Titulares

jueves, 18 de junio de 2015

Haitianos se ocultan al vencer el Plan

Comunidad internacional con ojos sobre República Dominicana. Oficinas de Interior y Policía despejadas. Hay temor en ciudadanos haitianos. Migración y militares inician patrullaje.

Santo Domingo.- Desaparecieron este jueves la mayoría de los haitianos de calles y avenidas del Distrito, tras vencer la media noche de este miércoles el plazo de inscripción en el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros. 


En la Máximo Gómez con Nicolás de Ovando, en las primeras horas de la mañana de este jueves los haitianos que vendían en las aceras productos comestibles como ajíes, zanahoria, tomates y otros, no acudieron a este lugar por temor a que la Dirección de Migración y el Ejército comenzaran a recogerlos y repatriarlos.

Temprano en la mañana sólo habían llegado los haitianos Westa Bienvenido y Merceline Luly quienes comenzaron a organizar sus productos en el pavimento de la isleta de la Máximo Gómez. Ellas confirmaron que estaban ahí porque se inscribieron en el Plan de Regularización y portaban en sus bolsillos los permisos y en los próximos días tienen contemplado completar sus expedientes.
En el área comercial de la avenida Duarte y el Mercado Nuevo de Villa Consuelo en las primeras horas de la mañana la presencia de haitianos era escasa, pero según el presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado Nuevo de la Duarte, Bolívar Pérez, en el transcurso de día podrían reaparecer.
Reporteros de varios medios de prensa transitaron por las avenidas 27 de Febrero, Bolívar, México y San Martín comprobando que los haitianos que tenían paleteras, puntos de frutas y vendedores de tarjetas de llamadas en semáforos tampoco acudieron a su lugar de trabajo informal.
El líder de los cañeros, Jesús Núñez, desde su campamento en la Nicolás de Ovando con Máximo Gómez, confirmó que continuará la lucha hasta que las autoridades entreguen documentos de identidad a todos los cañeros y este jueves tenían en agenda varias actividades entre ellas una concentración en la parte frontal de Palacio Nacional.
En Interior y Policía
La oficina del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros del Ministerio de Interior y Policía, en la segunda planta del edificio de Oficinas Gubernamentales Juan Pablo Duarte (Huacal) este jueves estaba despejada.
A las 8:40 de la mañana comenzaron a trabajar porque este miércoles estuvieron laborando hasta la medianoche cuando venció el plazo de regularizarse a los extranjeros indocumentados.
En las avenidas Francia con Leopoldo Navarro, se dificultaba caminar, pero no por la concentración de haitianos de los últimos días, sino por los desperdicios que dejaron este miércoles.
Pierre Wagner, Laria Ritalia y Jeam Margaret volvieron a lugar porque vinieron a completar sus expedientes. Sin embargo la seguridad policial no le permitió entrar.
El Plan de Regularización de Extranjeros concluyó este miércoles a la medianoche y ahora el Ministerio de Interior y Policía tiene 45 días para evaluar las 260 mil solicitudes que recibieron.
Temor en comunidad de origen haitiano
El temor a las deportaciones crece en la población de origen haitiano y sus descendientes en República Dominicana.
“No tengo a nadie en Haití”, explicó Jaquenol Martínez, un inmigrante haitiano que llegó a República Dominicana en 1963 para trabajar en los cañaverales, donde ha vivido 52 de sus 60 años. Con una credencial que lo acredita como trabajador azucarero Martínez intentó inscribirse en el plan de regularización de extranjeros que estableció el gobierno dominicano en junio de 2014 para legalizar a los inmigrantes que llegaron al país antes de octubre de 2011, pero las autoridades le exigían dos documentos que nunca tuvo: pasaporte y cédula de su país.
El plan, previsto desde 2004, fue puesto en marcha con 10 años de retraso ante la exigencia del Tribunal Constitucional que además ordenó en una controvertida sentencia de 2013 abrir juicios individuales para anular la nacionalidad de los descendientes de extranjeros que no tuvieran permiso de residencia, como ocurre con los descendientes de Martínez y de miles de trabajadores haitianos.
Martínez intentó tramitar su credencial de identidad en la embajada de Haití, que se había comprometido a emitir pasaportes a todos sus ciudadanos en República Dominicana para que se inscribieran en el plan, pero la sede diplomática aún no le ha entregado ningún documento.
Este miércoles, el hombre se manifestaba junto a cientos de trabajadores cañeros en los alrededores del Ministerio de Interior, que coordina el plan de regularización, para demandar que el gobierno les permita inscribirse sólo con sus credenciales de trabajadores.
El ministro de Interior Ramón Fadul reconoció que además de la falta de documentos de identidad, una de las mayores dificultades del programa fue que muchos empleadores dominicanos se negaron a emitir constancias a sus empleados haitianos.
“Por mi propia fuerza ya no puedo resolver nada”, se lamentó Delinua Jean-Francois, otro inmigrante haitiano que desde 1984 trabaja en los cañaverales dominicanos y tampoco pudo legalizar su estatus migratorio pese a haber hechos largas filas en los centros de registro.
Por carecer de documentos Jean-Francois nunca pudo registrar el nacimiento de ninguno de sus cuatro hijos nacidos en República Dominicana, por lo que él y su familia están en riesgo de ser deportados.
Según se ha confirmado, varios grupos de haitianos que al no poder inscribirse en el plan retornaban el miércoles a su país de origen, de forma voluntaria, con sillas, colchones y otras pertenencias a través del puente fronterizo entre Dajabón y Ouanaminte, 300 kilómetros al noroeste de Santo Domingo.
El gobierno ha advertido que desde este jueves comenzaría a repatriar a todos los extranjeros que no se hayan inscrito en el plan.
Originalmente el programa iba a concluir a las 7 de la noche del miércoles, pero dada la enorme demanda el Ministerio de Interior extendió sus labores, en sus 24 oficinas, hasta la medianoche.
Las autoridades también flexibilizaron sus requisitos a último momento y permitieron desde el lunes que los inmigrantes comenzaran el trámite sólo con el comprobante de que solicitaron su pasaporte en la embajada haitiana.
Cientos de personas, en su gran mayoría haitianos, hacían filas todo el día miércoles en la oficina principal del Ministerio de Interior para aprovechar inscribirse en el programa y evitar su deportación.
“Hay mucha incertidumbre y preocupación”, dijo Joseph Cherubin, quien coordina una organización dedicada a proveer ayuda a la comunidad de origen haitiano.
Recordó que de acuerdo con una encuesta del Ministerio de Economía de 2012 en el país viven unos 460.000 inmigrantes haitianos sin permiso de residencia de los cuales, según el Ministerio de Interior, sólo unos 250.000 lograron inscribirse en el plan de regularización y no podrán ser deportados mientras su caso es evaluado.
De todos los extranjeros que se inscribieron en el plan, unos 10.000 han cumplido todos los requisitos y de ellos apenas 300 ya recibieron su permiso temporal de residencia.
Los demás tendrán un plazo limitado para concluir el trámite. Además, las autoridades estimaban que más de 50.000 personas nunca fueron registradas y no cuentan con ningún tipo de documento, como los hijos de Jean-Francois.
De esa comunidad, sólo 8.000 se inscribieron en un programa paralelo que también buscaba legalizar su estatus.
“Es impresionante el miedo que hay en las comunidades y la preocupación” a eventuales deportaciones, dijo Chiari Ligouri, investigadora sobre el Caribe de Amnistía Internacional.
Recordó que como los hijos de Jean-Francois, miles de personas nacidas en el país de padre haitianos nunca han tenido ningún tipo de documentos. Si los expatrían, “sería catastrófico porque nunca han estado en Haití, no conocen nada allá, no tienen familia; qué pasaría con ellos”.
“Estamos hablando de que 300.000 personas son susceptibles de ser deportadas”, entre los inmigrantes y los nacidos en el país que carecen de documentos, indicó Cherubin.
Patrullajes este jueves

