confía en que la necesidad llame a la reflexión, tanto
a los políticos y empresarios dominicanos como a los políticos y empresarios
haitianos, e incluso, a las poblaciones de ambos países.
En tanto que Paz señaló que las poblaciones se
convierten en aliadas de la estabilidad cuando se promueve el empleo privado y
la generación de riquezas “y esa es, precisamente, es la visión: crear una zona
de estabilidad, una frontera viva que dé oportunidades a gente de ambos lados”.
Recordó que existe una frontera despoblada del lado
dominicano por la falta de esas oportunidades y que también hay comunidades
haitianas afectadas por la misma problemática.
“Una de las grandes ventajas de esta iniciativa es que
va a liberar de presión demográfica a los grandes centros económicos y urbanos
de la República Dominicana que son fundamentalmente tres, la zona Este, con la
Altagracia a la cabeza, Santo Domingo y Santiago”, analizó Paz.
Componentes
Por otro lado, Vicini aclaró que en ese proyecto
interactúan varios componentes; esfuerzos de inversionistas, empresarios y de
una gran cantidad de técnicos profesionales: “todos al final actuando como
inversionistas”.
Citó como un riesgo de que sus inversiones se pierdan,
la falta de coerción y de la implementación de los fondos de inversión. Reveló
que actualmente se realizan estudios de factibilidad sobre la iniciativa.
También indicó que a raíz de las reuniones que
realizaron en la comisión mixta de alto nivel, surgía el problema del comercio
informal, lo que motivó a reflexionar que deben realizarse inversiones para
enfrentar la situación; como invertir en infraestructura, en los cruces,
tecnología y producción.
Aseguró que hasta el momento no ha habido una persona
que no se haya interesado en la iniciativa luego de que se le haya presentado.
En ese sentido, precisó que el Grupo Vicini gestiona
grupos de inversión por sector y que él nunca se ha involucrado en un proceso
que pareciera tan difícil pero que haya logrado tanto apoyo empresarial y de la
sociedad civil, así como de los gobiernos y de los organismos internacionales.
Indicó que cuando viajaron a Ginebra, Bruselas y a
Washington causaron sorpresa con el proyecto, porque incluye desarrollar áreas
que forman parte de las metas del la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030,
como la erradicación de la pobreza.
Afirmó que el empresariado ha tomado en cuenta
elaborar todo el proyecto, incluyendo todas las estrategias de desarrollo del
2030 para hacer un componente importante, a fin de “catapultar la economía”.
Las cuatro zonas estratégicas
El empresario Juan Bautista Vicini,
promotor por parte del sector privado del proyecto de desarrollo binacional,
explicó que los gobiernos dominicano y haitiano fomentaron en los sectores
empresariales aportar ideas de inversión y desarrollo fronterizo que, junto a
iniciativas gubernamentales fitosanitarias, de seguridad y migratoria,
resolvieran gran parte de todo el problema existente. Así surgió el proyecto de
desarrollo sostenible en la frontera.
Las cuatro zonas a desarrollar son: zona 1: Desarrollo
industrial y logístico, ubicada en Pepillo Salcedo y Dajabón-Fort Liberté y
Quanaminthe; la zona 2: agricultura en Comendador-Belladerie; zona 3:
Generación y almacenaje de energía en Jimaní-Mal Passe y Zona 4: turismo y
eventos en Pedernales-Anse á Pitres.
Paz detalló que impulsarán la expansión más grande de
desarrollo en la zona 1 por las ventajas que entiende ofrecen esas áreas. Dijo
que uno de los grandes trabajos que ha hecho el CEBQ es identificar las
ventajas competitivas que convierten a la frontera en una zona con un potencial
de crecimiento extraordinario debido a la cantidad de recursos de diversos
tipos que posee.


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