Escrito por
La Redacción.
junio 16, 2015
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SANTO DOMINGO.- El gobierno dominicano se prepara
para comenzar esta semana a repatriar inmigrantes que no se hayan registrado en
un programa especial para legalizar su estatus, mientras miles de personas
hacen largas filas para tratar de inscribirse.
Aunque el
canciller Andrés Navarro y el ministro de Interior Ramón Fadul han dicho que no
habrá deportaciones masivas, las instituciones del gobierno preparan oficinas y
capacitan personal para detener en la calle a quienes por su apariencia puedan
ser extranjeros sin permiso de residencia.
El general
Rubén Paulino, director de Migración, adelantó este martes que desde el jueves
equipos de esa institución acompañados por miembros del ejército recorrerán las
zonas urbanas con amplia presencia de inmigrantes para detener y deportar a
quienes no se hayan registrado en el programa.
“En caso de
no estar registrados, serán repatriados”, advirtió el oficial luego de
suscribir un acuerdo de cooperación con el jefe del ejército para la colaboración
de los militares en las deportaciones.
Las
repatriaciones de inmigrantes del vecino Haití fueron constantes durante años e
incluso generaron frecuentes cuestionamientos de organismos internacionales,
pero quedaron suspendidas durante todo el año que duró el plan de
regularización. Paulino explicó que los agentes migratorios y los militares
recibieron capacitación para respetar los derechos humanos de los migrantes que
sean detenidos.
Detalló que
esa institución cuenta con 12 autobuses, siete camionetas y dos ambulancias que
dedicará de forma exclusiva al traslado de los extranjeros hacia las oficinas
migratorias tanto en las principales ciudades como en la frontera para que ahí
se realice el trámite de deportación. La institución también amplió una antigua
prisión migratoria en las afueras de Santo Domingo.
Las
deportaciones comenzarán un día después de que el miércoles concluya el
programa establecido en junio de 2014 para regularizar el estatus migratorio de
los más de 500.000 extranjeros que, según una encuesta de Naciones Unidas,
viven en el país sin permiso de residencia.
El ministro
Fadul detalló que hasta el lunes sólo unas 250.000 personas se habían inscrito
para legalizar su estatus, de las cuales la gran mayoría aún no reunía todos
los requisitos, y sólo 300 habían recibido su permiso temporal de residencia.
El funcionario había adelantado la semana anterior que todas las personas que
se inscribieran en el programa recibirían una credencial provisional mientras
concluyen su regularización para evitar ser deportadas.
Esos carnés
no han sido entregados. Según Fadul uno de los principales obstáculos para
legalizar a los haitianos fue la negativa de sus empleadores a darles
constancias de trabajo, además de que mucho de los inmigrantes, especialmente
aquellos que han vivido por décadas en República Dominicana, no cuentan con
ningún tipo de identificación, indispensable para inscribirse.
Cuando
comenzó el programa el gobierno haitiano se comprometió a emitir cédulas de
identidad y pasaportes a sus ciudadanos que viven en República Dominicana, pero
los costos y la lentitud del trámite se convirtieron en otro obstáculo.
El programa
fue establecido luego de que en 2013 el Tribunal Constitucional ordenó abrir
juicios individuales para anular la nacionalidad a todos los nacidos en el país
entre 1929 y 2007 de padres extranjeros que no tenían permiso de residencia, en
su gran mayoría de origen haitiano.
Aunque una
ley posterior revalidó la nacionalidad a todos los alcanzados por la sentencia,
el registro civil no ha entregado los documentos de identidad a los 53.000
afectados, por lo que son vulnerables de ser expatriados cuando comiencen las
deportaciones, dijo en una reciente entrevista Ana María Belique, vocera de una
organización de derechos humanos que defiende a dominicanos de ascendencia
haitiana.


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