El mayor general Rubén Paulino Sem, director de Migración, explicó que todos los extranjeros deberán portar el comprobante de que se inscribieron en el plan y mostrarlo a los agentes migratorios cuando los detengan en la calle.
El funcionario anunció que las patrullas migratorias recorrerán las zonas donde hay una alta concentración de inmigrantes haitianos para detener y repatriar a aquellos que no se hayan inscrito.

La cancillería haitiana anunció que establecería un centro de acogida cerca de la frontera con República Dominicana para recibir y dar asistencia a los repatriados. AP dice RD inicia búsqueda ilegales.

Agentes migratorios de República Dominicana iniciarían este jueves patrullajes en las principales ciudades del país para detener y repatriar a los inmigrantes haitianos que no se hayan inscrito en el programa para legalizar su estatus.

Rubén Paulino, director de Migración, advirtió que las patrullas recorrerán zonas con alta presencia de haitianos para detener y repatriar a aquellos que no porten el documento que confirme que se inscribieron en el plan de regularización.
Ante las inminentes repatriaciones, el gobierno de Haití anunció que construirá cerca de la frontera centros de acogida para dar asistencia a los deportados.
El programa duró un año y cerró en la madrugada del jueves. Apenas cerca de 50% de los extranjeros que viven en el país sin permiso migratorio se han inscrito, según datos del Ministerio de Interior, que coordina el plan.
Decenas de inmigrantes haitianos tuvieron que retirarse la medianoche del miércoles del Ministerio de Interior sin poder inscribirse pese a haber permanecido en la fila por más de 24 horas continuas y haber acudido durante varios días sin ningún resultado.
“No he comido desde ayer, ni bañado, ya estoy cansado”, dijo Bento Baptiste, de 19 años, mientras veía afuera del Ministerio de Interior desvanecerse su esperanza de inscribirse y con ello evitar su eventual repatriación a Haití, donde asegura que con excepción de una hermana ya no tiene ningún pariente.

El plan estaba destinado a otorgar permiso migratorio a los inmigrantes que se instalaron en el país antes de octubre de 2011. El viceministro Washington González, director del programa, indicó que poco más de 260.000 personas, en su mayoría prevenientes del vecino Haití, lograron inscribirse en el denominado plan de regularización de extranjeros que comenzó en junio de 2014.
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