Escrito por
La Redacción.
julio 20, 2015
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NEW
YORK, EE.UU.- El
ministro de Relaciones Exteriores, arquitecto Andrés Navarro, abogó este lunes
por el cese de la campaña internacional de descrédito con “acusaciones
infundadas” en contra de la reforma migratoria que encamina el Gobierno
dominicano, apegada estrictamente a la Constitución y al respeto de los
derechos humanos.
Al mismo tiempo, Navarro pidió a las autoridades de
Haití que asuman con responsabilidad la demanda de sus ciudadanos haitianos, y
cesen la promoción de la campaña negativa contra la República Dominicana.
El
funcionario hizo el planteamiento al reunirse con los embajadores permanentes
ante el Grupo Latinoamericano y Caribeño (GRULAC) en la sede de las Naciones
Unidas (ONU), acompañado de una delegación dominicana que defiende la nueva
política migratoria que incluye el Plan Nacional de Regularización, iniciativa
que ha permitido a más de 288 mil extranjeros registrarse para adquirir un
estatus migratorio regular.
“Llamamos al
gobierno de Haití que descontinúe esa campaña de descrédito en contra de una
nación como la República Dominicana, que ha demostrado con creces y en
diferentes coyunturas, su solidaridad con la población del vecino país, además
de que se trata de una gran mentira la acusación que se nos hace en el sentido
de que en el proceso de regularización se violan los derechos humanos sin
presentar ni una sola prueba de esa situación”, refirió Navarro.
El
funcionario declaró que el Plan de Regularización de Extranjeros que ejecuta el
gobierno dominicano está revestido de una profunda voluntad política,
transparencia, sentido democrático y defensa de los derechos humanos, además de
que ha significado un gran sacrificio económico por las facilidades concedidas
a los que se acogieron al plan.
“Como todos
conocerán, nuestro país es víctima de una intensa y desconsiderada campaña
internacional de descrédito que busca dañar nuestra imagen sobre la base de
juicios de valor negativos en contra de la política migratoria en el territorio
nacional”.
Precisó que
si el gobierno haitiano quiere el bienestar de sus ciudadanos, lo primero que
debe hacer es discontinuar esos desconsiderados ataques en contra de la
República Dominicana, “pues es la autoridad del vecino país quien no asumió su
responsabilidad de facilitarles la debida documentación a los haitianos que
residen en nuestro país en condición irregular”.
Recordó que
en momento en que el gobierno dominicano se gastaba cerca de dos mil millones
de pesos para darle participación a la mayor cantidad posible de extranjeros
que quisieron acogerse al Plan de Regularización, “el gobierno de Haití se
comprometió a instalar cinco oficinas en la República Dominicana para la
expedición de documentos a sus nacionales, medida que nunca asumió con
responsabilidad mientras ahora la emprende contra la nación dominicana.
Hablando
ante decenas de diplomáticos del referido bloque regional, Navarro sostuvo que
la República Dominicana ha hecho esfuerzos sobre humanos para resolver la
actual situación de irregularidad de los haitianos.
“Y hemos
apelado permanentemente frente al gobierno de Haití para que facilite la
documentación de su gente, pero no asumieron esa responsabilidad”, argumentó el
canciller dominicano.
Expuso que
en las actuales condiciones de “acusaciones sin pruebas que mantiene el
gobierno de Haití contra la República Dominicana, lamentablemente no es posible
retomar un diálogo franco, abierto, sincero y respetuoso como el que habíamos
avanzado a través de las respectivas Comisiones Mixtas Bilaterales”.
Frente a la
denuncia “sin pruebas” del embajador permanente de Haití ante la Organización
de las Naciones Unidas (ONU), Denis Regis, quien habló después de la exposición
de la delegación dominicana, en el sentido de que en la República Dominicana se
violan los derechos humanos, Navarro ratificó que la “realidad comprobada por
todos es que no es cierto, tampoco lo es cuando se habla de que existe
apatridia o desnacionalización”.
Navarro
señaló que la República Dominicana no puede aceptar que el gobierno de Haití
continúe con esa campaña de descrédito internacional, y a la vez pide dialogar
sobre el asunto.
Dijo que el
gobierno dominicano ha apostado al fortalecimiento de las relaciones
bilaterales con Haití en los últimos años, fortaleció la Comisión Mixta
Bilateral y auspició el diálogo empresarial entre las dos naciones y, sin
embargo, la actuación del gobierno haitiano ha eliminado actualmente las
condiciones para el diálogo bilateral.
“Lo
reiteramos aquí ante ustedes señores embajadores de la Grulac, en la República
Dominicana no hay un solo caso de apatridia, y reafirmamos a la vez, que si se
presentara un caso debidamente documentado, el Estado dominicano cuenta con los
mecanismos y procedimientos para estudiarlo y resolver una situación como esa”,
subrayó.
Agregó que
como parte de la campaña de descrédito, el embajador Regis acusó a la República
Dominicana, ante los embajadores de la ONU, de pretender provocar una supuesta
crisis humanitaria con un plan de repatriación masiva de extranjeros con
estatus irregular.
El Canciller
dominicano explicó que la República Dominicana ha experimentado un proceso ascendente
de fortalecimiento de su Estado de Derecho y de su estructura económica en los
últimos 50 años, por lo cual hoy el país se encuentra entre los más estables de
la región, tanto política como económicamente.
“Hemos sido
una sociedad con autocrítica, con capacidad de asumir responsabilidades y
reconocer nuestros errores cuando ha sido necesario, lo cual nos ha permitido
seguir avanzando en el proceso de desarrollo”, agregó.
Sostuvo que
“por eso entendemos que las autoridades haitianas deben asumir una actitud
autocrítica y reconocer la responsabilidades que tienen para con su población,
dejando sus acusaciones contra la República Dominicana”.
Manifestó
que miles de ciudadanos haitianos han decidido abandonar el país de manera
voluntaria, acogiéndose a las facilidades ofrecidas por el gobierno dominicano,
además de que esa realidad les garantiza un posible retorno a la República
Dominicana de manera legal.
El
funcionario encabeza una delegación dominicana que integran, además, la
viceministra Alejandra Liriano, encargada de Política Exterior; Washington
González, viceministro de Interior y Policía; Josué Fiallo, asesor de Derechos
Humanos de la Presidencia de la República y Miguel Medina, director de
Comunicaciones del MIREX.


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